Adaptaré el tiempo a mi reloj los límites de mi mirada al infinito de mi alma y nadaré entre venas del desierto que una vez fue mar para alcanzar la luz de la esperanza que mantengo encerrada en mi mente. Frotaré lámparas de Aladino por si me conceden derrumbar tus fronteras. Miraré al horizonte allá donde todo es posible, para ver si puedo alcanzarte, con el filo de mis palabras. Tenderé mi mano por si quieres atraparme, y correré en la noche para ver si entre sus lámparas encendidas logro descifrar donde te cobijas. Escaparé hasta del color que tiñe mi piel, de la pupila de mis ojos, del rizo de mi pelo, hasta de los dientes de marfil marchito para morirme en ti, limpio, puro y humano incoloro pero libre.
Lamiae Al Amrani
...Lamiae Al Amrani . Tetuán . Marruecos .1980 Versión del árabe al español de la autora .... Imagen . Morteza Yousefi
pon tu mano aquí como una venda blanca, ciérrame los ojos, colma el umbral de bendiciones, luego de haber pasado a través del oro verde del iris como una abeja real y – paja sobre paja, de oro y trigo trillado – me hiciste tu panal de luz
una constelación de abejas gira sobre el tilo con sabiduría inhumana, un torbellino de inteligencias no se desprende del árbol de la miel
– sería un eufemismo decir amor esta necesidad de la naturaleza –
mientras un vacío anterior sana entre flor y flor sin dejar rastro:
usa la boca, saca de mi corazón el aguijón dorado, el recuerdo de un relámpago que quemó mi forma humana en alguna prehistoria
donde los locos acarician las piedras como si fueran cabezas de niños:
acércate, como la primera entre las cosas perdidas y aquel rostro se eleva desde la piedra para sonreír una vez más
metti una mano qui come una benda bianca, chiudimi gli occhi, colma la soglia di benedizioni, dopo che sei passata attraverso l’oro verde dell’iride come un’ape regale e – pagliuzza su pagliuzza, d’oro e grano trebbiato – hai fatto di me il tuo favo di luce
una costellazione di api ruota sul tiglio con saggezza inumana, un vorticare di intelligenze non si stacca dall’albero del miele
– sarebbe riduttivo dire amore questa necessità della natura –
mentre un vuoto anteriore rimargina tra fiore e fiore senza lasciare traccia:
usa la bocca, sfilami dal cuore il pungiglione d’oro, la memoria di un lampo che ha bruciato la mia forma umana in una qualche preistoria
dove i pazzi accarezzano le pietre come fossero teste di bambini:
avvicinati, come la prima tra le cose perdute e quel volto si leva dalla pietra per sorridere ancora
María Grazia Calandrone
. Maria Grazia Calandrone . Milán . Italia . 1964 Versión . Marisol Bohórquez Godoy
Buenos Aires a los veintiséis días de julio del 2024
Amado hoy te he buscado sin hallarte por entre mi ciudad y tu ciudad extraña junto a alquerías errantes guardadas por el campo y de agitado pasto vencidas y entornadas. Y de pronto llegaste, huésped de mi alegría y me poblé de islas con tu brillante dádiva. Desde la brisa fresca llegaste como un niño con un pañuelo blanco y la noche voló de sueño entre las ramas, junto al gozo del agua y el rastro de la abeja. Amado, en cuyo cuerpo yo reposo y en cuyos brazos desemboca mi alma, cómo será no hallarte en la distancia, y llegar a tu cuerpo como los alimentos reanudados al calor de la gracia necesaria y perdida. Estar donde no estoy más que de paso, no estar donde tu aliento me contiene y me desgarra como una piedra el alma. Cómo será tener, de golpe, el cuerpo dividido y el corazón entre las manos congregado y solo. Amado hoy te he buscado por entre mi ciudad y tu ciudad extraña y no te he hallado. Cómo será buscarte en la distancia.
Eunice Odio
. Eunice Odio. San José . Costa Rica . 1922 . Ciudad de México . México . 1974