Pueden privarme del canto de los pájaros despojarme de la luz y de mi despreocupado reír, impedirle a mis manos tocar a quienes amo arrancarme la tierra bajo mis pies romper mi cuerpo en dolorosos fragmentos convertir los árboles en muros pero no pueden impedirme cavar un túnel en mi corazón que conduzca fuera de aquí.
¿Quién no ha muerto una mañana de puro hastío? Yo veo el pájaro de mal agüero más seguido de lo que quisiera. Yo tengo un pájaro en el corazón, no puedo dejar de mirar, tengo un corazón en el pájaro, y no comprenden de raíz aquellos que se burlan de nuestras historias, aquellos que se florean, en pos del arte, en pos del metal.
A dónde van a morir los pájaros, sus pulmones calcinados de vuelo por qué sumidero celeste o anti.nido se fugan, desde dónde esa caída de estrella discreta como la muerte.
Cielo y tierra se tocan porque existen ellos trazando esas líneas invisibles que unen la sangre al relámpago, la garganta a la lluvia, las plegarias de la madre al desastre inminente.
Qué ciudad de hormigas reclama su sombra, qué viento se lleva sus huesitos blancos, naufragados en la altura hasta hacerlos transparentes.
Harto ya de alabar tu piel dorada, tus externas y muchas perfecciones, canto al jardín azul de tus pulmones y a tu tráquea elegante y anillada. Canto a tu masa intestinal rosada, al bazo, al páncreas, a los epiplones, al doble filtro gris de tus riñones y a tu matriz profunda y renovada. Canto al tuétano dulce de tus huesos, a la linfa que embebe tus tejidos, al acre olor orgánico que exhalas. Quiero gastar tus vísceras a besos, vivir dentro de ti con mis sentidos Yo soy un sapo negro con dos alas.
Buenos Aires a los tantos días de febrero del 2021
no quiero tenerte para llenar mis partes vacías quiero estar llena conmigo quiero estar tan completa que pueda encender toda una ciudad y luego quiero tenerte porque los dos juntos podríamos prenderle fuego
Rupi Kaur
... Rupi Kaur . Panyab . India . 1992 Versión . Andrea Rivas
.... Fotograma . Cold War . Pawel Pawlikowski .2018
para amarte voy a dejar mi esqueleto en una silla.
no me basta amarte para amarte debo morirme.
porque llevo en mis zapatos este paroxismo de vida
esta manía de beberme un río cuando tengo sed
esto de inhalar hasta las nubes cuando respiro,
amarte será exhibirte en mano mis riñones
manchar tus cucharitas de té con mi sangre
caminar de tu mano cualquier calle y dejar en las huellas
un poco de mi lluvia y restos genéticos de mi espalda,
para amarte dejaré cada mañana, junto al desayuno,
una ceja mía, una uña cortada, me entregaré a vos
de carne entera, te mandaré mis dedos en cajas de bombones,
escribiré en las paredes de la ciudad
con mi semen
tu nombre
cada tarde
para que la luna lo ilumine
por completo,
para amarte haré volar una refinería de cuajo
quemaré automóviles, algo debe sucederle al mundo
no concibo que el pájaro o la ballena anden ya sin soñarte
cada hombre o mujer andará insomne caminando desnudo
con tu nombre en la mano pidiendo auxilio
León Peredo
. ... León Peredo. Prov. de Buenos Aires . Argentina .1978
... Imagen . Erika
Buenos Aires a los veintidós días de mayo del 2019
Yo no quiero dolores a medias,
tampoco amores a medida,
no quiero relaciones esdrújula
con acento prosódico en el antepenúltimo beso.
Quiero morreos en braille
sobre tus labios de hoja perenne,
dolores de ciprés maorí,
gritos de amor en mi Babilonia ramera.
No quiero punto final en la primera despedida, donde acordemos
pacíficamente que esta es tu libertad y esta la mía, sin arrancarme yo
las entrañas o regalarme tú tus libros.
Quiero antologías cuando nos asustemos del primer poema.
No me es suficiente el amor convencional,
detesto a los que regalan flores,
(yo pintaría jardines de Versalles sobre los parajes de tu coño)
Te quiero puta, salvaje, viva y libre.
A mi no me vale el querer a risa,
yo quiero un amor a carcajada;
no me vale el calor de la llama,
yo quiero la candela que me funde las capas de platino en la hoguera
de tus bragas.
Todo o nada:
la mazmorra del fracaso
o el partenón de tus pezones.
Todo contigo
nada sin ti.
Buenos Aires a los veintitrés días de agosto del 2018
siempre que dormíamos era invierno,
y en el frío me enseñabas a volar
y yo te echaba de menos.
La primavera no quiere
que los amores de invierno terminen,
pero el verano ha llegado
y ha arrasado con todo.
Ahora tú solo sabes hablar del sol,
te haces un moño despeinado mientras bostezas,
te pintas las uñas de los pies,
te ríes mucho más que antes,
y, mientras,
me dejas de querer.
Ahora yo me vuelvo a refugiar en los poemas
y escribo sobre febrero,
echo de menos la lluvia
y el sabor de tu jersey,
y, mientras,
te quiero más que ayer.
la calle está mojada
todo lo que pasa entre mis piernas
también
hice mierda el teléfono
hice mierda todo
tu portero me conoce y me da risa
pasé por tu casa dos veces esta semana
quiero volverme azúcar
quiero que me soples
siempre es terrible
¿a dónde va el polvo cuando limpiamos?
queda en casa
subí al tren sin pensar un recorrido
finjo estar triste
y el chico de enfrente me mira
gané
y la fiesta y los tambores
no llegan
el chico tiene unas manos
blancas y largas
son como las tuyas
como de azúcar.
Lucía Paiz
. Lucía Paiz. Buenos Aires . Argentina . 1995
.... Imagen . Denis Kulikov
Buenos Aires a los treinta días de septiembre del 2017
No estés mucho tiempo lejos de mí
si no quieres que el recuerdo lo invada todo
y no deje más lugar a la presencia,
a menudo te veo bajo los árboles,
te repiten las calles, la bañera,
los cuartos, los discos, y el mar es igual a ti,
te tengo aquí en los ojos como un aparato
ofralmológico de precisión,
y también si subo al techo te veo,
no estés mucho tiempo lejos de mí,
no querrás diluirte en el espacio infinito
de mi vista que se extiende en los años,
cuando estudiabas conmigo en el '39
o cuando te aburrías en la Torre de Londres
llena de hierros negros en el '51,
y ayer en el valle de Caffarella
que ni siquiera te pareció lindo,
no querrás diluirte en el tiempo infinito:
no estés mucho tiempo lejos de mí.
J.R. Wilcock
. J. R. Wilcock . Buenos Aires . Argentina .1919 . Lubriano . Italia . 1978
... Imagen . Laura Makabresku
La tristeza es como una luz en el corazón encendida,
la oscuridad es como un resplandor que sondea la noche.
Sólo tenemos que encender la pequeña luz del duelo
para, atravesando la larga y vasta noche, como sombras
volver a encontrarnos en casa.
El bosque está iluminado, la ciudad, la ruta y el árbol.
Afortunado el que no tiene patria; la ve todavía en sueños.
Hannah Arendt
. Hannah Arendt. Hannover . 1906 . Nueva York .1975
Versión . Susana Murguía
...Imagen . Sergio Belinchón