Buenos Aires a los veinticuatro días de septiembre del 2024
Dejé de buscarte dejé de esperarte dejé de morir por vos y empecé a morir por mí envejecí rápido me volví gordo de cara y blando de panza y olvidé que alguna vez te había amado estaba viejo no tenía foco ni misión giraba alrededor de comer y comprar ropa más y más grande y olvidé por qué odiaba cada largo momento mío por llenar por qué volviste a mí esta noche ni siquiera puedo levantarme de esta silla las lágrimas caen por mis mejillas estoy enamorado otra vez puedo vivir así.
I stopped looking for you I stopped waiting for you I stopped dying for you and I started dying for myself I aged rapidly I became fat in the face and soft in the gut and I forgot that I’d ever loved you I was old I had no focus, no mission I wandered around eating and buying bigger and bigger clothes and I forgot why I hated every long moment that was mine to fill Why did you come back to me tonight I can’t even get off this chair Tears run down my cheeks I am in love again I can live like this
Leonard Cohen
. Leonard Cohen . Montreal . Canadá 1924 . California . Estados Unidos . 2016 Versión . Griselda García .. Imagen . Duane Michals . Sad Farewell . 1968
se vuelca todo hasta la vereda se vuelca le falta una palangana donde caerse muerta otros pies que la sostengan que no sean los mismos que se tragan todas las noches mis escarpines que no vayan a ser se vuelca todo / todo se vuelca los techos las ventanas hasta la lluvia se vuelca los ganchos de las cortinas las plantas las luces de los autos les falta una zanja donde desaparecerse les falta hundirse y se vuelca todo la furia de las máquinas se vuelca los números en rojo de los almanaques la vajilla las hamacas de los patios se vuelcan los balcones los cierres de las valijas y de las braguetas los barriles / las ropas / las prótesis capilares de las muñecas las pieles de los mustélidos se vuelcan los huecos las colas de los leones sobre las teclas de los pianos se vuelcan los lápices las manchas el humo de los sahumerios los cajones de los muebles las puertas / los pisos las piedras las cintas viejas del lado B de los cassettes los mástiles se vuelcan los atlas / los puestos de hamburguesas las hormigas los envases de litro y cuarto de Gini Cola los jarrones las muestras gratis de shampoo de los hoteles las bicisendas se vuelcan los nidos de los pájaros los fuegos los nudos de las gargantas las revistas / los abanicos las revistas que sirven de abanico se vuelcan les falta un punto donde poder terminarse el margen de alguna foto que los amontone se vuelca todo / todo se vuelca me falta una aguja con qué despabilarme me faltan el estuche las comillas ya viene la tormenta y me falta un trueno y no hago pie me vuelco
Vanesa Almada Noguerón
. Vanesa Almada Noguerón . Buenos Aires . Argentina. 1980
"Siento que estoy en un desierto con las manos extendidas y tú estás lloviendo sobre mí"
Patricia Highsmith.
La sabiduría de un mago me contó una vez
algo de un velo que no pueden traspasar las miradas,
telaraña que esconde al ser en todas sus partes
impidiéndonos ver lo que es real.
Ahora, cuando me oscureces las mejillas y los ojos
con tu cabello
desmayado por sus ricas olas negras,
estoy soñando que el velo, el que transforma en misterio
todo lo ancho del mundo, está tejido
de tu cabello,
y grito,
y grito,
y por primera vez siento
todo el hechizo que me dijo el mago.
Lucian Blaga
.. Lucian Blaga . Lancrăm . 1895 . Cluj-Napoca . Rumania . 1961
Versión . Darío Novaceanu
.. Patricia Highsmith . Texas. EEUU. 1921 . Locarno. Suiza. 1995
... Imagen . Mono Giraud ( se los pido si quieren morir de belleza no dejen de ir a la tienda de Mono en Godoy Cruz 1654. CABA. AR . Después me chiflan, agradecidos)
Buenos Aires a los treinta días de noviembre del 2019
Quisiera que tu nombre pronunciara
todo lo que en la vida me rodea,
que lo diga la cal de la azotea,
que la ropa que escurre lo cantara.
Que la maceta, el sol, el agua clara,
el tejado, el jabón, la chimenea,
la sábana y el aire que la orea,
y todo en torno a mí lo salpicara.
Quisiera que tu nombre fuera escrito
por el humo y la espuma, al mediodía,
poniendo en cada sílaba un exceso.
Y recibiera yo todo su peso
y la explosión de vida que me envía
con el mismo fervor con que hoy lo evito.
Ángeles Mora
. Ángeles Mora . Córdoba . España . 1952.
... Imagen . Lukasz Wierzbowski
Buenos Aires a los veintisiete días de mayo del 2017
El día que tú quieras
me llamas y nos despedimos un poquito
compartimos el portal y nos hacemos
un nudo en la garganta,
unos de esos nudos que te dejan sin habla
de los que llenan el cuerpo de viernes y caracoles,
o si lo prefieres nos confiamos un secreto
y la pasión por Nicaragua,
el misterio de las 39 rosas rojas
y ese color que nunca tuvo la tristeza.
El día que tú quieras me atas a la cama y nos despedimos
de lo poéticamente correcto
y en lugar de escribir versos nos tatuamos un delirio
o dejamos pasar el tiempo y reventamos de utopía
este momento de carne, sudor y risas.
El día que tú quieras
mientras alguien intenta explicar este poema
nos casamos con la vida y engañamos al mundo
como el mundo engaña al hombre
y el hombre a los caracoles.
Por ejemplo la palabra “mariposa”. Para usar esta palabra no hace falta aligerar la voz, ni dotarla de pequeñas alas empolvadas, ni inventar un día soleado o un campo de narcisos, ni estar enamorado, ni estar enamorado de las mariposas. La palabra “mariposa” no es una mariposa de verdad. Está la palabra y está la mariposa. La gente tendrá todo el derecho a reírse de ti si confundes estos dos conceptos. No le des tanta importancia a la palabra. ¿Qué quieres transmitir, que amas a las mariposas con más perfección que nadie o que entiendes realmente su naturaleza? La palabra “mariposa” no es más que un dato. No te da pie a revolotear, elevarte, proteger las flores, simbolizar la belleza y la fragilidad o interpretar de alguna forma a una mariposa. No representes las palabras. No representes nunca las palabras. No intentes nunca despegar del suelo cuando hables de volar, ni gires la cabeza y cierres los ojos cuando hables de la muerte. No me mires con ojos ardientes cuando hables del amor. Si quieres impresionarme al hablar del amor, métete la mano en el bolsillo o debajo del vestido y acaríciate. Si tu ambición y tu hambre de aplausos te han llevado a hablar del amor, debes aprender a hacerlo sin desacreditarte a ti mismo ni lo que dices.
¿Qué expresión podría definir a nuestra época? Nuestra época no tolera expresión alguna. Todos hemos visto fotografías de madres asiáticas desoladas, así que no nos interesa la agonía de tus órganos achacosos. Nada de lo que puedas expresar con tu cara tiene parangón con el horror de nuestro tiempo. No lo intentes siquiera. Sólo merecerías el desprecio de los que han sido tocados en lo más hondo. Todos hemos visto noticieros con seres humanos embargados por el dolor y la desazón. Todos sabemos que comes como Dios manda y que hasta te pagan para que te subas a un escenario. Estás tocando para gente que ha vivido catástrofes, así que tranquilízate. Di las palabras, transmite los datos y hazte a un lado. Todos sabemos que sufres. No puedes contarle al público todo lo que sabes del amor en cada verso de amor que digas. Hazte a un lado: la gente sabrá lo que tú sabes porque ya lo sabía. No tienes nada que enseñarles. No eres más hermoso que ellos. Ni más sabio. No les grites. No fuerces una entrada en seco. Eso es sexo mal practicado. Si muestras el contorno de tus genitales, entrega lo que prometes. Y recuerda que, en el fondo, la gente no quiere acróbatas en la cama. ¿Qué necesitamos? Estar cerca del hombre natural, estar cerca de la mujer natural. No quieras ser un cantante venerado por un público numeroso y leal que desde siempre ha seguido los altibajos de tu carrera. Las bombas, lanzallamas y demás mierdas han destruido algo más que árboles y poblados. También han destruido los escenarios. ¿Acaso creías que tu profesión iba a escapar de la destrucción general? Ya no hay escenarios. Ya no hay candilejas. Estás entre la gente, por lo tanto sé modesto. Di las palabras, transmite los datos y hazte a un lado. Quédate solo. Quédate en tu habitación. No montes un número.
Se trata de un paisaje interior. Está dentro y es privado. Respeta la intimidad de tus textos, pues fueron escritos en silencio. La valentía de la interpretación es decirlos. La disciplina de la interpretación es no violarlos. Deja que el público sienta tu amor por la intimidad aunque ésta no exista. Sé una buena puta. El poema no es un slogan. No puede promocionarte. No puede fomentar tu reputación de sensible. No eres un semental. No eres un ladrón de corazones. Tanto gangster del amor y tanta tontería. Eres un estudiante de disciplina. No representes las palabras. Las palabras mueren cuando las representas, se marchitan, y no nos queda más que tu ambición.
Di las palabras con la precisión exacta con que comprobarías la ropa de tu colada. No te conmuevas con una blusa de encaje. Unas braguitas no tienen por qué ponértela dura. No tiembles al ver una toalla. Las sábanas no han de dibujar una expresión de ensueño alrededor de tus ojos. No hace falta que llores en el pañuelo. Los calcetines no están ahí para evocarte extraños y lejanos viajes. No es más que tu colada. No es más que tu ropa. No seas un mirón escudriñando a través de ella. Limítate a llevarla puesta.
El poema es mera información. Es la Constitución de la patria interna. Si lo declamas y lo hinchas con nobles intenciones, no eres mejor que esos políticos que tanto desprecias. No haces más que agitar una bandera y llamar patéticamente a la patriotería emocional. Piensa en las palabras como ciencia, no como arte. Son un informe. Es como si dieras una conferencia en la Federación de Montañismo. Las personas que te escuchan conocen todos los riesgos de la escalada, y te honran dando por sentado que lo sabes. Si se los pasas por la cara, estás insultando la hospitalidad que te ofrecen. Infórmales de la altitud de la montaña, describe el equipo que utilizaste, especifica el tipo de superficie y fija el tiempo que duró la escalada. No busques dejar al público boquiabierto. Si el público se queda boquiabierto, no será debido a tu apreciación de los hechos, sino a la suya. Tu mérito estará en la estadística y no en las inflexiones de tu voz ni en los ademanes enérgicos de tus manos. Estará en los datos y en la tranquila organización de tu presencia.
Evita las fiorituras. No temas ser débil. No te avergüences de estar cansado. Tienes buen aspecto cuando estás cansado. Parece como si pudieras seguir y seguir sin parar. Y ahora ven a mis brazos. Eres la imagen de mi belleza.
Leonard Cohen
. Leonard Cohen . Westmount . Canadá. 1934 . California . Estados Unidos . 2016
.... Imagen . Masao Yamamoto.
Buenos Aires a los veintitrés días de noviembre del 2016
El rayo ha perfumado ferozmente nuestra casa.
Tenemos sed, tenemos prisa por golpear
con el hueso de una flor en la tiniebla.
Hay un árbol talado en esta historia.
Contemplamos el cielo. No hay señales.
¿Es de día? ¿Es de noche?
Murió la araña que medía el tiempo,
sólo hay un viejo muro y una nueva familia de sombras.