Ajeno a las modas de los vestidos de Alemania o de Francia desconocedor superficial de lo que se usa en esta temporada no pude dejar de caer rendido a tus pies desnudos cuando te vi esta mañana con esa blusa folk calcada de dibujos aztecas llena de flores de la guerra de los antiguos mexicas o quizá con esos pájaros azules que volaban sobre los volcanes de Guatemala pero allí, atada levemente a tu cintura ese huipil ese canoro blanco ese bordado de la era manual alcanzó en mis retinas y en mi pecho dolorido el nivel de un terremoto de ternuras simplemente porque debajo de él cabían unos pechos altos como volcanes y más abajo una desnudez de océanos no pacíficos solamente comparables con los colores de sombra de los bananeros tropicales y con aquellas algas olorosas que enloquecían a Drácula.
Buenos Aires a los veintidós días de marzo del 2017
Claudia Cardinale ave de grandes plumajes y sus pechos
como torres me despierta temprano
se pasea por el hueco que dejamos los dos entre medio
y pone en la vitrola discos de Gardel o Joan Baez
me lee —es un decir— los últimos poemas ya borracho
alucinatorio Dylan Thomas. A propósito escribe mal
su apellido y de pronto un golpe de amigos lejanos
me sube por las piernas pido un mate
y la veo pasearse desnuda entre los huecos del tango
“las tardecitas de Buenos Aires tienen ese qué sé yo ¿viste?”
y me digo con alegría hoy no iría para nada al empleo
si no estuviera realmente piantao piantao
como ella me dice pero Claudia Cardinale
me consuela me arregla el pelo con ternura italiana
me cuenta con sus dedos larguísimos y sus uñas violetas
las seis o siete arrugas horizontales
de la frente (casa de los gusanos en la morera
templo del dios del trópico
escritura de puertas cerradas
el lugar donde los pensamientos eróticos
se sientan en cuclillas mariposa que imagina rápidamente
el golfo estrecho de Magallanes de tu cintura la magia
de esos pantalones ajustados)
después se mete en el pecho
(departamento horizontal en pleno campo con vistas
a las vacaciones anuales a los días sin nada y sin nadie
la máquina del mundo que pusiste a andar adentro
de mí, gramaticalmente correcto)
y me dice con tranquilidad no exenta de ironía
(la inocencia como estado ahistórico)
que no tengo la obligación de escribir poesía de compromiso
o canciones de protesta que nuestro amor es puro
y que nada nos salvará
cuando ella se haya ido cuando yo detenga los dedos sobre
los broches de su corpiño Inútilmente me dejo arrastrar
por las dudas y después me siento a escribirle este poema
que le dirá “buen día Claudia” “tomemos juntos el
desayuno” No sé por qué la historia contemporánea
de América Latina no consigna estos detalles feroces
pero lo que sé muy bien es que Claudia y yo nos amamos
como dos buzos bajo el mar como dos caracoles
bajo la playa como dos turistas en Venecia
como dos espinas de la corona
de Cristo en un relicario como dos
sombras revolucionarias de espaldas en la tierra.
Alfredo Veiravé
. Alfredo Veiravé . Entre Ríos . Argentina . 1928 - Chaco . Argentina .1991
... Fotograma del film La Viaccia de Mauro Bolognini
Buenos Aires, un día de esos del octavo mes de 2010
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Emma te equivocaste cuando saliste de tu casa en un carruaje con grandes ruedas que corrían hacia atrás como en las películas del Oeste porque tu soledad era algo que debía ser solamente tuyo y porque era fatal que nadie te comprendiera en ese pueblo de provincias ni siquiera tu marido el pobre hombre gris herido de amor Bueno no me hables ahora de tus taquicardias o de los vestidos con enaguas y encajes déjame explicarte que me conduelo solamente porque te perseguían furiosamente los vecinos ineptos en el juego de tu corazón virgen y tu siglo era un cambio lentamente mirado a través de las celosías de la villa más bien ponte el anillo o los collares de los hippies y piensa en Carnaby Street en cómo lograr la infidelidad sin que tengas que recurrir a tu conciencia de pobre muchacha provinciana Yo pienso que buscabas saber solamente cómo te desnudarían los otros y estos otros cretinos te traicionaron Emma dame la mano y no llores más quédate en silencio y escuchemos juntos estos discos de los Beatles
Alfredo Veiravé
. Alfredo Veiravé . Entre Ríos . Argentina . 1928 - Chaco . Argentina .1991