Mostrando las entradas con la etiqueta Humberto Constantini. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Humberto Constantini. Mostrar todas las entradas

tan mortal

.

Buenos Aires a los diez  días de agosto el 2023



Ocurre simplemente que me he vuelto inmortal.
Los colectivos me respetan,
Se inclinan ante mí,
Me lamen los zapatos como perros falderos.

Ocurre simplemente que no me muero más.
No hay angina que valga,
No hay tifus, ni cornisa, ni guerra, ni espingarda,
Ni cáncer, ni cuchillo, ni diluvio,
Ni fiebre de Junín, ni vigilantes.
Estoy del otro lado.
Simplemente, estoy del otro lado,
De este lado,
Totalmente inmortal.

Ando entre olimpos, dioses, ambrosías,
Me río, o estornudo, o digo un chiste
Y el tiempo crece, crece como una espuma loca.

Qué bárbaro este asunto
De ser así, inmortal,
Festejar nacimiento cada cinco minutos,
Ser un millón de pájaros,
Una atroz levadura.
Qué escándalo caramba
Este enjambre de vida,
Esta plaga llamada con mi nombre,
Desmedida, creciente,
Totalmente inmortal.

Yo tuve, es claro, gripes, miedos,
Presupuestos,
Jefes idiotas, pesadez de estómago,
Nostalgias, soledades,
Mala suerte.
Pero eso fue hace un siglo,
veinte siglos,
cuando yo era mortal.
Cuando era
Tan mortal,
Tan boludo y mortal,
Que ni siquiera te quería,
Date cuenta.

 

Humberto Constantini

 


. . Humberto Constantini . Buenos Aires . Argentina . 1924 . 1987
.... Imagen . Bradley Branson

 

 

 

 .

cosa nuestra

.
Buenos Aires a los ocho días de noviembre del 2017

(Esto, entre vos y yo,
no lo divulgues,
bajarían mis acciones de poeta)
Cuando digo el amor
y agrego lunas
y coloco una lágrima en su sitio,
y pongo algún otoño, algunos álamos
y anoto: locamente
inmensamente
desorbitadamente.
Cuando hablo del ensueño y las ojeras,
o introduzco una piel y pinto llamas
o menciono tentáculos gloriosos
o canto a las caderas inmortales
y a no sé qué estallido
digamos de galaxia azules o de besos
y me suscribo Dios
y firmo creo.
Cuando digo el amor
(Esto, entre vos y yo,
no lo divulgues)
en realidad, has de saber.
Estoy viendo unos ojos que me esperan
al volver del trabajo
una tonta alegría
con su perro, su radio,
sus chicos con deberes,
y su olor a cebolla en la cocina
y el conversado mate
y la mesa en el patio
y La Traviata en do bajo la ducha
y el vino
y el descanso,
sobre todo el descanso,
total,
quiero decir,
el de mi frente en tu ternura.



Humberto Contantini



. Humberto Constantini . Buenos Aires .  Argentina  . 1924 . 1987
.... Imagen . greg pths






.

análisis sintáctico

.
Buenos Aires primer día de agosto del 2017


¿Si entre tanto Lenin,
coyuntura
y organismo de base,
y compañero,

si entre tanta vigilia y Antiduhring,
entre tanto plenario y cigarrillo,
se nos está infiltrando la ternura
como un disimulado agente de la CIA?

¿y si apoyo la moción
quiere decir
sos linda?

¿y si yo estoy de acuerdo en el planteo
quiere decir
qué bárbaros tus ojos?

¿y si me adhiero
quiere decir sencillamente
que me adhiero?

ojo compañerita,
vigilancia,
que el enemigo acecha.

analicemos el asunto
a nivel de autocrítica

pero un poco más cerca,
mirándonos los ojos,
interminablemente
si es posible.



Humberto Costantini



. . Humberto Constantini . Buenos Aires .  Argentina  . 1924 . 1987
... Imagen . Valentina De felice





.

ese qué sé yo que huele a salvación

.

Buenos  Aires  a los  trece días de  noviembre del 2016 




Suelo morirme a las mañanas, justamente a la hora de guardar el Escarabajo de oro en el portafolios cuando el andén de Constitución recibe los últimos boqueos de mi subterráneo y el reumatismo que ya me perdió el respeto me palmea confianzudamente la rodilla al levantarme. Suelo morirme a las mañanas, casi sin odio le digo no va más a tanta cosa ardiente que me brota. ¿De dónde? Y un dos un dos el viejo embozalarse molinete, el viejo insomnio trepando pasamanos. Un dos un dos. Un poco de fatiga y la bufanda y la piel de aguantar hasta el dedo del jefe en mis papeles, y me muero, acudo al Equanil, recuerdo deudas, me grito pobre tipo y ya me estoy tocando la calvicie y ya salgo a comprar bicarbonato, me doy un tironcito a la mortaja y chau, me quedo muerto. Pero ocurre que a veces, a veces porque sí, por primavera, por cuento, por salir o por muchacha me vuelvo inteligente solidario, sé de pronto quién soy, dónde piso, se me viene un pasado a la memoria y me nace un futuro en la garganta, crezco en el tiempo y me circulo entero. Y ya me nace la palabra hombre y el prodigio de ser hasta el zapato de puro estar cambiando el universo creyéndome y creyendo, creyéndome y creyendo cuando le planto un “no” como una casa al jefe, al comisario, a Jesucristo. Cuando me doy en Cacho para siempre haciendo lo que hago, cosas, cuentos, pateando la tristeza, alborotando, dando mi piel caliente, mis dos manos. Éste soy yo venga una copa y cante qué tanto fin de mes ni tanta cuenta , sí, el hermanito Zeus me hace la seña del as y voy matando, y voy matando sombras, degollando muñecos de aserrín que dicen dónde nos lleva este sufrir sufriendo y hasta cuándo, hasta cuando me saquen a tirones de esta ciudad que es hembra y me responde que todo el aire es canto y voy cantando y entonces sí, entonces sí, compadre, resucito, siento mis pies que pisan y prometen. Se me va el reuma, el hígado, el resfrío, ando de Constantini hasta los pelos, digo gran puta lo que soy viviendo, le aprieto la cintura a Buenos Aires, le hago un hijo de sangre, canto y cuento y salgo a caminar con tanta vida con tanta cosa ardiente aquí en el pecho.


Humberto Constantini



. . Humberto Constantini . Buenos Aires .  Argentina  . 1924 . 1987
....  Imagen .  Daniel Melingo





.