Buenos Aires a los diecinueve días de septiembre del 2023
en las radiografías que me sacaron aparecen por todo mi cuerpo tus manos.
anoté el número de tu celular en la palma de mi mano cerré el puño con fuerza el número atravesó mi piel mi carne viajó por mi sangre ahora está en mi corazón hola te estoy llamando me escuchás?
Buenos Aires a los tantos días de octubre del 2021
Por detergentes y lavavajillas
por libros desordenados y escobas en el suelo
por los cristales limpios, por la mesa
sin papeles, libretas no bolígrafos,
por los sillones sin periódicos
quien se acerca a mi casa
puede encontrar un día
completamente viernes.
Como yo me lo encuentro
cuando salgo a la calle
y está la catedral
tomada por el mundo de los vivos
y en el supermercado
junio se hace botella de ginebra
embutidos y postre,
abanico de luz en el quiosco
de la floristería,
ciudad que se desnuda completamente viernes.
Así mi cuerpo
que se hace memoria de tu cuerpo
y te presiente
en la inquietud de todo lo que toca,
en el mando distancia de la música,
en el papel de la revista,
en el hielo deshecho
igual que se deshace una mañana
completamente viernes.
Cuando se abre la puerta de la calle,
la nevera adivina lo que supo mi cuerpo
y sugiere otros título para este poema:
completamente tú,
mañana de regreso, el buen amor,
la buena compañía.
Buenos Aires a los tantos días de febrero del 2021
No deberías irte y desaparecer así, sin una despedida. Qué importa si nos caemos como dos borrachos en el peor de los patetismos. Yo quiero una despedida como la gente. Necesito llorar a mares. Decir que no entiendo nada de todo esto y luego, ante la inminencia de la separación, aceptar que caiga otra vez desde el cielo, ese rayo, esa cortina de agua que no cesa, diciéndole a los cuatro vientos: Dios mío, ya no nos veremos más.
Y llevarte después por la calle en el pecho, en las manos (un poco transpiradas) tironeando con fuerza una balsa pequeña pero sumamente fatigosa y antigua, hasta el otro lado del río, mientras una manada de cocodrilos espera su puñadito de comida.
Soy un muchacho comprensivo. Mi escena se desarrollaría en el interior de un paisaje blindado y nadie, nunca, se daría cuenta de nada. Pero por favor, no desaparezcas de mi vida como la otra noche. Ya sé que somos aire, sueño, fantasmas y que ningún ritual, por estúpido o maravilloso que sea, podrá cambiar esto. No importa, sólo quiero abrazarte por última vez, y luego atenerme a las consecuencias. O pensar, como lo haría cualquier otro en esas circunstancias, en dormir o morir. Sólo eso. Y decirlo después, inclusive, en voz alta como si estuviera por fin adentro de una relampagueante tragedia isabelina.
Osvaldo Bossi
.. Osvaldo Bossi . Provincia de Buenos Aires . Argentina . 1963
Hay hombres que son como bares.
Tienen los ojos náufragos
de museo de botellas vacías.
Lo sé porque mi padre era
una mesita de tres con una silla sola
y una ventana opaca.
Yo quería esconderme en su solapa nocturna
probar la complacencia del genio de esa lámpara
con el codo vencido sobre el nylon grasiento
de un mantel alquilado para la soledad.
Yo quería aturdirme en la longitud del humo
de su cenicero apuñalado de colillas
meterme en su sombra calva
para ordenar la deshora de la cordura
en el vinagre del aliento
por un angelito negro aplastado en un bolsillo.
Yo, la mosca adormecida en el ángulo del mostrador
hubiera podido levantarle el brazo de campeón noqueado.
A mi padre triste y a sus llaves de errantes cerraduras
y a sus lunas de vidrio grueso en la nuez de la garganta.
Su melancolía intragable en los sótanos de la ginebra.
Sus temblores.
Sus miedos.
Me duelen los hombres que son como bares
porque me vuelven la niña
que no puede salvarlos.
Claudia Tejeda
. Claudia Tejeda . Córdoba . Argentina . 1966
. ..Marguerite Yourcenar . Bruselas . Bélgica .1903. Mount Desert Island. Estados Unidos .1987
.... Imagen .Paolo Barretta
Buenos Aires a los dieciocho días de febrero del 2020
Tratando de sepultar la narración de nuestros padres
se va la adolescencia.
Después pagamos para que la recopilen
y nos digan que podemos ser mejores.
¿Por qué sueño con perros?
¿Por qué me aburren las tardes
y no puedo hablar con mis amigos?
Mientras tanto, la mujer cocina
y el marido se masturba en el baño.
La dicha se engendra
en el corazón de lo trivial
y a veces alguien muere,
a oscuras, en un cine.
Fabián Casas
. . Fabián Casas . Buenos Aires . Argentina . 1965
.... Imagen . Paolo Barretta
Todo existe caprichosamente.
Las estrellas están a modo decorativo y,
por supuesto, dios está de sobra.
El misterio es sólo vacío. Los gatos existen
para enseñarte a hundir los ojos en el silencio.
Octubre podría llamarse adiós o jueves o laúd.
La paz es tedio. El sol se pavonea lleno de oro.
Y la luna finge ser un transatlántico que está de fiesta.
Nada concuerda con nada. Y sin embargo, yo,
a escasos metros de mi final, espero todavía
una ración de amor.
José Sbarra
. José Sbarra . Buenos Aires . Argentina . 1950 . 1996
... Imagen . Paolo Barretta
Dijiste: "Iré a otra ciudad, iré a otro mar.
Otra ciudad ha de hallarse mejor que ésta.
Todo esfuerzo mío es una condena escrita;
y está mi corazón - como un cadáver - sepultado.
Mi espíritu hasta cuándo permanecerá en este marasmo.
Donde mis ojos vuelva, donde quiera que mire
oscuras ruinas de mi vida veo aquí,
donde tantos años pasé y destruí y perdí".
Nuevas tierras no hallarás, no hallarás otros mares.
La ciudad te seguirá. Vagarás
por las mismas calles. Y en los mismos barrios te harás viejo
y en estas mismas casas encanecerás.
Siempre llegarás a esta ciudad. Para otro lugar -no esperes-
no hay barco para ti, no hay camino.
Así como tu vida la arruinaste aquí
en este rincón pequeño, en toda tierra la destruiste.
. Constantino Kavafis. Alejandría . Egipto . 1863. 1933
Versión . Pedro Bádenas de la Peña
... Imagen . Paolo Barretta
Te hubiese invitado a vivir conmigo
desde la primera vez que te vi.
Cuando limpio mi casa imagino
que es porque vas a llegar
y tomaremos mate,
charlaremos de otros,
leeremos poemas
y tendremos sexo en el sillón.
Pero eso no pasará
porque te quiero para siempre.
Paula Novoa
. Paula Novoa . Provincia de Buenos Aires. Argentina . 1976
.... Imagen . Paolo Barretta
Buenos Aires a los veintiocho días de octubre del 2017
entre un hombre y una mujer
la vida crece
y crecen las lunas
los techos
la intemperie
mientras se entrecruzan palabras halcones arañas
zigzagueos de la sombra y la espera
entre un hombre y una mujer
la pasión crece
el fulgor de una lucidez relampagueante
que traza en lo oscuro sus presagios
y cada uno teme al otro
y cada uno confía entrega una almendra al otro
y cada uno espera y dice: dios mío amor mío
y cada uno quisiera un reino azul para el otro
en cualquier parte del cielo o de la tierra
una magnolia
la arcilla
unos balcones que dan a un bosque espeso
mientras oscurece
pero el otro no sabe nada y calla
esto suele pasar entre un hombre y una mujer
que se aman
y que apenas se conocen
hasta que las caricias estallan
y se dicen todo sin decírselo
con las manos sus cuerpos
con la respiración entrecortada
la misma de la tierra toda
Edgar Bayley
. Edgar Bayley . Buenos Aires . Argentina . 1919 . 1990
... Imagen . Paolo Barretta
Buenos Aires a los dieciséis días de julio del 2017
Ese día visitó varios lugares,
caminó dentro de su propio pasado.
A las patadas, atravesó
memorias que se le amontonaban.
Miró a través de ventana
que ya habían dejado de pertenecerle.
Trabajo, pobreza, pequeños engaños.
En esos días todos vivían a fuerza de voluntad,
decididos a convertirse en seres invencibles.
Sentían que durante mucho tiempo
nada ni nadie podría detenerlos.
En la pieza del motel
esa noche, en la primeras horas de la madrugada,
corrió las cortinas. Perdió la mirada
en las nubes que ocultaban la luna.
Se apoyó en el marco de la ventana.
El aire frío atravesó los cristales
y le apretó el corazón con su mano helada.
Te amé, te quise bien, pensó.
Esto pensó un minuto antes de dejar de quererla.
Raymon Carver
. . Raymond Carver. . Clatskanie. EEUU . 1938 . Port Angels . EEUU. 1988
Versión . Esteban Moore.
...Imagen . Paolo Barretta