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hasta que vuelvas

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Buenos Aires a los veinte días de octubre del 2024


Hasta que te aburras
y mires el cielo
oscuro del verano.
Hasta que sueñes
y veas una nube blanca
volverse rosa por el sol.
Hasta que sepas
por qué estabas aburrida
mirando a unos caballos
corriendo atrás de un alambrado.
Hasta que vuelvas
y al final yo también vuelva
y nos hablemos entre las raíces
de unos árboles
que quedaron descubiertas.
Hasta que pienses y sueñes
y vuelvas y yo vuelva
y miremos juntos más allá
de la nube que se aleja.
Porque me habías
enseñado tu tesoro
y llovía en la tarde
y palpitaba tu joya radiante
y el oro era agua
y el agua era fuego
y la ceniza viento
y vos me mostraste
tu corazón herido
como un gallo bebé
que sostenías en el pecho.
Y me mirabas alejándote.
Mientras yo me alejaba igual.
Los pastos largos se inclinaban
bajo el peso del aire
y ya vos te ibas yendo
y tus suecos levantaban
todo el polvo del camino
y entonces nada, eso.



Francisco Garamona

 

 

.  Francisco Garamona .  Buenos Aires . Argentina . 1976
... Imagen . Marit Beer
 
 

 

 

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cosmología

 .

Buenos Aires a los dieciocho  días de mayo del 2024



Era el tiempo de las lilas,
de las violetas muriendo en nuestras manos



Cuando te veía alejarte eras poesía,
novela si estabas cerca,
un refranero si me mandabas
un mensaje de texto,
ciencia ficción si te volvías
un monstruo del que yo huía,
la Biblia cuando te besaba,
aunque estuviera en hebreo.
Una biblioteca entera
llena de incunables
cuando decías te quiero.
La revista manoseada
de una peluquería
cuando no me dabas bola.
Cada vez que te encontraba
pensaba que estaba leyendo algo,
que pasaba las hojas del libro de tu vida
pero después me di cuenta
de que yo estaba ciego,
(capacidades especiales se dice ahora,
¿pero cuáles tenía, la de estar enamorado?)
Siempre te encontraba hermosa,
en cada fiesta que íbamos
matabas con tu esplendor.
Tu risa me hacía reír.
Una sola palabra tuya era más real
que todos los libros
que acumulé en mi vida,
(aunque dijeras una pavada).
Con este poema casi termino
mi nuevo libro de poemas.
Quiero decir que te amo,
y que me tengas paciencia
pero la escritura es un mapa
claveteado con tachuelas
como las que se usan en la guerra,
para definir los sitios ocupados
o que se están por invadir
y a veces confunde todo.
Yo solo soy una isla
a la que se le puede
entrar por cualquier lado
y sus playas para vos
son accesibles siempre.
(Además unos piratas
enterraron un tesoro
que te puedo regalar)
No hay rocas sumergidas
que destruyan el casco de tu nave.
Vení que estoy dispuesto a todo,
a compartir lo que quieras.
El sonido del agua
nos dormirá un largo rato,
para que al despertar olvidemos
las cosas que ya no dan.

 

 

Francisco Garamona 


 


. Francisco Garamona . Buenos Aires . Argentina . 1976
... Imagen .  Sıla  Sehrazat Vücel


 

 

 

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en el aire

 .

Buenos Aires al cuarto día de enero del 2024


Me
hiciste
feliz
con tu
vestido
rosado
en la fiesta
cuando
te vi con
una copa
de vino
acercándote
a mi lado.
Y en el aire
volaban
serpentinas
que se
enganchaban
en tu pelo
—era fin
de año—
y tus ojos
estaban
brillantes
al salir
al balcón
donde
bebimos
y fumamos.
Abajo
los autos
parecen
hormigas
—me acuerdo
que dijiste
cuando
te besé.
 
 
 
 Francisco Garamona
 
 
. Francisco Garamona . Buenos Aires . Argentina . 1976
.... Imagen . Stephen Shames

 

 

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