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fuera de mí

.

Buenos Aires a los tantos días de septiembre del 2021


El primer sentimiento de mi vida funda
la génesis de una cadena
de otros sentimientos.
El miedo
a todo lo que estuviera fuera de mí
y sobre todo dentro.
En la plaza suena la murga
la gente que vive en mi casa pide silencio,
sin embargo la música entra y me avisa
que es momento de bailar.
Ya no es más el tiempo
de intentar ser siempre la preferida,
esa que tiene una fe crédula
previa a toda herida.

 

 


Melisa Papillo




. Melisa Papillo. Buenos Aires. Argentina . 1984
 ... Imagen . Brooke DiDonato



.

claroscuro

.

Buenos Aires a los tantos días de mayo del 2021


Afuera llueve y sigo en el sillón
no sé qué hora es, ni qué día
hace una semana llueve
más de lo necesario.
No tengo chocolate, no sé
en qué mes estoy. Me aburro.
La perra se esconde bajo la escalera,
no sé nada sobre mí.
Afuera llueve y no tengo paraguas.
Debería hacer algo con la lluvia.
Ya no tengo
cómo frenarla.



Melisa  Papillo



..  Melisa Papillo . Buenos Aires . Argentina . 1984
... Imagen . Cayetano Gonzalez
 

 

 

 

 .

sin estar al sol

.


En el interior de una roca hay vida:
puede contener diminutos lagos de agua.
Y si una mano la agita y un oído escucha
lo de adentro, se lleva el eco de la piedra
para siempre.

Ahora mismo me siento así
llevo una piedra
de la suerte, talismán pesado,
dentro del cuerpo.
Apretada al estómago, revuelve las costillas,
me hizo mover todo orden en casa, pensar
en ríos que no conozco aún.
Sentí fuego en la piel
sin estar al sol.
La piedra-hijo como talismán,
como un amuleto que no voy a soltar,
aunque sé
no voy a poder llevar siempre conmigo.
Pero sí tengo el poder
de dejarle este talismán al río,
a las aguas que se chocan contra qué
y se hacen más claras.
A veces
vos, hijo, podés nadar
y recorrer los mares también.
Te dejo, piedra, un día de estos
al cuidado de las aguas hinchadas
con sal o azúcar.
Te dejo, piedra, clavada en una orilla
a mi cuidado hasta que lo decidas,
te apoyo suavemente sobre la tierra
del río o la arena del mar,
te apoyo tiernamente y mi mano
acaricia tu superficie, la otra
me agarra la frente de mujer
que sabe no siempre pelear
pero cuida de este amuleto
y lo deja amorosamente,
no sólo eso: despierta, consciente
de la marea.

Piedra que toco ahora
redonda fuerte,
no te pido nada
y me tapo la boca para no hacerlo.
No te pido nada
porque sos talismán nuevo
y qué sabés aún
de las exigencias de este mundo.
No te pido nada pero te dejo
en la orilla en la arena
suavemente y me guardo
para mí
esta sensación de llevarte
siempre conmigo
como suerte que tengo.

Te dejo suave para que las olas te choquen,
la sal te acompañe.
Yo me llevo tu peso
cambiante
tu imagen inventada por meses,
tu fuerza un ritmo conjunto
lo guardo.



Melisa Papillo



 ,    Melisa Papillo . Buenos Aires . Argentina . 1984
... Imagen .  Lisa Sorgini