es duro el amor cuando se niega un día sin embargo recuesta sus abrazos apoya su misterio en mi cabeza y me lleva a vivir al primer piso de un incendio
Roberto Santoro
Me detengo frente a la barrera. Es una noche clara y la luna se refleja en los rieles. Apago las luces del auto. Está bien, pienso, es bueno que nos demos un tiempo. Pero no comprendo nuestra relación; no sirvo para eso. ¿Acaso serviría de algo? Tu padre está enfermo y mi madre está muerta; pero igual podría ir y tirarme encima tuyo como todas estas noches. Eso es lo que sé. Ahora la tierra vibra y un tren oscuro lleva gente desconocida como nosotros
Tu nombre no se abre cuando lo nombro. Tu nombre despierta sobre mi cuerpo y vuelve, una y otra vez, como si nada. Como si hiciera un agujero en la nada tu nombre no es carne, no es seno, no es misterio que codicie el hombre. Tu nombre, sencillo de pronunciar y fácil de recordar se me abre ante los ojos en medio de la frente. Donde no hay nadie tu nombre emerge con fuerza: isla o virgen en el fondo del mar. Lágrima o viento con sabor a campo. Vientre o cuerpo tu nombre. Un secreto cuando lo nombro.
Kepa Murua
. Kepa Murua . Zarautz . País Vasco . España . 1962
me asusta el espejo del baño
me asusta lo que veo
las nubes bajas
las ojeras
mi tristeza es una canción de Waits
para encender la noche
tengo que aferrarme
al cortometraje de los recuerdos
necesito que llueva sobre Buenos Aires
pensar en esa vez
que nos besamos por las escaleras de Guido
y sentí que la ciudad se desmayaba
dentro de nuestras bocas
como pájaros
sin miedo
sin apuro .
En las noches felices con la gente que amo
él hace sentir su ausencia,
se instala en el amor que me dan,
en el amor que doy,
en el otoño, sí, ya sé, las hojas;
dos amigas caminan por calles entrañables,
hablan del amor, la vida, los hombres,
se dejan envolver por la dulzura de la noche de mayo,
hacen a un lado las cosas irremediables,
caminan solas entre los olores, las luces de las ventanas,
algún rostro obsesivo que insiste, insiste,
pero ellas saben tanto sobre el amor, tanto,
que pueden convertir todo en una charla brillante
el hombre que desean hasta sentir frío,
el verdadero amor
y el aplastante domingo que hay que atravesar
para que su voz sea de nuevo
y todo empiece a cobrar vida.
Los amigos que me aman hablan de mis ojos,
ya sé, son importantes como las hojas en otoño,
pero todo cae a golpes
en estos domingos para lanas tibias, hijos que no tengo,
globos de colores en el parque.
Entre ritos familiares se calienta al sol
impura
como si hubiera encendido fuego en viernes
o hubiera cantado en tierra extranjera
Juana Bignozzi
. Juana Bignozzi . Buenos Aires . Argentina . 1937 . 2015
.. Imagen . Ezgi Polat
tu frío es más antiguo que los pobres
y tus vientos, darling, penetran por mis tajos,
me terminan de esparcir por tu nochumbre
blue cual un largo asesinato sin aullidos, muy love
huyo de tus bayonetas goteantes, ranger mía,
me arrastro por el túnel de mis huesos
que ya no tienen sitio para mí, yo que
les di de comer, preciosa, antes del holocausto.
tiritan las uñas, las torres y las calaveras
resuenan sus dentaduras resecas
que dios olvidó desconectar, salgamos
a bailar, baby, es nuestra pieza preferida.
y están vacíos tus bares y colmadas tus plazas, dolly,
humanerías carneadas flamean en tus faroles
una luz rosada sobre tu rocío que cae en
panes tibios, fragantes aún a harina de cadáveres,
my sweet, déme un beso reina, mejilla a mejilla
sigamos el swing, la música suave de los tanques
que laminan a tus niños prófugos contra el dulce asfalto,
dancemos al compás de los disparos, cariño, y las
sirenas sicodélicas de tu cacería strip,
de pie, muertitos, es el himno nacional.
piedad, piedad, por qué me has abandonado.
Julio Huasi
. Julio Huasi . Buenos Aires . Argentina . 1935 . 1987
... Imagen . Ergi Polat
todos mis versos
los escribiste vos
negrita
yo simplemente los pasé a máquina
y a veces dictaminé prisión en suspenso
para algún adjetivo
que después apareció
acá o acullá
entre adverbios de modo de tiempo y de lugar
ese adjetivo
se parece a remolinos de tu pelo
al ciclón que hay en mi alma
al vientito que sopla afuera
haciendo flamear
el pabellón nacional
banderas de remate
la memoria mala
todos mis versos
los escribiste vos
negrita
los que escribí antes de conocerte
fueron hechos por un acto de videncia
los que escribí después
por un acto de inocencia
¿cómo es eso de andar haciendo
barquitos de papel con cartitas de amor
y echarlos a navegar
en un charquito de agüita podrida?
todos mis versos
los escribiste vos
negrita
y yo creía que la ciudad
era un parque de diversiones gigantesco
los autos
autitos chocadores
donde moría mil veces Julio Sosa
mientras yo bajaba cauteloso
de renglón en renglón
hacia el vacío
Rodolfo Edwards
. Rodolfo Edwards . Buenos Aires . Argentina . 1962
...Imagen . Ezgi Polat
Buenos Aires a los veintiún días de abril del 2017
Te lo estoy diciendo, esta era la cosa real, la misma que ellos
echaron a patadas de la Estética, le dijeron que no existía.
O sí, inocente criatura, indefinible, inefable, y tantas otras cosas.
Me gusta tu delantal negro, tu nuevo peinado de muchacha china. También
me gusta dormir la siesta, el vino bien enfriado, la reyerta entre filósofos.
Qué alegría, que felicidad nos das cada vez que estirás tu cuerpo
sobre el mostrador para agarrar nuestro dinero, así podemos atrapar el aroma
de tu aliento. Has estado comiendo galletas con sésamo y salame con ajo,
divina criatura.
Cuando escuché al viejo Plotino decir algo acerca de que “cada alma
deseaba poseerte”, le respondí con una mirada obscena y me fui corriendo
a casa para desenvolver y besar el rosado jamón que cortaste para mí con
tus propias manos.
Charles Simic
. Charles Simic . Belgrado . Serbia. 1938 Versión . Nieves García Prado ... Imagen . Ezgi Polat
Me declaro partidario
de tus ojos,
camarada de tu lengua
y de tus dientes,
feligrés de las curvas
de tus pechos,
compañero de los huesos
de tus piernas,
rabdomante de tus vertientes
escondidas,
militante de tu vientre
y de tu ombligo,
editor del manual
de tus ojeras,
alquimista de tus aromas
más sutiles,
celebrante de la misa
de tu espalda,
cronista de la historia
de tus pasos,
devoto del milagro de tu risa,
creyente de tus sueños
más osados,
pastor de los fantasmas
de tu insomnio,
capitán de la legión
de tus demonios.
Me declaro
tu perpetuo enamorado.
Daniel Quintana
. Daniel Quintana . Deán Funes . Pcia. de Còrdoba . 1954
.... Imagen . Ezgi Polat
Buenos Aires a los diecisiete días de enero del 2017
Esa soy yo, la sola. La que anduve ausente
sin compañero. Que levanté un muro
dentro de mi alma sigilosamente.
Para apartar de mí, las crueles pisotadas y
arañazos de la vida
y añadí el perdón al que amé como jamás se pudo amar
Eva Thais
. Eva Thais . San Pedro Sula . Honduras . 1931 . Tegucigal . Honduras . 2001
.... Imagen . Ezgi Polat
Antes
cuando tu cara estaba cerca de la mía
mi mirada la recorría como se recorre un jardín
se detenía en cada detalle
-ampliándolo reteniéndolo-
una flor entreabierta
una cerrada
una hoja seca caída
una gota.
Era de esa manera como entrabas en mi vida:
entraba tu ojo más próximo
su color ágata
apenas bordeado por pestañas.
Entraba el perfil de tu nariz
tu mejilla imberbe una
cicatriz una oreja
casi tapada por el pelo castaño
el cuello claro.
De esos detalles estaba
hecho mi amor
y mi amor me rodeaba
como un collar rodea una garganta.
Ahora
cuando al atardecer oyendo
cantar a las chicharras toco
mi cuello ya no está el collar.
Recuerdo aquel jardín
es un jardín que ya no tiene patria.
Estela Figueroa
. Estela Figueroa. Santa Fe. Argentina . 1946
... Imagen . Ezgi Polat
Tu placer es lento y duro
viene de lejos
retumba en las entrañas
como las sordas
sacudidas de un volcán
dormido hace siglos bajo la tierra
y sonámbulo todavía
Como las lentas evoluciones de una esfera
en perpetuo e imperceptible movimiento
Ruge al despertar
despide espuma
arranca a los animales de sus cuevas
arrastra un lodo antiguo
y sacude las raíces
Tu placer
lentamente asciende
envuelto en el vaho del magma primigenio
y hay plumas de pájaros rotos en tu pelo
y muge la garganta de un terrón
extraído del fondo
como una piedra.
Corren uno hacia otro con los brazos abiertos,
exclamando entre risas: ¡Por fin! ¡Por fin!
Visten hábitos invernales,
cálidos gorros,
bufandas,
pesadas botas
-pero sólo a nuestros ojos
a los suyos, están desnudos-
Buenos Aires a los quince días de noviembre del 2016
Me dijo que le gustaba vivir el momento
Miré a mi alrededor
y no vi ninguno
todo era ya pasado o futuro
salvo que yo misma me considerara un momento
cosa que nunca había hecho
por terror a la muerte
a lo efímero a lo pasajero
Yo me consideraba todo lo contrario
una custodia de lo bello que es eterno
que no caduca que no muere
No me podía dividir en momentos
Todo lo contrario
No quería nada fragmentado nada fugitivo
y en lugar de los acordes
superpuestos de los momentos
yo perseguía la armonía del cosmos
eliminando los bemoles
si es posible
para lo cual necesitaba otro par de manos y de ojos
Por ejemplo –me dijo-
me gusta este momento
pero me gustará también el siguiente
En otra estación de trenes
en otra cafetería con otra compañía
A mí me pasaba exactamente al revés
cuando algo me gustaba
procuraba eternizarlo fijarlo
retenerlo aunque confieso
que al final siempre fracasaba
por esto o por lo otro pero sabía que Leonardo
no había fracasado ni Baudelaire ni Turner
Es que no lo enfocas bien –me dijo-
con su hermosa sonrisa en festival
Se trata de vivirlo todo con igual intensidad
La idea me horrorizaba Nunca había querido vivirlo todo
sino lo bello lo complejo lo fascinante
¿la misma intensidad en el dentista que en tu cama?
¿en el trabajo que en una película de Cronemberg?
Me gusta andar en bicicleta –dijo-
tanto como en moto
El vino y el champagne
Los hombres como las mujeres
los trenes y los aviones
La selva y el desierto
El flamenco y la cumbia
Según el momento
Pero cada momento con intensidad –me dijo-
Cuando llegó su tren la vi partir
con melancolía
Seguro que el vagón del tren
era un buen momento para dormir
Y yo me quedé en el andén
tratando de encontrar un momento
que fuera tan hermoso tan continuo y tan eterno
como para retenerlo.