He de amoldarme a ti como el río a su cauce, como el mar a su playa, como la espada a su vaina. He de correr en ti, he de cantar en ti, he de guardarme en ti ya para siempre. Fuera de ti ha de sobrarme el mundo como le sobra al río el aire, al mar la tierra, a la espada la mesa del convite. Dentro de ti no ha de faltarme blandura de limo para mi corriente, perfil de viento para mis olas, ceñidura y reposo para mi acero. Dentro de ti está todo; fuera de ti no hay nada. Todo lo que eres tú está en su puesto; todo lo que no seas tú me ha de ser vano. En ti quepo, estoy hecha a tu medida; pero si fuera en mí donde algo falta, me crezco. Si fuera en mí donde algo sobra, lo corto.
Buenos Aires a los quince días de octubre del 2017
a veces tengo gusto de cascotes en la boca
no comimos en una mesa de azulejos azules, dentro ni fuera del jardín
no estuvimos ni en india ni en bali con procesiones que llevaran ofrendas
floridas
por la travesía que conduce al mar
nadie fue testigo de la boda
y si digo que me traicionaste a lo largo y ancho de los puntos cardinales?
queda qué queda
esta capa de ceniza y huesitos
buenos como abono
porque vos, jardín tenés
Luisa Futoransky
. Luisa Futoransky . Buenos Aires. Argentina . 1939
... Imagen .Evgeniya Gabrikova
No le digas a nadie que mis manos
fueron para tu cuerpo
dos lugares comunes
ni le cuentes tus noches
al que quiera escucharte,
ni se te ocurra decir
que Buenos Aires era nuestra Madame
porque saldrán a recorrer nuestros rincones,
nuestros silencios, nuestros puchos;
querrán reconocernos
en cada voltereta que da el aire.
Es mejor así,
que nadie sepa cómo me llamabas
ni yo recuerde las cosas que te dije.
Otros vendrán
con la certeza de ser originales
y serán casi yo;
otras vendrán
aceitando las trampas,
recorriendo los atajos de siempre,
señalándome los viejos árboles
como si fueran incipientes retoños
Y yo diré que sí,
fatalmente que sí.
arrastraré mis versos,
mis fatigosas mentiras,
es muy posible que me acuerde
de algún lunar tuyo,
de qué pendiente de tu cuello,
no lo sé,
pero no le digas a nadie
que entre vos y yo,
alguna vez,
por poco tiempo,
estuvo sentada la eternidad.
Roberto Díaz
. Roberto Díaz. Provincia de Buenos Aires . 1938 . 2011
... Imagen . Christopher Mongeau
Te acecho
con mi mordisco de furia y sal
con mi licor entero
con música, libros y urgencia.
También
con alguna estrella que aún no tiene nombre.
Te acecho
hasta que se dé la ocasión
de poder hablarte a solas.
En tu cuarto o el mío
en un bar
o algún barco sin rumbo.
Con tus velas y mis sueños
con todos los días por delante y por detrás.
Te acecho hasta que descubra
que la magia de un café o una tarde de lluvia
también cabe en tus ganas y las mías
que el asombro a veces está de nuestra parte
y los relojes también pierden su precisión
cuando todo late a destiempo.
Locamente.
Bellamente.
Como debe ser.
Alfredo Palacio
. Alfredo Palacio . Buenos Aires . Argentina . 1949