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sombra


 .

Buenos Aires a los veintiséis  días de julio del 2024

Tienes tu sombra.
Los lugares a los que fuiste te la han devuelto.
Los pasillos y jardines vacíos del orfanato te la han devuelto.
El puesto de los canillitas te la ha devuelto.
Las calles de Nueva York te la han devuelto y también algunas calles de Montreal.
Las habitaciones de Belém donde los lagartos atrapaban mosquitos te la han devuelto.
Las calles oscuras de Manaos y las calles húmedas de Río te la han devuelto.
La ciudad de México de donde te querías ir te la ha devuelto.
Y Halifax cuya bahía se lavó las manos de ti te la ha devuelto.
Tienes tu sombra.
Mientras viajabas la secuela blanca de tu partida hizo que tu sombra descendiera pero cuando llegaste ella te recibió. Tenías tu sombra.
Las puertas que atravesaste te quitaron tu sombra y al regresar, te la devolvieron. Tenías tu sombra.
Incluso si olvidabas tu sombra, volvías a encontrarla; siempre estuvo contigo.
Una vez en el campo la sombra de un árbol cubrió tu sombra y fuiste un desconocido.
Una vez en el campo pensaste que tu sombra había sido ensombrecida por alguien más. Tu sombra calló.
Tus ropas atrajeron tu sombra; cuando te las quitaste se extendió como la oscuridad de tu pasado.
Y tus palabras que flotan como hojas en el aire que se pierde, en un lugar que nadie conoce, te devolvieron la sombra.
Tus amigos te devolvieron tu sombra.
Tus enemigos te devolvieron tu sombra. Dijeron que era pesada y que taparía tu tumba.
Al morirte tu sombra durmió en la puerta del horno y comió cenizas en lugar de pan.
Se regocijó entre las ruinas.
Te observó mientras los demás dormían.
Brilló como cristal entre las tumbas.
Se tranquilizó como el aire.
Quería ser nieve en el agua.
Quería ser nada, pero eso era imposible.
Vino a mi casa.
Se sentó en mis hombros.
Tu sombra es tuya. Se lo dije. Dije que era tuya.
La he cargado demasiado tiempo. Te la devuelvo.


You have your shadow.
The places where you were have given it back.
The hallways and bare lawns of the orphanage have given it back.
The Newsboys Home has given it back.
The streets of New York have given it back and so have the streets of
Montreal.
The rooms in Belém where lizards would snap at mosquitos have
given it back.
The dark streets of Manaus and the damp streets of Rio have given it
back.
Mexico City where you wanted to leave it has given it back.
And Halifax where the harbor would wash its hands of you has given
it back.
You have your shadow.
When you traveled the white wake of your going sent your shadow
below, but when you arrived it was there to greet you. You had
your shadow.
The doorways you entered lifted your shadow from you and when you
went out, gave it back. You had your shadow.
Even when you forgot your shadow, you found it again; it had been
with you.
Once in the country the shade of a tree covered your shadow and you
were not known.
Once in the country you thought your shadow had been cast by somebody
else. Your shadow said nothing.
Your clothes carried your shadow inside; when you took them off, it
spread like the dark of your past.
And your words that float like leaves in an air that is lost, in a place
no one knows, gave you back your shadow.
Your friends gave you back your shadow.
Your enemies gave you back your shadow. They said it was heavy and
would cover your grave.
When you died your shadow slept at the mouth of the furnace and ate
ashes for bread.
It rejoiced among ruins.
It watched while others slept.
It shone like crystal among the tombs.
It composed itself like air.
It wanted to be like snow on water.
It wanted to be nothing, but that was not possible.
It came to my house.
It sat on my shoulders.
Your shadow is yours. I told it so. I said it was yours.
I have carried it with me too long. I give it back.
 
 
Mark Strand  
 


 
 . Mark Strand .  Summerside.  Cánada .  1934  .  Nueva York .  EEUU.   2014
   Versión . Silvia Camerotto
 
 

 

 

 .

nada se nos quita

.

Buenos Aires al noveno día de enero del 2023


Hicimos lo que se nos dio la gana.
Nos libramos de sueños, prefiriendo la industria
pesada de cada uno, y le abrimos las puertas al dolor
y al hábito imposible de quebrar lo bautizamos “ruina”.

Ahora estamos acá.
Está lista la cena y no podemos comer.
La carne está apoyada sobre ese lago blanco que es el plato.
El vino espera.

Llegar a esto
tiene sus recompensas: nada se nos promete y nada se nos quita.
Y no tenemos corazón ni nada que nos salve,
ningún lugar adonde ir, ni tampoco razón para quedarnos.


Mark Strand 



. Mark Strand .  Summerside.  Cánada .  1934  .  Nueva York .  EEUU.   2014 
  Versión .  Ezequiel Zaidenwerg
...  Imagen .  Koleso  Sobaki
 
 

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el sol que sale y se pone

.

Buenos Aires a los tantos días de marzo del 2021


Cuando los veas
deciles que todavía estoy acá,
que estoy parado en un pie mientras el otro sueña,
que este es el único modo,
que las mentiras que les digo son distintas
de las que me digo a mí,
que por estar acá y más allá
me estoy haciendo horizonte,
que como el sol que sale y se pone, conozco mi lugar,
que la respiración es lo que me salva,
que hasta las sílabas forzadas del rechazo son respiración,
que si el cuerpo es un ataúd también es un armario de la respiración,
que la respiración es un espejo empañado por las palabras,
que es todo lo que sobrevive al grito de ayuda
cuando entra en el oído del extraño
y permanece mucho después de que el mundo se fue,
que la respiración es el volver a empezar, que a partir de ella
cae toda resistencia, como cae de la vida
el significado, o la oscuridad después de la luz,
que la respiración es lo que les regalo cuando les mando mi amor.




Mark Strand

 

. . Mark Strand . Summerside. Cánada . 1934  .  Nueva York .  EEUU.  2014
   Versión . Sandra Toro 
..... Imagen . Chen Levi


 

 

 .

de nuevo sin nada

.

 Buenos Aires a los tantos días de febrero del 2021

Entrego mis ojos que son huevos de cristal.
Entrego mi lengua.
Entrego mi boca que es el sueño invariable de mi lengua.
Entrego mi garganta que es la manga de mi voz.
Entrego mi corazón que es una manzana en llamas.
Entrego mis pulmones que son árboles que jamás han visto la luna.
Entrego mi olor que es el de la piedra lanzada contra la lluvia.
Entrego mis manos que son diez deseos.
Entrego mis brazos que de todos modos han querido dejarme.
Entrego mis piernas que sólo de noche son amantes.
Entrego mis nalgas que son las lunas de la niñez.
Entrego el pene que discretamente alienta a los muslos.
Entrego mis trajes que son paredes sacudidas por el viento y al fantasma que vive en ellos.
Me entrego. Me entrego.
Pero nada te tocará a ti porque ya comienzo de nuevo sin nada.



Mark Strand.




. . Mark Strand . Summerside. Cánada . 1934 - Nueva York .  EEUU.  2014
   Versión . Octavio Armand.
.. Imagen . Elijah Doss


 

 

 

 .

hablándote

.
Buenos Aires a los tanto días de junio del 2020

Salto de un edificio
Como si me estuviera durmiendo
Como una almohada
El viento retrasando mi caída
Retrasándome la caída
Como si estuviera soñando.

Rodeado de aire
Me detengo
Tieso como un turista
Mirando las palomas.

En las oficinas,
Queriendo salvarme
La gente queda boquiabierta.
“Tírenme una piedra”, grito
Queriendo caer.
Pero nadie escucha.

Me tiran una soga.
Y ahora estoy caminando
Hablándote a ti
Hablándote


Como si estuviera soñando
Que vivo.



Mark Strand.





. Mark Strand . Summerside. Cánada . 1934 - Nueva York . EEUU. 2014
  Versión . Octavio Armand
.... Imagen .  Paolo Barretta






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dreamstime

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Buenos Aires a los catorce días de  octubre  del 2019


Tratar de evocar la trama
y los personajes soñados,
cómo era la vida
antes de rayar el alba,
casi nunca se consigue,
e incluso entonces
no existe modo alguno de saber
si lo que sabemos es verdad.
Algo sin nombre
nos sumerge zumbando en el dormir,
y se repliega, dejándonos
en un sitio que siempre
nos suena vagamente familiar.
Tal vez sea porque llevamos
la utilería
y el escenario de nuestro día a día
con nosotros rumbo a la oscuridad,
para recordarnos
que aún seguimos con vida.
Y con todo
nada de aquí es incuestionable;
los paisajes
se entremezclan con otros, las casas
nunca están donde deberían,
las puertas
y ventanas suelen abrirse
a otras puertas y ventanas,
y no contamos
ni siquiera con la persona
que se parece más a nosotros
porque ocurre
la pálida alegoría de nosotros
florece, y tenemos
la impresión de ser el sueño de otro,
un personaje más del reparto del sueño
que acumula en
lo más oscuro de su persona
reflejos del mundo real.
Nada es claro;
nunca estamos seguros
de que la vida que vivimos allá
nos pertenezca.
Cada noche es lo mismo;
cuando estábamos a punto
de ponernos al día,
nos acecha una lejana sensación
de nuestra propia distancia, y el mundo
que conocíamos
se pierde poco a poco de vista.
Despertamos en ese durmiente
que es nosotros
y lo soñado es algo hecho por otro
sin que nos sea posible
señalar quién,
pero que trataba de una vida que,
lo sentimos, siempre estamos a punto
de descubrir.


Mark Strand



. Mark Strand . Summerside. Cánada . 1934 - Nueva York . EEUU. 2014
  Versión . Javier Raya
.... Fotogramas . Atonement . Joe Wright . 2007




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el viento

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Buenos Aires a los veinticuatro días de mayo del 2019


El viento viene de polos opuestos
y viaja despacio.
Ella se vuelve hacia el aire profundo.
Él camina por las nubes.

Ella se alista,
se sacude el cabello,
se arregla los ojos,
sonríe.

El sol calienta sus dientes,
la punta de su lengua los humedece.
Él se sacude el polvo de su traje
y se endereza la corbata.

Él fuma.
Pronto se conocerán.
El viento los acerca cada vez más.
Ellos se saludan.

Más cerca, cada vez más cerca.
Se abrazan.
Ella tiende una cama.
Él se quita los pantalones.

Se casan
y tienen un hijo.
El viento se los lleva
en direcciones distintas.

El viento es fuerte, piensa él
y se endereza la corbata.
Me gusta este viento, dice ella
y se pone el vestido.

El viento se abre en un soplido.
El viento es todo para ellos.



Mark Strand




. Mark Strand . Summerside. Cánada . 1934 - Nueva York . EEUU. 2014
  Versión . Juan Carlos Galeano
... Imagen . Sebastián Cvitanic





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astrofísica

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Buenos Aires a los veinticinco días de junio del 2018


Ni la presencia de las piedras,
ni el aplauso del viento,
te dejarán saber
que has llegado,
ni el mar que sólo celebra
las partidas,
ni las montañas,
ni las moribundas ciudades.

Nada te dirá
dónde te encuentras.
Cada momento es un lugar
donde nunca has estado.
Puedes caminar
creyendo que arrojas
tu luz alrededor.
¿Pero cómo lo sabrás?

El presente es siempre oscuro.
Sus mapas son negros,
ascienden de la nada,
describen,
en su lenta ascensión
hacia ellos mismos,
sus propios viajes,
su vacío,
su triste y resignada
necesidad de completarse.

Como se elevan hacia el ser
son como el aliento.
Si los estudias un poco
será sólo para descubrir,
muy tarde, que todo aquello
que te importaba
no existe.
En ninguno de ellos
figura tu casa
tampoco la de tus amigos
que te esperan para aparecer,
ni la de tus enemigos
que enumeran tus faltas.

Sólo tú estás allí,
diciendo hola
a aquello que serás,
y el pasto negro
sostiene las estrellas negras



Mark Strand



. Mark Strand . Summerside. Cánada . 1934 . Nueva York . EEUU. 2014
  Versión. Eduardo Chirinos
..... Imagen. Eva Arendt





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un día después

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Buenos Aires a los  diecisiete días de septiembre del 2017

Todo está en la mente, dices, y no tiene
nada que ver con la felicidad. La llegada del frío,
la llegada del calor, la mente tiene todo el tiempo del mundo.
Tomas mi brazo y dices que algo va a pasar,
algo raro para lo que siempre estuvimos preparados,
como el sol llegando un día después en Asia,
como la luna partiendo después de pasar una noche con nosotros.



Mark Strand





. Mark Strand . Summerside. Cánada . 1934 - Nueva York . EEUU. 2014
  Versión Juan Carlos Galeano
... Imagen.  hg 







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ni tampoco

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Buenos Aires a los tres días de septiembre del 2017
Hicimos lo que se nos dio la gana.
Nos libramos de sueños, prefiriendo la industria
pesada de cada uno, y le abrimos las puertas al dolor
y al hábito imposible de quebrar lo bautizamos “ruina”.

Ahora estamos acá.
Está lista la cena y no podemos comer.
La carne está apoyada sobre ese lago blanco que es el plato.
El vino espera.

Llegar a esto
tiene sus recompensas: nada se nos promete y nada se nos quita.
Y no tenemos corazón ni nada que nos salve,
ningún lugar adonde ir, ni tampoco razón para quedarnos.




Mark Strand




. Mark Strand . Summerside. Cánada . 1934 - Nueva York . EEUU. 2014
  Versión Ezequiel Zaidenwerg
... Imagen . 美撒郭






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ausencia

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Buenos Aires al primer día de julio del 2017

En un campo
yo soy la ausencia
de campo.
Esto es
siempre así.
Donde sea que esté
yo soy lo que falta.
Cuando camino
parto el aire
y siempre
el aire ingresa
a llenar los espacios
donde ha estado mi cuerpo.
Todos tenemos
razones
para movernos.
Yo me muevo
para dejar las cosas intactas.



Mark Strand



. Mark Strand . Summerside. Cánada . 1934 - Nueva York . 2014
  Versión . Juan Carlos Galeano
..Fotograma .   Nostalghia de Andréi Tarkovsky






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