Mostrando las entradas con la etiqueta Poesía Española. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Poesía Española. Mostrar todas las entradas

mi vida huele a flor


 .

Buenos Aires a los veintisiete días de agosto del 2026 

Debo reconocer
que no tengo miedo:
sólo heridas.

He redondeado esquinas
para no encontrar monstruos a la vuelta.
He redondeado esquinas
y me han atrapado por la espalda.
He lamido mi cara cuando lloraba, cuando lloraba
para recordar el sabor del mar
y solo he sentido escozor en los ojos.
He esperado de brazos cruzados
para abrazarme
y me he dado de bruces contra mi propio cuerpo.
He mentido tanto que cuando he dicho la verdad
no me he creído.

He huido
con los ojos abiertos
y el pasado me ha alcanzado.
He aceptado con los ojos cerrados
cofres vacíos
y se me han ensuciado las manos.
He escrito mi vida
y no me he reconocido.
He querido tanto
que me he olvidado.
He olvidado tanto
que me he dejado de querer.

Pero he muerto tantas veces
que ahora sé resucitar.
He llorado tanto, tanto
que se me han hecho los ojos agua
cuando he reído,
y me he besado.

He perdido el rumbo
pero he conocido la vida en el camino.
He caído
pero he visto estrellas en mi descenso
y el desplome ha sido un sueño.

He sangrado,
pero
todas mis espinas
se han convertido en rosa.
Y ahora
mi vida
huele a flor.

 

 Elvira Sastre 

 

 .  . Elvira Sastre . Segovia .  España . 1992
.. Imagen .  Hana Katova

 

 

 

.

cuerpo a cuerpo

.

Buenos Aires  a los veinte días de junio del 2026

 Se me apaga tu cuerpo entre las manos
tan despacio.
 

He bebido esta tarde la tristeza de un cuerpo,
su peso, su evidencia,
su impotencia de carne que quisiera ser sueño,
esa mortalidad que lo delata
incluso en el recuerdo.
Me ha contagiado un cuerpo de nieve su dolencia
y ando por tanto exceso
agotada, rendida, con apenas las fuerzas
para arrastrar la piel y la mirada
lejos de su influencia.

 

Josefa Parra  

 

 

.  . Josefa  Parra . Jerez de la Frontera.  España .1965
..... Imagen . Carla van de Puttelaar
 
 

 

 

 .

completamente otra

 .

Buenos Aires al primer día de febrero del 2026

 


desnuda como una cinta te ofrezco 
la oscuridad del nudo
 te ofrezco la oscuridad del nudo 
con el que me sujeto a mí misma 
—al mástil de mí misma— 
contra las perturbaciones del equilibrio 
he olvidado mucho 
pero recuerdo que dije 
la oscuridad es mía y viviré con ambas 
mientras me quede luz 
lo dije con la boca llena de agua
hace años y años 
cuando no era exactamente esta que ahora se 
ofrece 
ni era completamente otra 
lo dije a una persona y a otra persona 
y a ninguna persona o a mí misma 
dentro de la oscuridad del nudo 
con la boca llena de agua 
por un golpe de mar 
a golpes de mar se desanclan las palabras de la 
boca que dice 
veo con consciencia de límite y de horizonte
 no sin frustración y maravilla 
sé que tengo fiebre porque siento la piel 
ardiendo 
del costado de la carne
 bajo la consciencia 
donde buceo y me introduzco a mí misma 
donde mastico la posibilidad de flotar
 y la de hundirme 
de uno a otro lado de la boca 
hasta tragarlas
 
 

Miriam Reyes

  

 
 . Miriam Reyes . Orense . España .  1974
...   Imagen  . Marat Safin 

 

 

 .

amor mío

 .

Buenos Aires a los veintitrés  días de noviembre  del 2025


Amor mío, mira mi boca de vitriolo
y mi garganta de cicuta jónica,
mira la perdiz de ala rota que carece de casa y muere
por los desiertos de tomillo de Rimbaud,
mira los árboles como nervios crispados del día
llorando agua de guadaña.

Esto es lo que yo veo en la hora lisa de abril,
también en la capilla del espejo esto veo,
y no puedo pensar en las palomas que habitan la palabra Alejandría,
ni escribir cartas para Rilke el poeta

 

 

 Blanca Andreu

 


. Blanca Andreu . La Coruña . España . 1959
... Imagen . Vijay Sarathy

 

 

 .

trozos perdidos

.

Buenos Aires a los diecisiete  días de agosto del 2025

 

Vivía envuelta
en una leve distancia
que le impedía
estar del todo presente.
Por eso olvidaba tantas cosas:
la llave
de su casa, que se volvía
una casa ajena
una puerta cerrada
ante su vana espera;
el guante,
que dejaba su mano
fría, desamparada,
y el otro guante
en una extraña soledad
de adiós sin respuesta;
sus pulseras,
demasiado pesadas.
Y al verse los brazos desnudos
sentía lástima
de su pobreza
y empezaba a buscar
con un ciego tanteo
ese poco de oro extraviado
entre papeles juguetes
inútiles recetas de cocina
cartas de amigos.
Tampoco encontraba
el pañuelo
para secar sus lágrimas.
Quién sabe
por qué calles polvosas
iba su pañuelo de encaje
por inclementes pasos pisoteado.
Olvidaba sus sueños:
al abrir los ojos,
aunque una dicha rara
la cubriese,
se le escapaba el mensaje:
en vano buscaba
los trozos perdidos
de ese rompecabezas
del que sólo quedaban,
desligados,
un árbol,
una calle que lleva al mar,
el rostro de un desconocido,
unas palabras
sin sentido.


Alaíde Foppa 

 

  ....    Alaíde Foppa . Barcelona . España. 1914 .  Ciudad de Guatemala . Guatemala . 1980 ( Fue secuestrada, torturada y asesinada por el gobierno del dictador Romero Lucas García )
.....  Imagen . Katia Chausheva 
 
 

 

 

.

escribir

 .

Buenos Aires a los veintisiete días de abril del 2025


escribir
para curar
en la carne abierta
en el dolor de todos
en esa muerte que mana
en mí y es la de todos

escribir
para ahuyentar la angustia que describe
sus círculos de cóndor
sobre la presa
aunque en el alma no
en el alma
la estimación del tiempo que concluye
y es arriba
algo más que un silencio
con ojos semiabiertos

escribir
como condescendencia y como rebeldía
sin elección
sin pausa
porque se va la luz, las fuerzas
se le acaban
y el ser se va de vuelo
en las garras de un ave
carroñera

escribir
para decir el grito
para arrancarlo
para convertirlo
para transformarlo
para desmenuzarlo
para eliminarlo
escribir el dolor
para proyectarlo
para actuar sobre él con la palabra

escribir
para descansar
(escribir que el sol, en invierno, es hermoso)
por no llorar tan dentro
tan a escondidas

escribir
hasta la extenuación
para que se derrame el dolor contenido
desde el inicio del mundo

escribir
para rebelarse
sin provecho
a pesar de la derrota ya prevista
porque no hay rebeldía que no esté justificada
ni violencia que no sea, en el fondo,
inocente.

escribir
con derecho al llanto

escribir para curar
escribir para guarecerse
escribir como si cerrase los ojos
para no cerrarlos
para mover la mano y seguir su curso
para sentirse viva
AÚN
para aplazar la angustia
como simulación
para guiar la mente y que no se desboque
para controlar lo controlable

escribir
como quien deja la luz encendida
y duerme de pie sobre sí mismo
para saldar las cuentas con el miedo

escribir
para reorganizar

escribir
sin hacer concesiones

escribir
como quien des-espera
para cauterizar
para tomarle las medidas al miedo
para conjurar
para morder de nuevo el anzuelo de la vida
para no claudicar

escribir
para apuntar al blanco

escribir
con palabras pequeñas
palabras cotidianas
palabras muy concretas
palabrasojo
palabras animales
palabrasbocadegato
ásperas por dentro y por fuera
suaves como “tal vez”
palabraslatigazo
como “demasiado” y “tarde”

escribir
para no mentir
para dejar de mentir
con palabras abstractas
para poder decir tan sólo lo que cuenta

decir que a las once
de la noche de hoy
mientras la luz calienta
el lado izquierdo de mi almohada
y la sábana verde se desdobla
en el espejo del armario
estoy en mí
en el lugar en que acostumbro
a encontrarme
en este aquí hecho de extraña
duración en lo mismo
repitiéndome
la carne dolorida
los huesos lastimados
los nervios, la piel
tirante, amoratada
el pelo encanecido
el grito sólo postergado
y hoy a las once
de la noche de hoy
mientras la luz calienta
el lado izquierdo de mi almohada

muere un niño
o dos o no sé cuántos
mueren y una anciana dice
sus últimas palabras
o no las dice y muere
y es otra la que habla
pero no habla, dice
apenas dice y muere
sin decir
apenas
nada
y algo se me atraganta
tal vez un alarido
largo como las once horas de esta noche
o tal vez la conciencia
que duerme encendida
como una lumbre la conciencia
de todos los que mueren
como una fogata
un espantoso incendio
que prende en las ventanas
de la ciudad y en el mar no se apaga
una conciencia absurda
una antorchahorizonte
la conciencia de todos los que saben
que se están acabando
en sus huesos de antorcha
hoy, mañana, siempre

escribir
todas las muertes son mi muerte
mi grito es el de todos
y no hay consentimiento
escribir

¿para consentir?
¡escribir para rebelarse!
no hay lugar para plegarias
no hay lugar para el sosiego
el ajuste de las almas
se hace en rebeldía

Estamos solas
y nos pertenecemos.
En nosotras está el poder
Somos un pueblo de almas
en rebeldía
¡Despertad!
Lo que escribo aquí
se traza en el aire
el dolor es la senda
el dolor es el medio
por el dolor la fuerza
que combate el dolor
y lo transforma
por el dolor deshago
mi dolor en lo ajeno
y el ajeno en el mío

escribir
para des-esperar
por todos los que están
por todos
los que fueron
los desaparecidos
escribir para cuidar
sus des
apariciones
para alimentarlas
para que no se enturbien
no tan pronto
no tan siempre
pronto

escribir
para desestructurar
para vencer
las estructuras
para contra
decir
lo dicho
para demoler

escribir
para desestimar
para aprender la delgadez del trazo
su vacío
habituarse a él
a su insignificancia

escribir
para insignificar

escribir
inútilmente
para ejercer lo inútil
para abrazar lo inútil
para hacer de la inutilidad un manantial

escritura como sortilegio
—Volé esta madrugada
más alto que ninguna otra vez

Cada noche, en la duración de un grito
viene una sombra nueva

Cada noche, en la duración de un grito,
un alma acude a mí.
La acojo.
En el grito.
Ella no dura. Sólo se abre.
Y hay que entrar. Suavizar.
No hay que recordar.
Tan sólo entrar.
Respirando.

escribir luego
para reforzar
los frágiles puentes
los conductos sutiles
con temor
de que se borren
en el espacio leve
entre lo presentido y lo sentido

escribir
para desescribir
para desdecir
para reorganizar
las consciencias y
que cada una cumpla
su ceguera
El espacio de las almas
ha de guardarse oculto
En la palabra está el engaño

escribir pues
para confundir
para emborronar
y, luego, volver a escribir
en el orden que conviene
el mundo que hemos aprendido

escribir
como quien cuenta los pasos que da
por no oír el silencio
como quien cuenta pasos — uno, dos —
y se salta el tercero —cuatro, cinco—
para ver si se ha ido
para comprobar
pero no: sigue estando
y ya no dejará de andar
para contar los pasos
hasta caer exhausto
en el silencio enorme que se ensancha
entre sus piernas como un charco
de sangre

escribir
porque el héroe se hace con el miedo
sobre todo su miedo
a partir de su miedo
se hace héroe el héroe
ahuecando el miedo
y llenándolo de acción
para entumecerlo
haciendo tiempo en lo hermoso
haciendo tiempo en lo vivo

yo no soy ningún héroe
yo sólo escribo
para colmar la distancia
entre mi miedo y yo

escribir
“Se pone un abrigo de cuero.”
escribir
“Un hombre joven se levanta del asiento.
Se pone un abrigo de cuero.
Lleva gafas oscuras.
Se vuelve.
Su espalda es ancha.
Se dirige a la puerta.
No sé qué hará mañana.
No le conozco.
Ha cruzado la vía.
El cristal me devuelve mis ojos
y esa tristeza que se mide en mis labios.
El hombre joven tal vez camina hacia una casa.
Tal vez sea su casa.”

escribir
“En mi rostro el paisaje
— atravesándolo —
el paisaje.”

escribir
“Tiene las uñas recortadas.”
escribir
“Se desprende, muy lenta, de una frase,
la desliza en el cuaderno y espera.
Tiene las uñas recortadas
y una blusa de encaje.
Lleva una bolsa de color violeta
en las rodillas.
Cuando respira hace juego
con los versos de Sylvia Plath.
Hay un desfiladero en su mirada
y no termina de cruzarlo.”

escribir
para confundir las palabras
y que las cosas aparezcan

(Campos de limoneros cargados con sus frutos. Y cañizales
separando sembrados. Y vinagreras cubriendo de oro las taludes… )

que las cosas presionen
que un mundo se abra paso
(Es invierno, y ya crecen el trigo y la alfalfa. Aún hay campos entre ciudades y hermosos pueblos y una anciana se sienta en un portal con un rayo de sol en su regazo. La tierra arada humea bajo el sol y los olivos jóvenes tensan sus cuerpos retorcidos hacia el cielo. Creciendo.
Crecer es ascender.
Crecer es ensancharse.
Crecer es romper límites.
Crecer es invadir…)

que estallen los cristales de mis manos
que abran ojos en las letras

(Hileras de olivos.
Sus sombras paralelas…)

escribir
para rastrear

escribir
para perdonar
para ser perdonado

¿dónde hallaré al sacerdote,
al mediador, aquel que tenga
conocimiento de los límites
y el poder de traspasarlos?
¿dónde hallaré a aquel
capaz de arder sin consumirse
y, entre los muertos y los vivos,
ecualizar
transformar, ¡bendecir!?

escribir
para hallar la paz
después de haber hablado
con los muertos

escribir
para sellar la paz
para conciliar
en mí
para perdonar en mí

escribir
la culpa misma que golpea y se licúa
en el pecho
y surte y es agua que mana
con fuerza y que nos une
agua que forma
remolino de amor irradiando

todas las culpas son
el mismo sufrimiento
el de existir queriendo
queriendo serlo todo
queriéndolo todo
y todo está en mis manos
en esta encrucijada donde permanecemos
el tiempo suficiente
para sufrirlo todo

en mi interior barrunto el gran estruendo:
todo el dolor del mundo me pesa entre los muslos

abrid los ojos: ¡ved!
es tan terrible vivir
¡quien sobrevive saluda!
morituri somos todos

toda la historia de tu estirpe
está presente y te reclama
como crisol
eres
la mediadora
operas
en ti misma el milagro
de la conciliación

y de repente soportas
el peso del mundo y su dolor
lo bebes todo entero.
Agradecida.

escribir
porque crujen las rodillas
y hay como un sueño
esperando ser soñado
justo detrás del dolor.

— Hoy observé las gaviotas.
He de volar muy alto esta noche.
He de volar sin lastre.
Hasta que amanezca.—

escribir
“otoño”
para recordar cómo
uníamos castañas con palillos de dientes
y surgían princesas y perros y dragones
y mi madre era hermosa
y ¿quién sabe? tal vez
fue feliz, también ella,
ese día.

escribir
para arquear el espinazo de las letras
a imagen del dolor
para trazar las líneas de la vida
líneas que se encogen
líneas retráctiles
como nervios apresados en la carne
como venas quebradizas
venenos infiltrados
en las arterias, líneas
que merodean en torno al corazón
calado por la angustia
y el cansancio
líneas como cables tendidos
entre una vida y otra menos vida
líneas ultracortas
líneas entrecortadas
líneas respiradero
líneas túnel
para desembocar
en el horizonte
recuperar allí
las fuerzas del principio pero
líneas quebradas
presionadas
oprimidas, líneas
de vuelta atrás
combadas sobre el tiempo
que queda
el tiempo que nos queda
termitero o volcán
vaciado por los seres (los insectos, la lava)
que operan desde dentro

líneas
de retroceso
¡si fuesen sólo al sueño!
pero no: más abajo.

escribir
como quien muerde un rayo
con los brazos en cruz

escribir
que sus pulmones se cerraron
como las alas de una
mariposa.
Dejó un rastro de polvo azul
en los dedos de quienes fueron
a tocarla

escribir
como aquel que se fuga de un hospital y arrastra tras de sí
las sondas, el goteo, la máscara de oxígeno y corre
sobre agujas envenenadas

¡Despertad!
¡nadie podrá evitarlo!
sólo es cuestión de tiempo
contad los gritos que dais
en el fondo del agua
¡Contad los gritos!

cada cual con su dolor a solas
el mismo dolor de todos

— Alguien disimula. Sonríe,
devuelvo la sonrisa. Sé
que para él ya oscureció.
También él lo sabe.
Pero se esfuerza. Todos
nos esforzamos.
Gritar es esforzarse.
Gritar es rebelarse.

escribir
porque alguien olvidó gritar
y hay un espacio en blanco
ahora, que lo habita

escribir
porque es la forma más veloz
que tengo de moverme

escribir
¿y no hacer literatura?
¡y qué más da!

hay demasiado dolor
en el pozo de este cuerpo
para que me resulte importante
una cuestión de este tipo.
Escribo
para que el agua envenenada
pueda beberse.



Chantal Maillard

 

 

 ... . Chantal Maillard . Bruselas . Bélgica . 1951 
............. Imagen . Polly__in_wonderland
 
 

 

 

 

.

quiet moments

 .

Buenos Aires a los veintisiete días de abril del 2025


 Busco alimentos ricos en litio
para dejar de llorar.


Así anda la cosa:
cada uno dando manotazos al aire,
con la herida abierta y sin saber / siquiera
dónde coño está
la mano del otro.

 


Yolanda Ortiz Padilla



. Yolanda Ortiz Padilla  . Jaén . España .1981
... Imagen. Lise  Sarfati

 

   

 

 

 .

paisajes

 .

Buenos Aires a los diecisiete días de septiembre del 2024


Porque puedo
pájaro poesía estrecharte entre mí
sin temor
conjuro tus misterios
alabo la dicha de tu nombre
construido en el tiempo. Y me pregunto:
¿quién te habrá hecho tan similar?
Mientras me voy deshojando
de destinos, paisajes,
como un libro te sostengo entre las manos
y digo: hágase una vez
estas palabras, pero mejor,
hazlas en mí libres,
este verbo que sea mi carne
—y me levanto dichosa—.

Sin temor
escojo hoy
todo lo que te inaugura.
Todo este amor está hecho de ti.
No he sido avara
si ante ti me he conjurado.

Reniego de todo
lo que me concediste por principio.
Reniego de lo casual:
cada fragmento de mi memoria
una vez sé que alimentó tu cuerpo.

Me encojo frente a ti.
Te encoges frente a mí.

Tiemblas.
Te estás acercando a mis ojos.


Estefanía Cabello



.  Estefanía Cabello  . Córdoba . España .  1993
....  Imagen . Nádia Maria


 

 

 .

lejanía

.

Buenos Aires a los veintisiete días de agosto del 2024 

Han pasado treinta días
desde la tarde en que las cuentas dejaron
de hacerse hacia atrás,
treinta días en los que me he agarrado
a todo lo que dejé en casa cuando nos fuimos
y que encontré el día que volví sin ti,
a todo lo que compré un día que
todavía vivías,
a todo lo que ya existía
antes de que tú dejaras de hacerlo:
los cartones de leche, el papel higiénico,
el champú de litro,
los paquetes de zumos para cuando el azúcar también
se queda corto,
el detergente de veintisiete lavados,
la sal normal, las bolsas de basura.

Todas esas cosas que uno compra
muy de vez en cuando porque duran mucho
tiempo sin estropearse.

Ahora, treinta días después,
todo va gastándose, golpe a golpe,
como la propia vida,
y apenas queda nada
de aquello,
pero yo ya no quiero volver al supermercado
a comprar de nuevo todas esas cosas
que duran mucho tiempo sin estropearse,
porque hasta lo más absurdo de esta casa contiene tu vida,
porque hasta lo más absurdo también se va muriendo,
porque no quiero volver a empezar
de nuevo,
no quiero volver a comprar cosas duraderas
en las que ya no creo,
no quiero volver a comprarlas
ahora que has muerto,
no quiero volver a empezar
una vida interminable
sin ti.


Elvira Sastre 


.  . Elvira Sastre . Segovia .  España . 1992


 

 

 .

algoritmos

 .

Buenos Aires a los treinta días de abril del 2024 


Escucha, escúchame, nada de vidrios verdes o doscientos días de historia, o de libros
abiertos como heridas abiertas, o de lunas de Jonia y cosas así,
sino sólo beber yedra mala, y zarzas, y erizadas anémonas parecidas a flores.

Escucha, dime, siempre fue de este modo,
algo falta y hay que ponerle un nombre,
creer en la poesía, y en la intolerancia de la poesía, y decir niña
o decir nube, adelfa,
sufrimiento,
decir desesperada vena sola, cosas así, casi reliquias, casi lejos.

Y no es únicamente por el órgano tiempo que cesa y no cesa, por lo crecido, para la sonriente,
para mi soledad hecha esquina, hecha torre, hecha leve notario, hecha párvula muerta,
sino porque no hay forma más violenta de alejarse.

 


Blanca Andreu

 

 . Blanca Andreu . La Coruña . España .  1959
.. Imagen . Viktoria T
 
 

 

 

.

la satine

.

Buenos Aires a los treinta    días de abril  del 2024



Pero yo nunca fui Helena.
Yo nunca fui Helena y ni siquiera Penélope.
Yo nunca fui ese tipo de princesa
que espera sentada escuchando
odas a su hermosura.

Porque yo era más la Satine,
la Agripina.
La Teodora de Bizancio que administraba
y quebraba imperios con una palabra.

Porque yo era más la Salomé
y exigía cabezas
y exigía sangre y acción
en los pactos.
exigía muestras de cosas imposibles
y ahora me traes Saturno
y mañana te pediré Júpiter.

Todo fue divertido hasta que viste
que mi guerra jamás acabaría
porque yo era la guerra y la guerra
era yo.
Porque llevaba la polémica en las raíces
y jamás me bastó
la mera existencia.

Y entonces venían los días torbellino
en los que ponía el mundo del revés
y escupía espumarajos y gritaba profecías
como Casandra en sus peores rachas.

Venían los días estándar en que
lloraba como una niña que apenas piensa
en imágenes y pataleaba
como intentando apartar semejante carga,
la nada, el sinsentido que es todo
y la responsabilidad de andar
con la cabeza erguida.

Además tu ya sabías de
mi estúpida manía de
creerme la Gorgo en Esparta,
la Cleopatra en Egipto,
y la peor de las Erinias,

la novia en la boda
y el muerto en el entierro.

Y a mí siempre me ha gustado
ir a verte con los ojos de Medusa,
con los pelos de Medusa
y el lenguaje de Medusa
a ofrecerte rituales tentadores
de pecados y manzanas
donde sólo tu sabes paliar
los días estándar,
los días torbellino,
la carga.

Donde sólo tú sabes hacerme creer
la diosa de la disputa,
la Juana más loca de todas
y la Medusa más Medusa
que jamás haya visto la historia.

Y en eso te doy la razón.

Porque yo nunca fui Helena.
Yo nunca fui Helena y ni siquiera Penélope.

 


. Ana Isabel García Llorente (Gata Cattana ) Córdoba . España . 1991 . Madrid. España . 2017
.. Imagen . Melissa Schriek

 

  

 

 .

cerrar los ojos

 

.

Buenos Aires a los siete días de abril del 2024


Todos tus sueños hechos ventanilla.
Cargas con lo correcto, sin defraudar a nadie.
Y para los andenes te has roto la mirada.

Un millón de caminos
perpetran en tu espalda los recuerdos
que has llevado a desguace en el futuro,
que no han sido presente.

Tu equipaje es, te dices, el que te corresponde.
El único posible.

Para aliviar la herida,
sólo sabes cerrar fuerte los ojos.


Raquel Vázquez



.  Raquel Vázquez . Lugo.  España . 1990
... Imagen. Hana Katoba



 

 

 .

reciclaje

 .

Buenos Aires al primer día de abril  del 2024



Deja
que los gusanos bailen
en las grietas de los higos
que el eco se estrelle contra el muro
que el azafrán tiña de amarillo
el índice y el pulgar
Deja
que las sillas se sienten
que la cal se vuelva negra
en homenaje a África
que el anillo lance la perla
bien lejos
Deja
que la sangre de la pluma
circule por donde quiera
que la llama tenga frío
y que busque a otra
que un cartón de vino
sea un lecho o una tumba
que la mecedora recuerde
que un día fue árbol

 

 Deixa
que els cucs ballin
dins els clivells de les figues
que l’eco s’estavelli contra el mur
que el safrà tinyi de groc
l’índex i el polze
Deixa
que les cadires seguin
que la calç torni negra
en homenatge a Àfrica
que l’anell llanci la perla
un tros enfora
Deixa
que la sang de la ploma
circuli per on vulgui
que la flama tengui fred
i en cerqui una altra
que un bric de vi
sigui un llit o una tomba
que el balancí recordi
que un dia va ser un arbre

 

Antonina Canyelles 




. Antonina Canyelles . Palma . España . 1942
  Versión . Elena Soto 
....  Imagen . KW


 

 

 .

en los huesos

 .

Buenos Aires a los veinte días de febrero del 2024


yo quiero que vengas ahora hasta mi casa
ahora que ya es jueves pero que llueve como si fuera miércoles o martes
quiero que vengas y me traigas agua hasta en los huesos
agua en el pelo y en los ojos y en las manos y en el pecho y agua en el hueco supraesternal y agua en los calcetines rotos y en el ventrículo derecho y en el izquierdo y en el hueco de tu ombligo de media luna
yo quiero agua
y luego llama a mi portal y dime baja que tengo agua
para ti tengo agua
para tus flores
para tus hijos
para mis hijos

hasta que me muera podrás beberme el agua



Alba Flores Robla






. Alba Flores Robla . Madrid . España . 1992
.... Imagen . Hana Katoba


 

 

 .

algún día

 .

Buenos Aires a los seis días de febrero del 2024


No lloré en el funeral de nuestro amigo y, sin embargo, estoy
llorando delante de tus uñas. Te las dejaste en el lavabo
sueltas, recién cortadas, puede que recordando a quien se ha ido.
Tú nunca te olvidas de nada.
Pienso en tu pelo, tu orina, tu semen, en lo que marcha lejos de ti
sin aspavientos, como las pocas cosas que alguna vez importan.
El mundo se cobra adelantos de tu cuerpo y no encuentro manera
de impedirlo. Aunque mi amor se empeña,
para que no se pierda una migaja: que por favor regrese todo lo
que perdiste y pueda yo algún día recogerlo.



Erika Martínez


. Erika Martínez . Jaén . España .1979
... Imagen . Aaron

 

 

.

no es

.

Buenos Aires a los doce días de noviembre del 2023



No es la costumbre —ese taimado hito
de la muerte—. Tampoco
ir a las bodas sola o escapar
de un dormitorio ajeno los domingos;
menos aún hacer
la cena para dos y cenar uno.
No es ni siquiera
la espera solitaria en el dentista,
el ancho de la cama o este miedo
a no volver a amar —y ya es bastante—

Porque no es el adiós,
ni la vida sin ti, ni tu recuerdo;
sino saber perdida
a esa mujer que fui cuando te amaba.

 



Rocío Acebal

 

 

. Rocío Acebal .   Oviedo. España . 1977
....    Imagen . Amélie Chopinet

 

 

 

 .

atravesar el silencio

 .

Buenos Aires  al tercer día de agosto del 2023


 Hablo de nuevo de la fragilidad
de los párpados y esa curva
de trazado hiriente cuando
los ojos tienen sed

 

Soy mujer y habito una piel áspera
Las cosas me miran desde un lugar llamado abandono
Raspo inconmovible los espacios en blanco los signos
las interrogaciones
Yo querría atravesar el silencio con las uñas que me faltan
Es posible dejar de amar los detalles de los nombres
es absurdo dejarse amar por un resplandor de invierno
Voy a trazar un gesto cerrar las cortinas morir un poco.


Gema Palacios

 

 . Gema Palacios . Zaragoza . España  .1992
.....  Imagen  . Abril Peiretti
 
 
 

 

 

.

alfileres de plata


  .



Buenos Aires al tercer día de agosto del 2023


Porque yo quise olvidar
y puse un muro de piedra
entre tu casa y la mía.
Es verdad. ¿No lo recuerdas?
Y cuando te vi de lejos
me eché en los ojos arena.
Pero montaba a caballo
y el caballo iba a tu puerta.
Con alfileres de plata
mi sangre se puso negra,
y el sueño me fue llenando
las carnes de mala hierba.
Que yo no tengo la culpa,
que la culpa es de la tierra
y de ese olor que te sale
de los pechos y las trenzas.


Federico García Lorca  (Bodas  de  Sangre )



. Federico García Lorca . Granada. España . 1898 . 1936
... Imagen . Julien Gérardin •  Femme au jardin en fleurs .  Jarville .  1910
 

 

 

.

melodía de sal

. 

Buenos Aires a los dieciséis días de julio del 2023


pero ella estaba allí en el tejado
donde se estaba pegando la luz del
sol la inmensa fruta blanca
deshaciéndose
fundiéndose en transparencia y lágrimas
estaba tan pequeña sus mejillas
como dos membrillos quemados
temiendo

el rayo blanco le iba vaciando las pupilas
y apenas podía ver nada pero tampoco
escabullirse
aquél era un lugar reseco humeante
crujían frágiles esqueletos de
pájaros desmenuzándose
sólo sobrevivían las rapaces
dando vueltas en torno al agujero luminoso
y abajo ella que apenas hacía sombra
entre las piedras del miedo
ella que apenas podía levantar la voz
para cantar y se le llenaba la música de
grietas los párpados tan finos

a lo lejos
una melodía de sal le abría el corazón


Su Xiaoxiao 


.   Su Xiaoxiao  .  Madrid . España . 1989 
...... Imagen . Marit Beer

 

 

 

 .

ahora dime

.

Buenos Aires a los trece días de julio del 2023


Dime que soy
la más hermosa y después dime,
sin cambiar el gesto,
que soy la más fea
y la más sucia
de las mujeres que has amado
de las que todavía amas.
Dime que soy el alfa y el omega
de tus deseos,
que en ese arco, en ese
espacio,
cabe todo lo que somos,
dime que no me dejarás nunca
y después dime
que ya te has ido,
que eso que acaricio
es sólo tu sombra,
que te abrazo como niños de orfanatos
se agarran a un peluche descosido
y se consuelan pero saben
que la tela es tela,
y la almohada es lo que aprieto entre mis piernas.

Dime que me necesitas
y te ahogas si no estoy,
y que podrías vivir sin mí, que no recordarías
el día, ni la hora a la que salí de casa,
dime que mis ojos azules
son hermosamente negros,
dime qué vamos a hacer,
qué voy a hacer para no enmohecernos
en un cariño tranquilo,
como un perro que bosteza
frente a la chimenea.



José Ovejero

 

 

.. José Ovejero  .   Madrid.  España.   1958 
... Imagen . Claudine Doury

 

 

 

 .