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mi querida

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Buenos Aires al octavo día de  septiembre del 2024


Mi querida lava los platos y canta.
Y nada de ello
va a torcer el curso de la historia.
La noticia del día refiere
catástrofes naturales y de las otras.
Recorro el paisaje de la casa;
los pastilleros celebratorios da cada aniversario
los libros que nos regaron la cabeza el corazón;
el tapiz de los gallos altivos;
la botella verde mas tenaz del esmeralda;
la botella azul del Nerudiano azul de metileno;
la alfombra tejida por el hijo del hijo
del remoto Persa;
las fotos de los amigos
y de los amigos que ya no.
La nuestra, con los dos, radiantes,
desde una juventud que no logró persistir;
el plato de la luz, el de alabastro
que partió de Kiev
con la bendición de los abuelos.
Mi querida lava los platos y canta.
Cierto, nada de ello
va a torcer el curso de la historia,
pero la hace más soportable.
En cuanto al amor por ella,
el que nace en sus manos, la recorre toda,
da vueltas al mundo y no se agota,
ese amor dicta este alboroto
este delicioso cosquilleo de felicidad.

 

Marcos Silber

 

 . Marcos Silber . Buenos Aires . Argentina . 1932 . 2021
... Imagen . Berber Theunissen

 

  

 

 .

no escriba poemas en mi boca


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Buenos Aires  a los tantos días de enero del 2021


Quise tocarla en clave del mayor sol
pero ella –experta en fugas–
saltó las alambradas del pentagrama y voló.

Quise con abordaje de terciopelo
atender la sed y el hambre de su carnalidad
pero ella –atrapada en un claro de luna–
presentó la espalda y voló.

Quise afinar, poner de acuerdo tono ritmo color
pero sus cuerdas viajaban otras latitudes
y de los vientos mejor no hablar.

Recuerdo, sí, y cómo
los truenos degolladores de la noche
que disparaba el timbal que Dios sabe
quien puso en escena;
y la sábana negra también que –siempre dije–
no presagia nada bueno.

Cierto, real y arde el "se mira y no se toca"
de la querida, así, de cara a la nada;
a cincuenta centímetros de mí,
a cien kilómetros, a un siglo de mí.

Nada más resta cruzarme de vereda
y bajo bajito ponerme a silbar.



Marcos Silber



. Marcos Silber . Buenos Aires .  Argentina  . 1932
.. Imagen . Theoreme_123 もしもし




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la espera

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Buenos Aires a los veintiún días de abril del 2017

es único este animal de amor,
original la pieza viene con boca de fuego
y un hambre de esas.

Marcos Silber

entre capullos de amatistas
encendemos una chispa
vos ojos quemando el cielo
hombre de puertos incontenibles
más allá del Finisterre
cajita china
curador de pájaros
yo acá en esta Buenos Aires
rodeada de alambres
con marchas y contramarchas
pancartas de ácido nítrico
y   esa angustia de despertar
sin querer perder la memoria
nos buscamos tanto los dos
como aquellos abuelos que escribían
cartas en el agua
en la redondez del membrillo
sin dejar de soñarse
ahora  otra vez juntos
abrazados sobre la única baldosa
que existe en el acordeón del piano
oliéndonos hasta los dientes
cantando  la misma ópera
apostamos las costuras del alma
a nuestro amor de ikebana
o de flor silvestre  (como quieras)



ME .



. . Marcos Silber . Buenos Aires .  Argentina  . 1932
... Imagen . Théo Gosselin




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si se queda la lluvia

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Buenos Aires a los diez días de abril del 2017
La lluvia es Dios.
Con mano una de piedad
y de furia la otra.
Si la lluvia se retira
la tierra abandona la tierra
el mar cierra la boca
y toda la palidez se cita
para caerle a la soñadora del ventanal.
La lluvia es Dios.
Si se niega la lluvia
encallan los barquitos de papel,
ningún corazón se dibuja en los cristales
y se queda sin bendición
el pelo de las mujeres de la casa.
Si se retira la lluvia
cómo se lava el demasiado dolor del mundo
y a la carne de la tontita
echada sobre las lozas del patio
quién la lava?
Si se queda la lluvia, si no sale,
se miran perdidos los amantes
debajo del cinc difunto.
Dios es la lluvia.
Si la lluvia se retira
qué será de la sin rostro
que viene cada vez que agua
y no sabe que canta para mí.


Marcos Silber




.  . Marcos Silber . Buenos Aires .  Argentina  . 1932
... Imagen .  Leila Forés





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no hay no hubo

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Buenos Aires a los dieciséis días de marzo del 2017
No hay no hubo barco de tristeza
que no se detuviera en sus ojos.
No hay no hubo látigo de zozobra
que no me buscara la boca.
No hay no hubo naufragio
que no le arrastrara los días.
No hay no hubo tormento
que no diera con mis huesos.
Demasiado para una y otra humanidad.
Pared por medio
respira un invierno sin tregua.
La misma araña del insomnio pared por medio
la misma soledad.


Marcos Silber



. Marcos Silber . Buenos Aires .  Argentina  . 1932
... Imagen . Norman X





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legado

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 Buenos Aires   al primer día de  agosto de  2016


Tora mía, tierna querida amada,
el tiempo, esa maldad de la marcha de la vida
envía mensajes no del todo alentadores.
Digo los avisos de una definitiva penumbra
se anuncian a las puertas de mi huesería
ya en franca retirada.
Mi Tora, tierna amada querida, sin más inquietud de la debida
y en pleno descalabro de mis facultades
te dejo el sueño de los caracoles azules,
los temblores siempre renovados de Casablanca
con la Ingrid que me anticipó tu casta palidez;
tu plato preferido te lego (y no dejes que se enfríe)
te dejo Cuaderno del Resucitado con los poemas
que empiezan y acaban donde comienzas y acabas.

Te dejo los dichosos sustos de ir a tu encuentro,
el perfume de mi/tu colonia favorita;
te dejo la inmortalidad de las flores de Merce Redoreda
esas copas verdes, altas, de cristal donde nos bebimos,
y el chocolate amargo que nos endulzó los trabajos del amor
el "cuatro de Oro" te dejo del Eliseo Diego
con sus fantasmas de abrigantes cenizas;
te dejo los fulgores de mi felicidad de vos,
el jarrón de la madre de mi madre
para que no deje de ser mirado
y los hijos de nuestros hijos nos recuperen;
te dejo mi lapicero predilecto
con el mandato de no darle tregua a tus adoradas manos;
te dejo la nieve perezosa de tanto papel desnudo
y el cuento de dos nosotros amados por nosotros
para que lo perpetúes.

La mirada mía que resiste alejarse te dejo
mi tabaco para que no dejes de verme,
el jardín de la melancolía de Chejov,
los cerezos y las cerezas que ya claman por tu boca.
Te dejo los arrebatos de cámara de Schubert
dentro de los que rugimos sin tantos bemoles; te dejo mi palabra última
para que sólo tu nombre en mi última palabra
y una escena te dejo con los dos nosotros
la querida amada y el que esto suscribe,
juntos, los dos, en la pérgola,
riendo, los dos,
sobre todo riendo
adentro de una niebla de reposada dulce eternidad.


Marcos Silber



. . Marcos Silber . Buenos Aires .  Argentina  . 1932
... Imagen . Dianepowers





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un día cualquiera

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Te espero en el ayer de antes
para recibirte rosadita, reciente.
Con el corcel del tiempo todo por delante
y conmigo dueño del entero pasado contigo.
El niño, yo, sabe que será tu hombre.
Y sabe que serás su más amor.
Trabajaré de vigía
guardían de los cristales de tu cuerpo,
adorador de tus luces, de tu palabra creyente,
devoto de tus maneras.
Te espero en el ayer de antes.
Otra será la historia;
compareciendo a un mismo glorioso momento
los dos.


Marcos Silber



.  . Marcos Silber . Buenos Aires .  Argentina  . 1932
.... Imagen . Andrea Kiss



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de nadie la agüita

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Sigue allí. La descalza de la túnica roja.
sigue allí. No se sabe cuando
entró en el paisaje y sigue allí.
Una lejanía su espalda contra todo;
su cara al mar, todo el mar.
Le soplo al oído:
“el agua, el agüita tuya,
cuál, donde, cuándo?”
Responde: “el agüita mía,
donde, cuándo, cuál?


Marcos Silber


.  . Marcos Silber . Buenos Aires .  Argentina  . 1932
...Imagen . Agnieszka Sosnowska





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un amor de esos

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Yo conozco a una mujer, las manos de niña
un ballet los cisnes de sus dedos
que sueño tomar, apropiármelos,
llevármelos a la boca.
Conozco a una mujer, las piernas celestiales
dos pilares de carne divina
que sueño tomar, apropiármelos,
llevármelos a la boca.
Conozco a una mujer, los ojos vitreaux de templo
luces de incesante gala
que sueño tomar, apropiármelos,
llevármelos a la boca.
Conozco a una mujer, los dos pechos buenos
manjares legados para todo el hambre toda la sed
que sueño tomar, apropiármelos,
llevármelos a la boca.
Conozco a una mujer, el tono de voz
entre plañido y dulce queja de amor
que sueño tomar, apropiarme,
llevármelo a la boca.
Hoy descubrí en esta mujer que conozco
una épica hinchazón en sus heroicas piernas,
agua bendita olí en sus manos de santa fregona,
en sus ropas los óleos sagrados de su cocina,
y vi nubes de congoja
en su boca de recluta doméstica.
Esta mujer que conozco
hoy profirió palabras de bella lucidez
y palabras de lúcida belleza;
y todo ello vuelve más querible
más inevitable y cierta y deseada
a esta mujer que conozco
y que sueño tomar, apropiármela,
llevármela a la boca.


Marcos Silber



. Marcos Silber . Buenos Aires . Argentina  . 1934
...Imagen . Antonio Merini





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todo es baldío

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Se pone más noche la noche cuando ella no,
el frío se alza y crece cuando ella nada;
y temblores de miedo sacuden la tierra de los cielos
cuando no responde ella cuando falta o se niega;
y una oscuridad de hielos anega cada espacio
cuando ella definitivamente lejos o extraña.
Todo se detiene se derrumba se quiebra
cuando sus ojos dimiten o claudican sus piernas
o se desmemoria el nombre o abandona su sombra.
Todo se descompone y extingue y agota
cuando de todos modos ella no o nada;
cuando la muy enemiga
me da de morir en la boca.


Marcos Silber



. Marcos  Silber . Buenos Aires . Argentina  .   1932
...Imagen . Antonio Merini





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te odio te quiero dame más

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A ver, a ver quién rabia más
Quién se lanza más afiebrado,
quién muerde con más ceguera.
A ver, a ver quién busca más voraz
quién llega más bestial
quién embiste y derriba
y toma y desarma más veloz;
quién con más furor come y bebe
y traga y saborea al otro
y respira más vendaval
en este día radiante
que manda amar o morir.



Marcos  Silber


. . Marcos Silber . Buenos Aires . Argentina  . 1934
..... Imagen. Marit Beer




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elle

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Murciélago de amor yo descendí sobre ella
a quien sólo pedí que se dejara amar
y silencio, absolutamente nada más
que su silencio y el tumultuoso secreto
de los jardines que quedaban detrás de su boca.

Pero ella se colmó,
quizás porque la amé más de lo debido se colmó,
se desbordó y cuando estábamos a dos pasos del cielo,
la muy tonta se puso a gritar,
de gozo, de felicidad, según dijo, y por supuesto
lo echó todo a perder.



Marcos Silber
 
 

...  Marcos Silber .  Buenos Aires.  Argentina . 1934


al ras 1


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boca a boca

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Digo me ocupa toda la cabeza
y en realidad me ocupa toda la cabeza
y sus alrededores. En cuanto al resto,
nada. No hay resto.
Sòlo que me ocupa toda la cabeza.
Y ello no es bueno ni malo.
Es, simplemente la felicidad
y como no podría ser de otro modo
la gracia de saborear y oler y tocar
afueras y adentros de la suprema.
Guardo su nombre, lo custodio lo asisto
lo protejo lo vigilo lo cuido lo celo.
Es la felicidad.
Me ocupa toda la cabeza.



Marcos Silber





. Marcos Silber . Buenos Aires . Argentina . 1934
.. Imagen .   Marta Bevacqua




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jugar es un placer

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Buenos Aires domingo de noviembre de 2010


Fabrizio De André



Juega la mía mujerota.
A jugar, juega.
Gatea debajo de la mesa
e inocente se pone el aire todo.

Si alguien atiende con cuidado
oirá canciones de ronda también.
Ella juega a comerme. Juega.

Gatea debajo de la mesa.
Me come.



Marcos Silber



. .. . Marcos Silber . Buenos Aires . Argentina  . 1934


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cada vez

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Buenos Aires , segundo miércoles del séptimo mes de 2010



Y cada vez que voy sobre ella
y sobre ella descargo el alud de mi amor
el rostro suyo de la querida empalidece
pone de blanco su estupor, retrocede,
le cae como una helada de miedo
el susto de sentirse amada
por el salteador este que le dice amada
salvadora le dice le digo no sabe usted
no sabe cuanto
cuanto no me deja morir.


Marcos Silber




. Marcos  Silber .   Buenos Aires . Argentina . 1934







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