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ella está toda ahí


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Buenos Aires a los veintinueve días de abril del 2025
 
 

Ella está toda ahí.
Fue fundida cuidadosamente para ti
y moldeada desde tu infancia,
moldeada a partir de tu centenar de estudiantes favoritas.
Ella siempre ha estado ahí, cariño.
Ella, realmente, es exquisita.
Fuegos artificiales en el aburrimiento de febrero
y tan real como una olla de hierro.
Seamos sinceros, yo he sido pasajera.
Un lujo. Un velero rojo brillante en el puerto.
Mi pelo agitándose como humo por la ventanilla del auto.
Una joven almeja fuera de estación.
Ella es más que eso. Es lo que tienes que tener,
ha elevado tu práctico crecimiento tropical.
Ella no es un experimento. Ella es toda armonía.
Ella cuida de que la barca tenga remos y toletes,
ha puesto flores silvestres en la ventana
para el desayuno,
sentada junto al torno de ceramista al mediodía,
ha dado a luz tres hijos bajo la luna,
tres querubines dibujados por Miguel Ángel,
y lo hizo con sus piernas abiertas
en los meses terribles en la capilla.
Si miras hacia arriba, los niños están allí
como delicados globos pegados al techo.
Ella ha llevado a cada uno a lo largo del corredor
después de la cena, sus cabezas discretamente inclinadas,
dos piernas protestando, uno frente al otro,
su cara encendida con una canción y un pequeño sueño.
Te devuelvo tu corazón.
Te doy permiso
para la descarga en ella, latiendo
iracundo en la suciedad,
para la puta que hay en ella
y la sepultura de su herida
para enterrar su pequeña roja herida viva
para la pálida bengala titubeante bajo sus costillas,
para el marinero ebrio que espera en su pulso izquierdo,
para su rodilla de madre, para las medias,
para las ligas, para la llamada.
La curiosa llamada
cuando te cobijes entre sus brazos y pechos
y tires de la cinta naranja en su pelo
y contestes a la llamada, la rara llamada.
Ella es tan desnuda y singular.
Ella es la suma de ti mismo y de tu sueño.
Escálala como un monumento, paso a paso.
Ella es sólida.
En cuanto a mí, yo soy una acuarela.
Lavable. 




She is all there.
She was melted carefully down for you
and cast up from your childhood,
cast up from your one hundred favorite aggies.
She has always been there, my darling.
She is, in fact, exquisite.
Fireworks in the dull middle of February
and as real as a cast-iron pot.
Let's face it, I have been momentary.
vA luxury. A bright red sloop in the harbor.
My hair rising like smoke from the car window.
Littleneck clams out of season.
She is more than that. She is your have to have,
has grown you your practical your tropical growth.
This is not an experiment. She is all harmony.
She sees to oars and oarlocks for the dinghy,
has placed wild flowers at the window at breakfast,
sat by the potter's wheel at midday,
set forth three children under the moon,
three cherubs drawn by Michelangelo,
done this with her legs spread out
in the terrible months in the chapel.
If you glance up, the children are there
like delicate balloons resting on the ceiling.
She has also carried each one down the hall
after supper, their heads privately bent,
two legs protesting, person to person,
her face flushed with a song and their little sleep.
I give you back your heart.
I give you permission -
for the fuse inside her, throbbing
angrily in the dirt, for the bitch in her
and the burying of her wound -
for the burying of her small red wound alive -
for the pale flickering flare under her ribs,
for the drunken sailor who waits in her left pulse,
for the mother's knee, for the stocking,
for the garter belt, for the call -
the curious call
when you will burrow in arms and breasts
and tug at the orange ribbon in her hair
and answer the call, the curious call.
She is so naked and singular
She is the sum of yourself and your dream.
Climb her like a monument, step after step.
She is solid.
As for me, I am a watercolor.
I wash off.


Anne Sexton

 

 


. Anne Sexton . Massachusetts . Estados Unidos . 1928 . 1974 
  Versión . José Luis Reina Palazón
..... Imagen . Leslie Zhang

 

 

 .

una de esas

 .

Buenos Aires a los diez días de septiembre del 2023 


Anduve por ahí, bruja poseída,
aceché el aire negro, de noche más osada;
soñé con el mal, hice de las mías
sobrevolé las casas bajas, fui de luz en luz:
sola de mí, con mis doce dedos, desquiciada.
A una mujer así no la creen mujer del todo.
Yo fui una de esas.

Encontré refugio en las cuevas del bosque,
las llené de sartenes, figuras, estantes,
armarios, sedas, un sinfín de objetos;
les serví la cena a los gusanos y a los elfos:
lloriqueé un poco, acomodé cada cosa.
A una mujer así nadie la entiende.
Yo fui una de esas.

Viajé en tu carreta, con vos al mando, y agité
los brazos desnudos al pasar por cada pueblo,
aprendí las últimas rutas brillantes, sobreviví
a tus llamas que aún muerden mi muslo
y mis costillas se quiebran donde giran tus ruedas.
A una mujer así no le da vergüenza morirse.
Yo fui una de esas.




I have gone out, a possessed witch,
haunting the black air, braver at night;
dreaming evil, I have done my hitch
over the plain houses, light by light:
lonely thing, twelve-fingered, out of mind.
A woman like that is not a woman, quite.
I have been her kind.

I have found the warm caves in the woods,
filled them with skillets, carvings, shelves,
closets, silks, innumerable goods;
fixed the suppers for the worms and the elves:
whining, rearranging the disaligned.
A woman like that is misunderstood.
I have been her kind.

I have ridden in your cart, driver,
waved my nude arms at villages going by,
learning the last bright routes, survivor
where your flames still bite my thigh
and my ribs crack where your wheels wind.
A woman like that is not ashamed to die.
I have been her kind.




Anne Sexton



. Anne Sexton . Massachusetts . Estados Unidos . 1928 . 1974
  Versión. Daniela Camozzi
.... Imagen . Claudine Doury


 

 

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bajo el brazo

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Buenos  Aires a los tantos días de  diciembre del 2021

Anna, la loca,
tengo un cuchillo bajo el brazo.
Cuando me paro de puntas tipeo mensajes.
¿Soy una especie de infección?
¿Yo te hice volver loca?
¿Yo hice que los sonidos se pusieran rancios?
¿Yo te pedí que salieras por la ventana?
Perdón. Perdón.
Decí que no lo hice.
Decí que no.
Decí.

Decinos la palabra de María en la almohada.
Llevate a mi flacucha de doce
en tu regazo hundido.
Susurrá como el ranúnculo.
Comeme. Comeme como a un flan de crema.
Tomame.
Tomame.
Tomá.

Dame un informe del estado de mi alma.
Dame una declaración completa de mis actos.
Pasame un lirio para que escuche en su interior.
Acomodame en los estribos y hacé pasar a un grupo de turistas.
Enumerá mis pecados en la lista del súper y dejame comprar.
¿Yo te hice volver loca?
¿Yo te encendí el audífono y dejé sonando la sirena?
¿Yo le abrí la puerta al psiquiatra de bigotes
que te arrastró como una carretilla de oro?
¿Yo te hice volver loca?
¡Desde la tumba, escribime, Anna!
No sos más que cenizas pero
agarrá la Parker que te regalé.
Y escribime.
Escribí.



Anne Sexton




. Anne Sexton . Massachusetts . Estados Unidos . 1928 . 1974
  Versión . Sandra Toro
... Imagen .Giulia Bersani

 

 

 


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verde noche

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Buenos Aires a los tantos días de septiembre del 2020

caminé de tu mano por el puente  Perrault
y en ese sobrevuelo por Madrid
me di cuenta (como nunca antes )
que podía enterrar mis escombros.

ME





Sólo una vez supe para qué servía la vida.
En Boston, de repente, lo entendí;
caminé junto al río Charles,
observé las luces mimetizándose,
todas de neón, luces estroboscópicas, abriendo
sus bocas como cantantes de ópera;
conté las estrellas, mis pequeñas defensoras,
mis cicatrices de margarita, y comprendí que paseaba mi amor
por la orilla verde noche y lloré
vaciando mi corazón hacia los coches del este y lloré
vaciando mi corazón hacia los coches del oeste y llevé
mi verdad sobre un pequeño puente encorvado
y apresuré mi verdad, su encanto, hacia casa
y atesoré estas constantes hasta el amanecer
sólo para descubrir que se habían ido.




Anne Sexton





.  Anne Sexton . Massachusetts . Estados Unidos . 1928 . 1974
   Versión . Ben Clark
.... Imagen . Mira Nedyalkova







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70 golpes

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Buenos Aires a los dieciocho días  de septiembre del 2016

La lluvia tamborilea como hormigas rojas,
rebotando cada una en mi ventana.
Esas hormigas tienen mucho dolor
y gritan mientras golpean,
como si sus pequeñas patas sólo estuvieran
cosidas y sus cabezas encoladas.

Y oh, traen a la mente la tumba,
tan humilde, tan deseosa de ser fustigada
con su desagradable letrero
y el cuerpo tumbado bajo la tierra
sin un paraguas.

La depresión es aburrida, creo,
y sería mejor hacer
una sopa y alumbrar la cueva.


Anne Sexton


. Anne Sexton . Massachusetts . Estados Unidos . 1928 . 1974
  Versión   .   José Luis Reina Palazón
.... Imagen . Elvira Leone





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calle del olvido

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 Buenos Aires a los  treinta días de  julio de 2016


Cuando el hombre
entra en la mujer,
como las olas mordiendo la orilla,
una y otra vez,
y la mujer abre su boca con placer
y sus dientes resplandecen
como el alfabeto,
el logos aparece ordeñando una estrella,
y el hombre
dentro de la mujer
hace un nudo
para que nunca más estén
otra vez separados
y la mujer
se trepa a una flor
y traga su tallo
y el Logos aparece
y da rienda suelta a los ríos.
Este hombre,
esta mujer
con su doble hambre
trataron de alcanzar
la cortina de Dios
y por un momento lo hicieron,
aunque Dios
en su perversidad
desate el nudo.





Anne Sexton



. Anne Sexton . Massachusetts  . Estados Unidos . 1928 . 1974 
  Versión . Tom Maver
... Imagen . Katia  Chausheva







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apassionata

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Tené cuidado con las palabras,
incluso con las milagrosas.
Por las milagrosas damos lo mejor que tenemos,
a veces proliferan como insectos
y dejan un beso en lugar de un aguijón.
Pueden ser tan buenas como los dedos.
Tan fieles como la piedra
a la que pegás el traste.
Pero tanto pueden ser margaritas como moretones.


Igual estoy enamorada de las palabras.
Son palomas que caen del techo.
Son seis naranjas sagradas en mi regazo.
Son los árboles, las piernas del verano,
y el sol, su cara apasionada.

Aunque me fallan seguido.
Hay tantas cosas que quiero decir,
tantas historias, imágenes, proverbios, etc.
Y las palabras no son suficientes,
las equivocadas me besan.
A veces vuelo como un águila
con alas de gorrión.

Pero trato de ser cuidadosa
y delicada con ellas.
Palabras y huevos deben manipularse con cuidado.
Una vez que se rompen, son cosas
imposibles de arreglar.

Anne Sexton


. Anne Sexton . Massachusetts . Estados Unidos 1928 - 1974
  Versión .  Sandra  Toro
... Imagen .  Laura Makabresku





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el olor agrio de las flores salvajes

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El día de los pechos y las pequeñas caderas
la ventana acribillada por una desapacible lluvia,
lluvia arreciando como un pastor,
nos acoplamos, tan cuerdas y tan locas.
Yacimos como cucharas mientras la siniestra
lluvia caía como moscas sobre nuestros labios
y sobre nuestros ojos felices y nuestras pequeñas
caderas.

“El cuarto está tan frío con lluvia”, dijiste
y tú, femenina tú, con tu flor
rezaste novenas a mis tobillos y a mis codos.
Eres un producto nacional, un poder.
Oh, mi cisne, mi esclava, mi querida rosa de lana,
incluso un notario daría fe de nuestro lecho
mientras tú me amasas y yo me elevo como el pan.


Anne Sexton
 
 
 

. Anne Sexton . Massachusetts . Estados Unidos . 1928 . 1974 
  Versión . Ben Clark
.. Imagen . Katia Chausheva
 
 
 
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l'aquoiboniste


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Ya que preguntan, la mayor parte de los días no me acuerdo.
Camino vestida, sin marcas de ese viaje.
Después, casi innombrable, vuelve la lujuria.
Incluso en ese instante, no tengo nada en contra de la vida.
Conozco bien las hojas que mencionan,
los muebles que sacaron al sol.
Pero los suicidas tienen un idioma propio.
Como los carpinteros, quieren saber con qué herramientas.
Nunca preguntan por qué construir.
Dos veces me pronuncié tan claramente,
poseí al enemigo, me comí al enemigo
le arrebaté su oficio, su magia.
Así, grave y pensativa,
más tibia que el agua o el aceite,
descansé, babeando por el agujero de la boca.
No pensaba en mi cuerpo ante la punta de la aguja.
Ni siquiera había córnea o restos de orina.
Los suicidas ya traicionaron al cuerpo.
Nacieron muertos, y aunque no siempre se mueran,
quedan deslumbrados, no pueden olvidar una droga tan dulce
que hasta un chico podría mirarla y sonreír.
¡Meterse toda esa vida debajo de la lengua!
eso, en sí mismo, se vuelve una pasión.
Dirán que la muerte es un hueso triste y golpeado,
con todo, año tras año me espera,
para deshacer con delicadeza una vieja herida,
para soltar mi aliento de su prisión insana.
Colgando ahí, a veces los suicidas se encuentran,
furiosos ante el fruto, una luna inflada,
y dejan el pan que confundieron con un beso,
dejan la página del libro abierta al descuido,
algo sin decir, el teléfono sin colgar
y el amor, fuera lo que fuese, una infección.



Anne Sexton
 
 

. Anne Sexton . Massachusetts . Estados Unidos . 1928 . 1974 
 Versión . Sandra Toro
. Imagen . Laura Makabresku


 
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