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suelto en el aire

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Un abismo de silencio nos separa
Yo estoy de un lado del abismo -tú del otro-
No puedo verte ni oírte -pero sé que estás allí-
Suelo llamarte por un nombre infantil
y finjo que el eco de mi grito es tu voz.
Cómo podemos franquear el abismo -nunca hablándonos,
tocándonos-
antes pensaba que podríamos llenarlo con nuestras lágrimas,
ahora quiero destrozarlo con nuestra risa.


Katherine Mansfield


. Katherine Mansfield . Nueva Zelanda .1888.1923
...Imagen . Laima Vainiņa





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la luz a ti debida

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¿Para mí el amor es una luz? ¿Una luz constante,
un lámpara bajo cuya aureola pálida sueño
con viejos libros de amor? ¿O es un fanal,
un fulgor que me llega de lejos
desde una montaña oscura? ¿Es una estrella mi amor?
¡Ah allá arriba, tan alto, tan brillante y tan fría!
El fuego baila. ¿Es mi amor un fuego
que salta del crepúsculo, embarrado y audaz?
No, le tendría miedo, demasiado fría soy
para un amor así de rápido y hambriento. Hay un resplandor
de oro en los pétalos de esta flor cuando se cierran
más verdaderamente mío, más parecido a mi deseo.
Los pétalos de la flor se cierran. El sol los olvida.
Crecen en un bosque sombrío
donde los árboles negros se mecen oscuramente
de acá para allá. ¿Quién va a mirar cómo brillan
cuando haya soñado mi sueño? Ah, querido mío,
ve a buscarlos, recógelos uno por uno para mí.


Katherine Mansfield



. Katherine Mansfield . Wellington . Nueva Zelanda . 1888 . Fontainebleau. Francia . 1923
.....Imagen .  美撒郭
 

encuentro


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Empezamos a hablar,
nos miramos, después nos alejamos.
Las lágrimas seguían subiendo a mis ojos.
Pero no pude llorar.
Quise agarrarte la mano
pero mi mano temblaba.
Seguías contando los días
que faltaban para volvernos a encontrar.
Aunque en el corazón los dos sentíamos
que nos estábamos separando para siempre.
El tictac del reloj llenaba el cuarto en silencio.
Escucha —te dije— se oye tan alto
como el galope de un caballo en un camino solitario,
tan alto como un caballo que galopa en la noche.
Me hiciste callar en tus brazos.
Y el sonido del reloj sofocó nuestros latidos.
No puedo irme -dijiste- todo lo que vive en mí
está acá para siempre.
Después te fuiste.
El mundo cambió. El sonido del reloj fue esfumándose,
menguando, se convirtió en algo nimio.
Yo susurré en la oscuridad “Si se detiene, moriré”.



Katherine Mansfield 




. Katherine Mansfield . Wellington . Nueva Zelanda .1888 - Fontainebleau . Francia . 1923
  Versión .  Sandra Toro
.. Imagen .  Katia Chausheva



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Buenos Aires, segundo lunes del segundo mes de 2010






Un abismo de silencio nos separa Yo estoy de un lado del abismo -tú del otro-
No puedo verte ni oírte -pero sé que estás allí-
Suelo llamarte por un nombre infantil
y fijo que el eco de mi grito es tu voz.
Cómo podemos franquear el abismo -nunca hablándonos, tocándonos-
antes pensaba que podríamos llenarlo con nuestras lágrimas,
ahora quiero destrozarlo con nuestra risa
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Katherine Mansfield






Pd. K. Mansfield . Beauchamp; Wellington, 1888 - Fontainebleau, 1923. Narradora neozelandesa que cultivó la novela corta y el cuento breve, convirtiéndose en una de las autoras más representativas del género.
A pesar de pertenecer cronológicamente al grupo constituido por J. Joyce, D. H. Lawrence, E. M. Foster y V. Woolf, quienes liquidaron el conformismo victoriano sobre las pautas trazadas por el Lord Jim de J. Conrad, Mansfield representa un caso aparte en la literatura anglosajona de la época, pues como el ruso A. Chéjov supo captar la sutileza del comportamiento humano. Las sucesivas colecciones de cuentos, Felicidad (1921), Garden-Party (1922), La casa de muñecas (1922) y El nido de palomas y otros cuentos (1923), la impusieron rápidamente a la atención de la crítica y del público como uno de los mayores talentos narrativos de la época. En 1918 se unió al célebre crítico inglés John Middleton Murry, que escribiría una de sus más cariñosas biografías (1949).

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