Mostrando las entradas con la etiqueta Jorge Luis Borges. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Jorge Luis Borges. Mostrar todas las entradas

amor mío


 .

Buenos Aires a los veintiocho días de marzo del 2024



Del castellano antiguo amor ("amor"), y este del latín amōrem ("amor"), derivado del verbo amō, amāre, a su vez del indoeuropeo *am- ("madre).

El amor es uno de los conceptos más complejos y polifacéticos que existen; representa una fuerza que transforma nuestras vidas y puede llevarnos al éxtasis o a la máxima desesperación 


Friedrich Nietzsche 
 

Nunca hemos faltado tanto a la verdad como en nombre del amor, otorgando a la mentira cierta función protectora.

Cuántas veces hemos escuchado frases como: “nunca querré a nadie como a vos”, “te amo desde el día en que te conocí”, “sin vos me muero”. Ninguna de ellas puede ser contrastada pero a su vez sabemos de su insustentabilidad. ¿Cómo saber si amaremos por siempre, cómo medir el amor, cómo suponer la inminencia de la muerte frente a su ausencia?

El amor nos confronta con el hecho de que, como en toda ficción, llegará el momento del desenlace y el desencanto que podrá anunciar el final definitivo o tal vez no, que podrá llevar a una resignificación del amor, o no.




Hace algún tiempo
fuimos todas las películas de amor mundiales
todos los árboles del infierno.
Viajábamos en trenes que unían nuestros cuerpos
a la velocidad del deseo.

Como siempre, la lluvia caía en todas partes.

Hoy nos encontramos en la calle.
Ella estaba con su marido y su hijo;
éramos el gran anacronismo del amor,
la parte pendiente de un montaje absurdo.
Parece una ley: todo lo que se pudre forma una familia.

Fabián Casas 
 
Platón distinguía entre dos tipos de amor :

. Eros: Se refiere al amor apasionado y romántico, a menudo asociado con la atracción física y la pasión. Este tipo de amor se caracteriza por un deseo intenso y un anhelo de unión con la persona amada. Platón creía que el Eros es una manifestación imperfecta del verdadero amor y que puede ser una fuente de inspiración para buscar una conexión más profunda y espiritual.

. Ágape: Es un amor más puro y desinteresado. Se refiere al amor que trasciende lo físico y se enfoca en el bienestar y la felicidad del otro. Platón consideraba que el Ágape era la forma más elevada de amor, ya que buscaba el bien supremo y la realización espiritual de las personas involucradas..

 


Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo.
Ya el cántaro se quiebra sobre la fuente, ya el hombre se
levanta a la voz del ave, ya se han oscurecido los que miran por las ventanas, pero la sombra no ha traído la paz.
Es, ya lo sé, el amor: la ansiedad y el alivio de oír tu voz, la espera y la memoria, el horror de vivir en lo sucesivo.
Es el amor con sus mitologías, con sus pequeñas magias inútiles.
Hay una esquina por la que no me atrevo a pasar.
Ya los ejércitos me cercan, las hordas.
(Esta habitación es irreal; ella no la ha visto.)
El nombre de una mujer me delata.
Me duele una mujer en todo el cuerpo.


Jorge Luis Borges



Tradicionalmente la idea del amor era entendida como un estar dispuesto a dar todo por el otro. En el amor romántico, amar lo era todo en la vida de un sujeto, se soñaba con llegar a encontrar el amor de la vida, creyéndose que esa persona existía y por tanto ese encuentro era posible. El amor tradicional era más aristofánico que lacaniano.

En este nuevo tiempo donde prima la autosuficiencia y la prescindibilidad, cabría preguntarse si necesitamos del amor de “un-otro”.

Lo que resulta evidente es que el amor romántico, apasionado y exclusivo ha dejado su lugar a otra modalidad : el amor libre, inclusivo y múltiple.



Todo existe caprichosamente. Las estrellas están a modo decorativo y, por supuesto, dios está de sobra.
El misterio es sólo vacío. Los gatos existen
para enseñarte a hundir los ojos en el silencio.
Octubre podría llamarse adiós o jueves o laúd.
La paz es tedio. El sol se pavonea lleno de oro.
Y la luna finge ser un transatlántico que está de fiesta.
Nada concuerda con nada. Y sin embargo, yo,
a escasos metros de mi final, espero todavía
una ración de amor.



José Sbarra 

 
.


. Lic. Florencia Fernández. Nota de Página 12 . 17.01. 2019 . El poliamor y las nuevas formas del querer
....    Fabián Casas . Buenos Aires . Argentina . 1965
......   Jorge Luis Borges . Buenos Aires . Argentina . 1899 . Ginebra . Suiza . 1986
........  José Sbarra . Buenos Aires . Argentina . 1950 . 1996
...  Fotograma . La Chinoise . 1967 - Jean Luc Godard

   
 
 
 .

las hojas del ciprés


 .

Buenos Aires a los tantos días de septiembre del 2020



Tengo un solo enemigo. Nunca sabré de qué manera pudo entrar en mi casa, la noche del 14 de abril de 1977. Fueron dos las puertas que abrió: la pesada puerta de calle y la de mi breve departamento. Prendió la luz y me despertó de una pesadilla que no recuerdo, pero en la que había un jardín. Sin alzar la voz me ordenó que me levantara y vistiera inmediatamente. Se había decidido mi muerte y el sitio destinado a la ejecución quedaba un poco lejos. Mudo de asombro, obedecí. Era menos alto que yo pero más robusto y el odio le había dado su fuerza. Al cabo de los años no había cambiado; sólo unas pocas hebras de plata en el pelo oscuro. Lo animaba una suerte de negra felicidad. Siempre me había detestado y ahora iba a matarme. El gato Beppo nos mirabas desde su eternidad, pero nada hizo para salvarme. Tampoco el tigre de cerámica azul que hay en mi dormitorio, ni los hechiceros y genios de los volúmenes de Las mil y una noches. Quise que algo me acompañara. Le pedí que me dejara llevar un libro. Elegir una Biblia hubiera sido demasiado evidente. De los doce tomos de Emerson mi mano sacó uno, al azar. Para no hacer ruido bajamos por la escalera. Conté cada peldaño. Noté que se cuidaba de tocarme, como si el contacto pudiera contaminarlo.

En la esquina de Charcas y Maipú, frente al conventillo, aguardaba un cupé. Con un ceremonioso ademán que significaba una orden hizo que yo subiera primero. El cochero ya sabía nuestro destino y fustigó al caballo. El viaje fue muy lento y, como es de suponer, silencioso. Temí (o esperé) que fuera interminable también. La noche era de luna serena y sin un soplo de aire. No había un alma en las calles. A cada lado del carruaje las casas bajas, que eran todas iguales, trazaban una guarda. Pensé: Ya estamos en el Sur. Alto en la sombra vi el reloj de una torre; en el gran disco luminoso no había guarismos ni agujas. No atravesamos, que yo sepa, una sola avenida. Yo no tenía miedo, ni siquiera miedo de tener miedo, ni siquiera miedo de tener miedo de tener miedo, a la infinita manera de los eleatas, pero cuando la portezuela se abrió y tuve que bajar, casi me caí. Subimos por unas gradas de piedra. Había canteros singularmente lisos y eran muchos los árboles. Me condujo al pie de un de ellos y me ordenó que me tendiera en el pasto, de espaldas, con los brazos en cruz. Desde esa posición divisé una loba romana y supe dónde estábamos. El árbol de mi muerte era un ciprés. Sin proponérmelo repetí la línea famosa: Quantum lenta solent inter viburna cupressi.

Recordé que lenta, en ese contexto, quiere decir flexible, pero nada tenían flexibles las hojas de mi árbol. Eran iguales, rígidas y lustrosas y de materia muerta. En cada una había un monograma. Sentí asco y alivio. Supe que un gran esfuerzo podía salvarme. Salvarme y acaso perderlo, ya que, habitado por el odio, no se había fijado en el reloj ni en las monstruosas ramas. Solté mi talismán y apreté el pasto con las dos manos. Vi por primera y última vez el fulgor del acero. Me desperté; mi mano izquierda tocaba la pared de mi cuarto.
Qué pesadilla rara, pensé, y no tardé en hundirme en el sueño.

Al día siguiente descubrí que en el anaquel había un hueco; faltaba el libro de Emerson, que se había quedado en el sueño. A los diez días me dijeron que mi enemigo había salido de su casa una noche y que no había regresado. Nunca regresará. Encerrado en mi pesadilla, seguirá descubriendo con horror, bajo la luna que no vi, la ciudad de relojes en blanco, de árboles falsos que no pueden crecer y nadie sabe qué otras cosas.



palabra de Borges      (Los conjurados . 1985 )



. Jorge Luis Borges . Buenos Aires . Argentina . 1899 . Ginebra . Suiza . 1986
... Imagen .  Albarrán Cabrera







.

la causas

 .
Buenos Aires a los veintidós días de Marzo del 2020


Los ponientes y las generaciones.
Los días y ninguno fue el primero.
La frescura del agua en la garganta
de Adán. El ordenado Paraíso.
El ojo descifrando la tiniebla.
El amor de los lobos en el alba.
La palabra. El hexámetro. El espejo.
La Torre de Babel y la soberbia.
La luna que miraban los caldeos.
Las arenas innúmeras del Ganges.
Chuang-Tzu y la mariposa que lo sueña.
Las manzanas de oro de las islas.
Los pasos del errante laberinto.
El infinito lienzo de Penélope.
El tiempo circular de los estoicos.
La moneda en la boca del que ha muerto.
El peso de la espada en la balanza.
Cada gota de agua en la clepsidra.
Las águilas, los fastos, las legiones.
César en la mañana de Farsalia.
La sombra de las cruces en la tierra.
El ajedrez y el álgebra del persa.
Los rastros de las largas migraciones.
La conquista de reinos por la espada.
La brújula incesante. El mar abierto.
El eco del reloj en la memoria.
El rey ajusticiado por el hacha.
El polvo incalculable que fue ejércitos.
La voz del ruiseñor en Dinamarca.
La escrupulosa línea del calígrafo.
El rostro del suicida en el espejo.
El naipe del tahúr. El oro ávido.
Las formas de la nube en el desierto.
Cada arabesco del calidoscopio.
Cada remordimiento y cada lágrima.
Se precisaron todas esas cosas
para que nuestras manos se encontraran.




palabra de Borges



.  Jorge Luis Borges . Buenos Aires . Argentina . 1899 . Ginebra . Suiza .  1986
... fotograma de L'Amour l'après-midi . Eric Rohmer . 1972  





.

el cómplice

.
Buenos Aires a los veinticuatro días de junio del 2017


Me crucifican y yo debo ser la cruz y los clavos.
Me tienden la copa y yo debo ser la cicuta.
Me engañan y yo debo ser la mentira.
Me incendian y yo debo ser el infierno.
Debo alabar y agradecer cada instante del tiempo.
Mi alimento es todas las cosas.
El peso preciso del universo, la humillación, el júbilo.
Debo justificar lo que me hiere.
Soy el poeta.



palabra de Borges




. Jorge Luis Borges . Buenos Aires . Argentina . 1899 . Ginebra . Suiza . 1986
... Imagen . Hugues erre




.

no es del solsticio

.

No habrá una sola cosa que no sea
una nube. Lo son las catedrales
de vasta piedra y bíblicos cristales
que el tiempo allanará. Lo es la Odisea.
que cambia como el mar. Algo hay destino
cada vez que la abrimos. El reflejo
de tu cara ya es otro en el espejo
y el día es un dudoso laberinto.
Somos los que se van. La numerosa
nube que se deshace en el poniente
es nuestra imagen. Incesantemente
la rosa se convierte en otra rosa.
Eres nube. Eres mar, eres olvido.
Eres también aquello que has perdido.


palabra de Borges



Jorge Luis Borges . Buenos Aires . Argentina . 1899 . Ginebra . Suiza . 1986
... Imagen . 美撒郭





.

detras del sueño

.
Si el sueño fuera (como dicen) una
tregua, un puro reposo de la mente,
¿Por qué, si te despiertan bruscamente,
sientes que te han robado una fortuna?
¿Por qué es tan triste madrugar? La hora
nos despoja de un don inconcebible,
tan íntimo que sólo es traducible
en un sopor que la vigilia dora
de sueños, que bien pueden ser reflejos
truncos de los tesoros de la sombra,
de un orbe intemporal que no se nombra
y que el día deforma en sus espejos.
¿Quién serás esta noche en el oscuro
sueño, del otro lado de su muro?



palabra de  Borges



. Jorge Luis Borges . Buenos Aires . Argentina . 1899 . Ginebra . Suiza . 1986
....  Imagen . Diane Powers 



.

renacer




Imagen vía Marta Navarro

Gracias quiero dar al divino
laberinto de los efectos y de las causas
por la diversidad de las criaturas
que forman este singular universo,
por la razón que no cesará de soñar.


palabra de  Borges



. Jorge Luis Borges . Buenos Aires . Argentina . 1899 . Ginebra . Suiza . 1986

hada de navidad
hada de navidad
hada de navidad


.

el siempre mar

.



Imagen vía Oleksandr Demianenko
Keith Jarret .The Köln Concert 

.

Antes que el sueño (o el terror) tejiera
Mitologías y cosmogonías,
Antes que el tiempo se acuñara en días,
El mar, el siempre mar, ya estaba y era.
¿Quién es el mar? ¿Quién es aquel violento
Y antiguo ser que roe los pilares
De la tierra y es uno y muchos mares
Y abismo y resplandor y azar y viento?
Quien lo mira lo ve por vez primera,

Siempre. Con el asombro que las cosas
Elementales dejan, las hermosas
Tardes, la luna, el fuego de una hoguera.
¿Quién es el mar, quién soy? Lo sabré el día
Ulterior que sucede a la agonía.




Palabra de Borges


.

la medida de mi tiempo

.


Imagen vía kersti_k
Bill Evans - We Will Meet Again 

.

Es el amor. Tendré que ocultarme o que huir.
Crecen los muros de su cárcel, como en un sueño atroz.
La hermosa máscara ha cambiado, pero como siempre es la única.
¿De qué me servirán mis talismanes: el ejercicio de las letras,
la vaga erudición, el aprendizaje de las palabrasque usó el
áspero Norte para cantar sus mares y sus espadas, la serena
amistad, las galerías de la Biblioteca, las cosas comunes,
los hábitos, el joven amor de mi madre, la sombra militar de
mis muertos, la noche intemporal, el sabor del sueño?
Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo.
Ya el cántaro se quiebra sobre la fuente, ya el hombre se
levanta a la voz del ave, ya se han oscurecidolos que miran por
las ventanas, pero la sombra no ha traído la paz.
Es, ya lo sé, el amor: la ansiedad y el alivio de iír tu voz,
la espera y la memoria, el horror de vivir en lo susecivo.
Es el amor con sus mitologías, con sus pequeñas mitlogías, con
sus pequeñas magias inutiles.
Hay una esquina por la que no me atrevo a pasar.
Ya los ejércitos que cercan, las hordas.
(Esta habitación es irreal, ella no la ha visto.)
El nombre de una mujer me delata.
Me duele una mujer en todo el cuerpo.


palabra de Borges




. Jorge Luis Borges . Buenos Aires . Argentina . 1899 . Ginebra . Suiza . 1986 

 

 

.

.

el nombre es arquetipo de la cosa, en las letras de rosa está la rosa y todo el Nilo en la palabra Nilo

  .




El capricho o imaginación o utopía de la Biblioteca Total incluye ciertos rasgos 
que no es difícil confundir con virtudes.
Maravilla, en primer lugar, el mucho tiempo que tardaron los hombres en pensar esa idea.



palabra de Borges
 
 
 


. Jorge Luis Borges . Buenos Aires . Argentina . 1899 . Ginebra . Suiza . 1986
 
 
 
.

la más querida

.

Imagen vía  n.lobos

Y la ciudad, ahora, es como un plano
de mis humillaciones y fracasos;
Desde esa puerta he visto los ocasos
y ante ese mármol he aguardado en vano.
Aquí el incierto ayer y el hoy distinto
me ha deparado los comunes casos
de toda suerte humana; aquí mis pasos
urden su incalculable laberinto.
Aquí la tarde cenicienta espera
el fruto que le debe la mañana;
aquí mi sombra en la no menos vana
sombra final se perderá, ligera.
No nos une el amor sino el espanto,
será por eso que la quiero tanto.




palabra de Borges.
 
 

. Jorge Luis Borges . Buenos Aires . Argentina . 1899 . Ginebra . Suiza . 1986
 
 
 

buenos aires

.

lo perdido

.


Buenos Aires, segundo domingo del primer mes de 2011

.

Imagen vía katia chausheva


Arrojado a quietud,
divisaré esa playa última de tu ser
y te veré, por vez primera, quizá,
como Dios ha de verte,
desbaratada la ficción del Tiempo,
sin el amor, sin mí.



palabra de Borges





. Jorge Luis Borges . Buenos Aires . Argentina . 1899 . Ginebra . Suiza . 1986
 
 
.

፸፸ (tírame una teoría)


.


Buenos Aires a los  veintidos días de junio del 2017








La mecánica cuántica describe el mundo de lo infinitamente pequeño, explicando las interacciones tan singulares que actúan a escala de las partículas. La teoría de la relatividad general establecida por Einstein, se aplica a lo infinitamente grande. Unifica el espacio y el tiempo en una única entidad (el espacio-tiempo), cuya deformación explica la gravitación universal entre los grandes objetos galácticos y estelares del Universo.

El mayor desafío de la física actual, es establecer un puente de unión entre estos dos enfoques, y formular una nueva teoría unificada, a la que los científicos han atribuido ya la denominación fusionada de “gravedad cuántica”.
teo


La teoría de las cuerdas se basa en el hecho de que, en el mundo cuántico, todo es “borroso”. ¿Qué significa esto?. Supongamos que hacemos un zoom cada vez mayor en una foto. En un momento dado, ya no se verá la imagen sino solamente entidades imprecisas (negras, blancas o coloreadas) análogas a lo que las tecnologías digitales designan con el nombre de “píxeles”.

Así, para combinar la teoría de la relatividad general (que describe el espacio y el tiempo) con el principio cuántico (según el cual las cosas se hacen borrosas a muy pequeñas escalas), es mucho más realista no considerar las partículas como puntos perfectamente definidos. La teoría de las cuerdas permite dar cuenta de su naturaleza intrínsecamente borrosa, describiéndolas como especies de pequeñas cuerdas (objetos en una dimensión) en lugar de puntos perfectos (objetos en “cero dimensión”).

teo3

Este enfoque es apasionante ya que, si se asemeja la noción de partícula a una cuerda, se puede utilizar un enfoque matemático que permita aplicar las ecuaciones de la relatividad general de Einstein, sin tener la necesidad de elaborar ninguna hipótesis adicional. Cuando los físicos se dieron cuenta de esta posibilidad, hace unos treinta años, comprendieron que tenían una pieza importante del puzzle, susceptible de combinar la relatividad general con la mecánica cuántica. Se trataba de una nueva forma de considerar la teoría de Einstein.

La teoría de las cuerdas constituye actualmente un magnífico edificio matemático, con hermosas ecuaciones que permiten predecir la existencia de nuevas partículas que nadie ha observado aún. El desafío ahora es sustentar tales predicciones con experiencias que confirmen la validez de las mismas.
Por primera vez en la historia de la física tenemos un marco con la capacidad de explicar cada característica fundamental sobre las que está construido el universo. Por este motivo a veces se decribe a la teoría de cuerdas como la posible “teoría del todo” (theory of everything”, T.O.E.) o bien la teoría “última” o “final”.

teo2
.

En todas las ficciones, cada vez que un hombre se enfrenta con diversas alternativas, opta por una y elimina las otras; en la del casi inextricable Ts'ui Pên, opta "simultáneamente" por todas. Crea, así, diversos porvenires, diversos tiempos, que también proliferan y se bifurcan .

.
-
Palabra de Borges
El jardín de senderos que se bifurcan
Ficciones. 1944
.

. Fuente. El universo elegante .  Brian Greene
-
-
.

me llamabas nostalgia

,


Buenos Aires, primer día de abril de 2010



Ahí está lo que fue: la terca espada
del sajón y su métrica de hierro,
los mares y las islas del destierro
del hijo de Laertes, la dorada
luna del persa y los sin fin jardines
de la filosofía y de la historia,
el oro sepulcral de la memoria
y en la sombra el olor de los jazmines.
Y nada de eso importa. El resignado
ejercicio del verso no te salva
ni las aguas del sueño ni la estrella
que en la arrasada noche olvida el alba.
Una sola mujer es tu cuidado,
igual a las demás, pero que es ella.



palabra de Borges




. Jorge Luis Borges . Buenos Aires . Argentina . 1899 . Ginebra . Suiza . 1986 
.. Imagen . Cristina Coral
.

.




.

under blue moon I saw you




.



Hay tanta soledad en ese oro.
La luna de las noches no es la luna
que vio el primer Adán. Los largos siglos
de la vigilia humana la han colmado
de antiguo llanto. Mírala. Es tu espejo.



Palabra de Borges



.


El nombre del satélite viene del latín luna, contracción de lucina, una forma del verbo luceo, lucere ‘brillar’, ‘iluminar’.
Desde los orígenes de la humanidad han existido inquietudes por el culto y el estudio de la Luna. Existen indicios que confirman la existencia de pueblos de Polinesia, Melanesia, tribus del amazonas o africanas que han tenido a nuestro satélite por un ser vivo que compartía con ellos sus alegrías y tristezas.
Los papués la llamaban Bimbaio, en el cercano Oriente cobró gran importancia el culto a la Luna: así sabemos que en la ciudad de Uruk adoraban a Nik y en algunos templos se rendía culto a Bilquis-Ilumquh, el dios lunar.



La luna ha fascinado a la humanidad a través de los tiempos. Mediante la simple observación con el ojo desnudo, uno puede distinguir dos grandes tipos de terrenos: las mesetas relativamente brillantes y las llanuras más oscuras. A mediados del siglo XVII, Galileo y otros astrónomos tempranos realizaron observaciones telescópicas, notando un solapamiento casi infinito de cráteres.


¡Cómo canta la zumaya,
ay como canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con el niño de la mano.

Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
el aire la está velando.


Federico García Lorca




En la mitología de la India brahmánica, se dice que la Luna está donde van las almas de los difuntos. La noción de la Luna como reino de los muertos nos lleva a una mayor tensión en su simbolismo. Sus fases pueden indicar una analogía con los ciclos orgánicos y el reino de la naturaleza, como ocurre en al mitología de algunas zonas de América del Sur, donde se cree que la Luna es la madre le las hierbas.
En la antigua Mesopotamia hubo quienes consideraban que el calor de la Luna, más que el del Sol, era la fuerza energética mediante la que crecían las plantas.
Al mismo tiempo las fases de la Luna han significado para algunos pueblos la decadencia y la muerte.
Esta paradoja de la vida y de la muerte está comprendida en la Luna como triple diosa, un motivo mítico que aparece bajo muchos aspectos, sobre todo donde encontramos una trinidad femenina, como en las tres Parcas, o las tres brujas.
.
.

La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía.
Un pedazo de luna en el bolsillo
es mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
para ser rico sin que lo sepa nadie
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir.


Jaime Sabines
.


Aun si digo sol y luna y estrella me refiero a cosas que me suceden.



Alejandra
Pizarnik

.





-

hacia otra luz

Buenos Aires, 21 de diciembre de 2009




La luz (del latín lux, lucis) es la clase de energía electromagnética radiante que puede ser percibida por el ojo humano. En un sentido más amplio, el término luz incluye el rango entero de radiación conocido como el espectro electromagnético.

La ciencia que estudia las principales formas de producir luz, así como su control y aplicaciones, se denomina óptica.

Se ha demostrado teórica y experimentalmente que la luz tiene una velocidad finita. La primera medición con éxito fue hecha por el astrónomo danés Ole Roemer en 1676 y desde entonces numerosos experimentos han mejorado la precisión con la que se conoce el dato. Actualmente el valor exacto aceptado para la velocidad de la luz en el vacío es de 299.792.458 m/s.

El ojo humano es sólo sensible a una parte de ese espectro, por lo cual se denomina ESPECTRO VISIBLE. Esto significa que las radiaciones comprendidas en ese espectro visible, provocan en nuestra vista una sensación luminosa.



Nos duele sostener esa luz tirante y distinta,
esa alucinación que impone al espacio.
 

palabra de Borges

.





 
 
 
. Jorge Luis Borges . Buenos Aires . Argentina . 1899 . Ginebra . Suiza . 1986
. Imagen .  Susana Tramarin


.

diecisiete palabras



Buenos Aires, 11 de setiembre de 2009



 
Yo, que tantos hombres he sido, no he sido nunca
aquel en cuyo amor desfallecía Matilde Urbach.



palabra de Borges



 
 
 
. Jorge Luis Borges . Buenos Aires . Argentina . 1899 . Ginebra . Suiza . 1986  
.. Imagen .  Kathleen Mercado
 
 
 
.


lo que le falta al tiempo



.

El tiempo es la imagen de la Eternidad, el tiempo es tanto una idea abstracta, como una realidad de la vida .


Platón



El tiempo es la magnitud física que mide la duración o separación de acontecimientos sujetos a cambio, de los sistemas sujetos a observación, esto es, el período que transcurre entre el estado del sistema cuando éste aparentaba un estado X y el instante en el que X registra una variación perceptible para un observador (o aparato de medida). Es la magnitud que permite ordenar los sucesos en secuencias, estableciendo un pasado, un presente y un futuro, y da lugar al principio de causalidad, uno de los axiomas del método científico. 



Ver un mundo en un grano de arena,
y un cielo en una flor silvestre,
albergar el infinito en la palma de tu mano,
y la eternidad en una hora


William Blake. Auguries of Innocence

Tiempo, espacio y materia serán los tres grandes conceptos de la física moderna clásica, es decir, del mecanicismo. Así, desvinculado de su relación con el alma, el análisis del tiempo se enfocó desde la perspectiva física. No obstante, se podía entender de dos maneras distintas: como una realidad absoluta o como una relación.


Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua.


Palabra de Borges




Estas dos maneras de enfocar el tiempo enfrentaron a Newton, que defendía un tiempo absoluto (y lo consideraba como sensorium Dei, y como una especie de continente vacío), y a Leibniz, quien lo consideraba como una relación (el orden universal de los cambios, el orden de sucesiones). Con Newton, el tiempo pierde definitivamente su carácter trascendente y deviene nuevamente una realidad, pero que posee ahora entidad por sí misma y no mantiene ya, por tanto, su esencial solidaridad con el movimiento ni con un fin, lo cual, por otro lado, no deja de ser la consecuencia de la culminación del paso de una visión teleológica del acontecer a una mecanicista.

Su formulación más clara se halla en los Principios matemáticos de filosofía natural «El tiempo absoluto, verdadero y matemático, en sí y por su naturaleza, fluye igualmente sin relación con nada externo [...]
El espacio absoluto, por su naturaleza, y sin relación con nada externo, permanece siempre semejante e inmóvil». El tiempo y el espacio, por tanto, no son, -según Newton-, un puro accidente de los cuerpos sino independientes de ellos, que están y se mueven en su seno. De este modo quedó definido para la dinámica un único sistema de referencia para el reposo y el movimiento pero que no está constituido por un cuerpo o conjunto de cuerpos de manera que los movimientos son relativos, pero el espacio y el tiempo no.


Contra esta concepción radicalmente realista del tiempo, Leibniz pretende recuperar un tiempo inseparable de las cosas al concebirlo sencillamente como relación entre cosas no simultáneas; como ordenación, podríamos decir, entre las mismas según relaciones de «antes» y «después». Dicha polémica quedó reflejada en la correspondencia entre Leibniz y Clarke, que actuaba como portavoz de Newton. No obstante, estas dos concepciones (la absolutista y la relacional) compartían la creencia en una serie de propiedades del tiempo, ya que ambas lo consideraban continuo, homogéneo, ilimitado, fluyente, único e isotrópico. Por ello, a pesar de lo importante, conceptualmente, que resultaba caracterizar al tiempo como realidad absoluta o como mera relación, a efectos prácticos, las dos concepciones eran igualmente deudoras de los principios fundamentales del mecanicismo, o mejor a la inversa, el mecanicismo era deudor de esta concepción del tiempo.


No soy físico cuántico
pero sospecho que
el tiempo es la espalda de Dios cuando se encorva
solo falta que alguien lo demuestre
pero eso es para mí secundario.

El problema es de los físicos cuánticos.
.
Franklin Sandi




Fuente: Wiki
Imagen: Karmafritz



..