Doy las gracias a todos los que no amo porque no me producen dolor de cabeza no me obligan a escribir largas misivas no agitan mis sueños no los espero con ansiedad no leo sus horóscopos en el periódico no marco su número de teléfono no pienso en ellos y les estoy sumamente agradecida porque no me complican la vida
Buenos Aires a los tantos días de noviembre del 2020
La bruma recorre el jardín
como el humo de una batalla.
Estoy tan cansada de las mujeres lavando los platos
y de cuán inteligentes son los hombres, y de cómo quiero
morder sus bocas y sentir sus pijas duras contra mí.
La bruma se mueve, sobre los arbustos
brillantes de hiedra venenosa y negros
frutos como piedras. Estoy cansada de los hijos.
Estoy cansada de lavar la ropa, quiero ser genial.
La niebla se extiende en silencio sobre la maleza.
Estamos sitiadas. La única forma de salir es a través
del fuego, y yo no acepto ni un solo pelo más
ninguna otra cabeza quemada.
Sharon Olds
. Sharon Olds . San Francisco .Estados Unidos . 1942
Versión . Natalia Leiderman / Patricio Foglia
... Imagen . Polina Washington
Buenos Aires a los dieciéis días de julio del 2017
Cuando uno ya no tiene fuerzas para escribir, tiene que recordar.
Cuando uno ya no tiene fuerzas para fotografiar,
tiene que ver con los ojos del alma.
Cuando uno ya no tiene fuerzas para leer,
tiene que estar lleno de narraciones.
Cuando uno ya no tiene fuerzas para hablar,
tiene que resonar.
Cuando uno ya no tiene fuerzas para andar, tiene que volar.
Y cuando llegue la hora,
uno tiene que desprenderse de los recuerdos,
de los ojos del alma, dejar de soñar,
callarse y plegar las alas.
Eeva Kilpi
. Eeva Kilpi . Carelia. Finlandia. 1928
Versión . Francisco J. Uriz
... Imagen . Polina Washington
Buenos Aires a los diecinueve días de diciembre del 2016
Ya no sos mía
Sos un planetario un ave que toca y toca
Donde quedan “murmullos y ruinas de murmullos”
niebla del Riachuelo o el muelle de Miramar
Estuve paseando con vos y tus padres no sabían
qué hacer conmigo
mientras me enamoraba de toda tu cabellera
inclinabas tu boca en mi estirpe
vaya a saber quién nos hundió y nos dejó
en la plaza sin césped en tu cabeza de novia
a la hamaca sin nadie.
. Sergio Kisielewsky . Buenos Aires . 1957.
... Imagen . Polina Washington
Ahora que todavía puedes, canta
tu delirio;
después, sirena encantada por marinos
atados a un poste,
después, sirena de voz dulce
y corazón tenebroso, incapaz
de sostener
no la nota sino la cordura
-elige el mar, no el barco-, después, elegir
más tarde que inútil: tu canto, sirena,
te desviará a ti misma,
te perderás ahí en cubierta,
en la orilla o allá, en tu casa.
Aprovecha la garganta, ahora
que no tienes pies
en la tierra, marea y
ensordece el oído del humano
hasta que se canse, hasta que te canses, y el
estruendo
sea como el de un barco que encalla
en el ojo de la tormenta, no en el sonido
cabal de la tormenta. O canta
esa suave y triste canción
que te sabes
de memoria, hasta que el agua misma
se confunda,
o aquella que habla de
cosas alegres,
cosas que duran, cosas
reales, imaginarias, y
tu voz suene tan real o imaginaria
que consterne. Hazlo ahora, sirena,
ahora que la prudencia,
como la noche, llama a víspera,
ahora que la luna, cantante muda,
no te ve ni te altera,
ahora, canta,
sin añorar la muerte y la vida.
Irene Gruss
. Irene Gruss . Buenos Aires . 1950
.. Imagen . Polina Washington
Entre una imagen tuya
y otra imagen de ti
el mundo queda detenido.
En suspenso. Y mi vida
es ese pájaro pegado al cable
de alta tensión,
después de la descarga.
Buenos Aires, cuarto martes del primer mes del 2010
No me cuentes de tu llanto, paloma
que entre tus lienzos y tus cosas
bien podría estar mi espalda.
No me cuentes de una pena
que ya no queda espacio en mis cajones.
Sí podrías contarme, por ejemplo,
por qué tiemblan las paredes cuando digo tu nombre
por qué se cortó la luz mientras buscaba tu piel
por qué los relojes son tan inconstantes
para llevar juntos tu tiempo y el mío.
Y que mi día no acabe
cuando tus ojos despiertan y son música y color.
No me cuentes de tu llanto.
Acaso sería mejor
que pudieses llorar conmigo.
Alfredo Palacio
. Alfredo Palacio . Buenos Aires . Argentina . 1949