Buenos Aires a los diecinueve días de enero del 2023
No importa cuántas veces nos vimos, si mi familia no te conoció, si nunca fuimos al cine. No importa que la última salida haya sido una idea que nunca concretamos. No importa no tener una foto juntos, una mascota en común, un plan. Lo que me gusta es que todo lo que pudimos elegir nos hizo bien.
Buenos Aires a los diecinueve días de junio del 2022
Estoy demasiado cerca para que él sueñe conmigo. No vuelo sobre él, de él no huyo entre las raíces arbóreas. Estoy demasiado cerca. No es mi voz el canto del pez en la red. Ni de mi dedo rueda el anillo. Estoy demasiado cerca. La gran casa arde sin mí gritando socorro. Demasiado cerca para que taña la campana en mi cabello. Estoy demasiado cerca para que pueda entrar como un huésped que abriera las paredes a su paso. Ya jamás volveré a morir tan levemente, tan fuera del cuerpo, tan inconsciente, como antaño en su sueño. Estoy demasiado cerca, demasiado cerca. Oigo el silbido y veo la escama reluciente de esta palabra, petrificada en abrazo. Él duerme, en este momento, más al alcance de la cajera de un circo ambulante con un solo león, vista una vez en la vida, que de mí que estoy a su lado. Ahora, para ella crece en él el valle de hojas rojas cerrado por una montaña nevada en el aire azul. Estoy demasiado cerca, para caer del cielo. Mi grito sólo podría despertarle. Pobre, limitada a mi propia figura, mas he sido abedul, he sido lagarto, y salía de tiempos y damascos mudando los colores de mi piel. Y tenía el don de desaparecer de sus ojos asombrados, lo cual es la riqueza de las riquezas. Estoy demasiado cerca, demasiado cerca para que él sueñe conmigo. Saco mi brazo que está debajo de su cabeza dormida, mi brazo dormido, lleno de agujas imaginarias. En la punta de cada una de ellas, para su recuento, se han sentado ángeles caídos.
Buenos Aires a los tantos días de diciembre del 2021
Anna, la loca,
tengo un cuchillo bajo el brazo.
Cuando me paro de puntas tipeo mensajes.
¿Soy una especie de infección?
¿Yo te hice volver loca?
¿Yo hice que los sonidos se pusieran rancios?
¿Yo te pedí que salieras por la ventana?
Perdón. Perdón.
Decí que no lo hice.
Decí que no.
Decí.
Decinos la palabra de María en la almohada.
Llevate a mi flacucha de doce
en tu regazo hundido.
Susurrá como el ranúnculo.
Comeme. Comeme como a un flan de crema.
Tomame.
Tomame.
Tomá.
Dame un informe del estado de mi alma.
Dame una declaración completa de mis actos.
Pasame un lirio para que escuche en su interior.
Acomodame en los estribos y hacé pasar a un grupo de turistas.
Enumerá mis pecados en la lista del súper y dejame comprar.
¿Yo te hice volver loca?
¿Yo te encendí el audífono y dejé sonando la sirena?
¿Yo le abrí la puerta al psiquiatra de bigotes
que te arrastró como una carretilla de oro?
¿Yo te hice volver loca?
¡Desde la tumba, escribime, Anna!
No sos más que cenizas pero
agarrá la Parker que te regalé.
Y escribime.
Escribí.
Anne Sexton
. Anne Sexton . Massachusetts . Estados Unidos . 1928 . 1974
Versión . Sandra Toro
... Imagen .Giulia Bersani
Buenos Aires a los tantos días de octubre del 2021
Vas a tener otro hijo, y yo todavía atravesando las grandes aguas, llorando en el hombro de gente a la que no le importo, tomando algún miligramo, sacando la basura apurada, para que no se escapen los gatos. Y vos, vas a tener otro hijo.
Buenos Aires a los veintiocho días de febrero del 2019
Puede que nada de eso ocurra.
Puede ser que salgas una mañana
después de hacer el amor
a comprar cigarrillos, y nunca regreses,
o que me enamore de otro hombre.
Puede ser un lento desliz hacia la indiferencia.
De cualquier modo, tendremos que aprender
a soportar el peso de la eventual
pérdida mutua por algo.
Por qué no comenzar ahora que tu cabeza reposa
como una perfecta luna sobre mi regazo
y los perros en la playa aúllan.
¿Por qué no ir directo a la costura que nos une
en esta noche del Sur de la India,
y desgarrarla, sólo un poco,
para que la caída pueda comenzar?
Después, cuando nos crucemos
en la calle, y tengamos que desviar la mirada,
cuando hayamos dejado las partes olvidadas de nuestra unión
en los estantes del dormitorio y el olor
de nuestros cuerpos vaya desapareciendo como el lento
marchitarse de los lirios —¿cómo llamaremos a eso
cuando ya no sea amor?-
Tishani Doshi
. Tishani Doshi . Madras. India . 1975
Versión Alberto Ruy Sánchez
... Imagen . Giulia Bersani
Mientras estuve con ella
se rompió el botón de la luz del baño
se descascaró la pared que está abajo de la ventana del living
la humedad avanzó
se pudrió la base de madera de la ventana del living
bañé con menos frecuencia a la perra
la cocina empezó a perder gas
se partió la perilla de plástico de la hornalla delantera izquierda
se rajó la tapa del inodoro que no repuse
todavía hago pis apoyada en la loza fría
mientras estuve con ella no arreglé nada.
Silvina Giaganti
. Silvina Giaganti . Prov. de Buenos Aires . Argentina . 1976
.... Imagen . Giulia Bersani
Buenos Aires a los veinticinco días de junio del 2018
Hermano, creeme, no son celos
ni tampoco resentimientos.
No la odio a ella ni le guardo rencor a él.
Que juntos los dos sean felices.
Que tengan paz.
Que sean libres de amarse mucho.
Una sola cosa deseo.
No es por sed de venganza
se trata de un inocente capricho,
hermano, sabes que no tengo maldad.
Mi deseo es que una noche ella
apretada a su cuerpo
en sus oídos se equivoque y le susurre mi nombre.
José Sbarra
. .José Sbarra . Buenos Aires . Argentina . 1950 . 1996
.... Imagen . Giulia Bersani
Buenos Aires a los catorce días de febrero del 2018
Quise que metieras tus dedos en mi boca para que demoraras mis encías, para que recompusieras la carne blanda, para sentir el placer de la presión y la invasión, el placer de lo ajeno, pues sólo en lo ajeno hay placer y conocimiento, las traiciones.
Pero también quise que metieras tus dedos en mi boca para poder, desde esa demora de las encías y ese placer de lo ajeno, descubrir el advenimiento de la palabra, el impulso de la palabra, el origen y el trayecto del verbo. Porque hablar no es una separación y quise que metieras tus dedos en mi boca para materializar todas las palabras que yo pronunciaba como si fueran una piedad del pensamiento, para materializar las plegarias y los nombres de los animales amados, para materializar la materia y no esconderme nunca más del olor y el peso, esa forma que yo tenía de dormir encogida intentando aislarme de la superficie sobre la que dormía.
Entonces metiste tus dedos en mi boca y yo metí mis dedos en la tuya, tuvimos la transparencia y la simultaneidad de las plantas, su crecimiento violento, su germinación. La palabra no era un ensimismamiento sino una prolongación de mi cuerpo, una sucesión de mi boca: la posición de la lengua, la tensión del paladar, la apertura de los labios. Todo lo que íbamos a responder lo responderíamos desde la contigüidad y el sabor, hablar no es una separación como no lo es la existencia.
Ana Hidalgo
. Ana Hidalgo . Granada . España . 1986
.... Imagen . Giulia Bersani
siempre tendré miedo a no ser suficientemente bella para ti o de que si soy solo un poco bella cambiaré lo que estoy usando cinco veces antes de verte preguntándome qué jeans harán a mi cuerpo más tentador para que lo desvistas dime hay algo que pueda hacer para que pienses, ella ella es tan magnífica que hace a mi cuerpo olvidar que tiene rodillas escríbelo en una carta y envíala a todas las partes inseguras de mí mis dedos desiguales mis delgadas piernas solo tu voz me conduce a las lágrimas tu voz diciéndome que soy hermosa tu voz diciéndome que soy suficiente
Rupi Kaur
. Rupi Kaur . Punjab . India. 1992
Versión . Andrea Rivas
..... Imagen . Giulia Bersani
Usados en común: estaciones del año, libros y una música Las llaves, los boles de té, la panera, sábanas y una cama. Un ajuar de palabras, de gestos, traídos, empleados, gastados. Un reglamento de casa observado. Dicho. Hecho. Y siempre alargada la mano.
De invierno, de un septeto vienés y de veranos me he enamorado. De mapas, de un poblacho de montaña, de una playa y de una cama. Con fechas he hecho un culto promesas he declarado irrevocables, he adorado un algo y he sido devota delante de una nada.
(—de un periódico doblado, de las cenizas frías, del papel con un apunte) impávida ante la religión, porque la iglesia era esta cama.
De la vida de un lago surgió mi pintura inagotable. Desde el balcón había que saludar a los pueblos, mis vecinos.
Junto al fuego de la chimenea, en la seguridad, mi cabello tenía su color más intenso. La llamada a la puerta era la alarma para mi alegría. No te he perdido a ti, sino al mundo.
Ingeborg Bachmann
.. Ingeborg Bachmann. Klagenfurt. Austria . 1926 . Roma . Italia . 1973
Distintas informaciones recibidas hoy/de
fuentes extraoficiales/indicarían
un acercamiento entre su corazón y el mío/ dichos
voceros señalan una cuestión de piel
irremediable/ los observadores estiman que
te amo.