son amores

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Buenos Aires a los once días de septiembre del 2019

no soy poeta pero
cuando no hay nadie atrapado en mi jaula
te extraño
doy golpecitos al ataúd
escucho tu promesa
dejo las pastillas en la mesa de luz
duermo con tu vestido puesto



Maximiliano Spreaf



. Maximiliano Spreaf . Buenos Aires. Argentina . 1975
... Imagen . Lou Bernstein






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talco por los aires

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Buenos Aires a los once días de septiembre del 2019
Una cáscara de naranja cae al suelo
como un remolino que gira en su intento
de ser más grata a la vista y lo consigue,
con ella algo se mueve
en mi interior y me hace reír.
Puedo verme girando en Nochebuena
mientras mi hermano apaga una luz
y arroja talco por los aires,
mi capa cae al suelo y la mujer
maravilla aparece.
Cuánta alegría detrás del disfraz,
esa mujer que puede con todo
me hace bailar y saltar a cielo abierto
con una dicha que perpetúa la mirada
de niña a la que me aferro.


María Laura Decésare




. María Laura Decésare . Provincia de Santa Fe . Argentina . 1969
.... Imagen   .  ¿?







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cielo

 .
Buenos Aires a los once días de septiembre del 2019 

mirando el cielo
me digo que es celeste desteñido (témpera
azul puro después de una ducha helada)

las nubes se mueven

pienso en tu rostro y en ti y en tus manos y
en el ruido de tu pluma y en ti
pero tu rostro no aparece en ninguna nube!
yo esperaba verlo adherido a ella como un
trozo de algodón enyodado dentro de la tela adhesiva
sigo caminando

un cocktail mental embaldosa mi frente
no sé si pensar en el cielo o en ti
y si tirara una moneda? ( cara tú seca cielo)
no!  tu ser no se arriesga  y
yo te deseo te de-se-o!
cielo  trozo de cosmos cielo murciélago infinito
inmutable como los ojos de mi amor

pensemos en los  dos

los dos tú + cielo = mis galopantes sensaciones
biformes bicoloreadas bitremendas bilejanas
lejanas lejanas


Alejandra Pizarnik




 .. Alejandra Pizarnik . Buenos Aires . Argentina . 1936 .1972
... Imagen . Laura Makabresku







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enterrada

 .
Buenos Aires a los once días de  septiembre del 2019 

Noche sin nadie noche en la espesura
de la sombra que niega
tanto fervor y tanta
desperdiciada vida.
Noche cerrada y ciega
sin nadie
en la locura
de una pasión entera fracasando en la sombra
dándose con las cuatro paredes
con la hora
y además con la ausencia
y además además
con la soledad cierta de implacable certeza
y pasión sin objeto
y además consumida
y además ya sin fuerzas
y además y además
abatida en sí misma
enterrada en la noche
fracasando en el sueño.



Idea Vilariño




.  Idea Vilariño . Montevideo . Uruguay . 1920 . 2009
... Imagen  .  Madeleine Brunnmeier






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no sé

 .
Buenos Aires a los nueve días de septiembre del 2019


A veces me pongo dramática
Cuento la distancia entre los dos
A veces ni siquiera estás cuando estás

Pero existe una estrella de pétalos mil
Un campo de fuerza dentro tu corazón
Que nunca deja de tocarme

Si veo pimpollos
O huelo su néctar
Si escucho pajaritos de mañana
Toco mis labios con una flor
O siento en los hombros el sol
Algo siempre te trae a mí

No me da desilusión
La luz de tus ojos
Te adoro y no sé
Cómo cuándo de dónde
Te adoro sin tener que saber
Soy de un nuevo color
Más suave, brillante
El mundo es un gran vaso
Sanguíneo para los dos



Ashley Obscura



. Ashley Obscura . Saskatchewan . Canadá .1988
  Versión Gabriela Bejerman
... Imagen . Maria Shatalova





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rojo

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Buenos Aires a los  nueve días de septiembre del 2019

Quiero un vestido rojo.
Lo quiero ligero y barato,
demasiado ajustado, quiero usarlo
hasta que alguien me lo arranque.
Lo quiero sin mangas, sin espalda,
este vestido, para que nadie tenga que adivinar
qué hay debajo. Quiero caminar por
la calle y pasar por Thrifty’s y la tienda de herramientas
con todas esas llaves brillando en la ventana,
pasar por  los señores Wong vendiendo donas
de ayer en su café, pasar a los hermanos Guerra
arrojando cerdos desde el camión hasta el montacargas,
elevando los hocicos resbaladizos sobre sus hombros.
Quiero caminar como si fuera la única
mujer sobre la tierra y pudiera elegir.
Quiero tanto ese vestido rojo.
Lo quiero para confirmar
tus peores temores sobre mí,
para mostrarte cuán poco me importas tú
o cualquier cosa que no sea lo que
quiero. Cuando lo halle, tomaré la prenda
de su gancho como si estuviera escogiendo un cuerpo
que me traiga al mundo, a través de
los llantos al nacer y en el amor,
y lo portaré como huesos, como piel,
será el maldito
vestido con que me entierren.



Kim Addonizio.






. Kim Addonizio. Washington D.C. . Estados Unidos . 1954
  Versión. Andrea Muriel
... Imagen . Julia Sbriller






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podcasts

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Buenos Aires al noveno día de septiembre del 2019


Con el cuerpo inútil
espero cada mañana una palabra
que ahuyente al lobo
hambriento de mi corazón.
Hubiera elegido
tu voz en negativa
y no esta ausencia de sentido,
la incapacidad de nombrar.
Me arden las tripas
porque allí es donde se siente;
las mariposas están afuera,
dentro de mí sólo hay incendio.



Ayelén Sol Rives




. Ayelén Sol Rives . Prov. de Buenos Aires . Argentina . 1988
... Imagen . E






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primavera

 .
Buenos Aires al octavo día   de septiembre del 2019 


Pronto se irá el invierno. Como un mar retirándose
al bajar la marea,
deja esas suaves islas, finas, lisas, lavadas,
-estos días livianos, fríos, como de arena.
Y me acuerdo de ti. Así, de arena húmeda
que el agua ha de golpear y ha de aventar el aire,
así, de arena fría, volandera, liviana,
nuestros días, cristales
quebradizos, piedritas costaneras,
arena, arena, arena,
horas de arena suelta,
días barridos, frágiles.
Y me acuerdo de ti. Pronto se irá el invierno.
Vendrán, derrochadores de luz, días azules,
blanqueará nuestro almendro.
(Ya tiene la retama
dos flores amarillas)
Qué injusto, qué vergüenza,
de estos ojos bebiendo los colores, los días
que tus ojos no vieron!



Circe Maia





. Circe Maia . Montevideo . Uruguay . 1932
... Imagen . Leo  Berne 






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espejos

.
Buenos Aires al octavo día de septiembre del 2019


Déjate ver en tu desnudez
el mundo tiene necesidad de tu belleza
para alejar los malos pensamientos
que son siempre pensamientos vestidos,
haz visible lo sublime
sin importarte si provoca escándalo:
no caerá el firmamento cuando caiga
tu ropa interior y tu blusa,
sólo en los países fríos los dioses
llevaban tales indumentos. Después,
en este Olimpo elegido por ti como morada
con las nueve colinas de la Urbe a tus pies
será erigido un palacio lleno de espejos
y en cada espejo una imagen tuya reflejada,
y allí tendrán lugar las ceremonias de estado,
los congresos, los exámenes finales,
en presencia de la verdad desnuda.



J. R . Wilcock



. J. R. Wilcock .  Buenos Aires . Argentina .1919 . Lubriano . Italia .  1978
  Versión . Guillermo Piro
....  Imagen . Marat  Safin






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con vos

 .
Buenos Aires a los treinta días de agosto del 2019



Podría morirme
en el rincón de tu abrazo,
aunque también
podría hacer algo mejor
como quedarme ahí acurrucada
distraerme un rato
con el olor de tu cuello,
pero mejor no
porque entonces
enredaríamos las piernas
y nos dedicaríamos a perder el tiempo.
Qué lindo es perder el tiempo con vos
no sé si te lo dije
en todo caso, te lo digo ahora
perder el tiempo con vos
es una ecuación irresoluble
con todas esas equis que pasan
de un lado a otro
sin llegar a igualarse
y las hojas van cayendo
a los lados de la cama
llenas de signos incomprensibles
para quien no esté siguiendo
paso a paso
nuestro razonamiento.
Aunque no es
exactamente un razonamiento
es más como un dejarse estar
en un lugar incierto,
me gusta no tener certezas.
Ahí, en el rincón de tu abrazo
hay una luz sin sombras
aunque también me gusta
la oscuridad con vos
cuando apagas la luz
con una palabra que queda por decir.


Clara Arias





.   Clara Arias . Buenos Aires . Argentina . 1966
....    Fotograma . Marion Cotillard . Matthias Schoenaerts . "Rust and Bone" . 2012







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profecías

 .
Buenos Aires a los treinta días de agosto del 2019

no dejes que el mar
te convierta en sirena
acá en la urbe
los autos pasan encima de la gente
y las modernas estructuras empiezan a oxidarse
pero cuando las calles
se muestran despejadas
puede sentirse de a poco
cómo fluye el magnetismo
antojado de tu brisa
en mi cuerpo siento tu marea
y pienso en toda esa agua
donde las profecías pronostican nuestro ahogo





. Daniel Oblitas . Lima . Perú . 1983 . Buenos Aires . Argentina . 2011
.... Imagen .    Madeleine Brunnmeier






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ahora

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Buenos Aires a los treinta días de agosto del 2019


Ahora sí enloquecieron los pájaros.
Cierro los vidrios,
acerco los sahumerios a las velas,
cambio las toallas.
Restos de gestos para nadie.
¿Cuánta tierra puede acumularse
en cuánto tiempo
sobre esta mesa?
¿Cuál es la diferencia
entre la mesa limpia
y esta mesa?
Los gatos me rondan
porque lo saben todo.


Carina Sedevich






. Carina Sedevich . Ciudad de Santa Fe. Argentina . 1972
... Imagen . Laura Makabresku 









cuando

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Buenos Aires a los  veintidós días de agosto del 2019

Cuando me alejo de vos
el mundo ya no late, enmudece,
como un tambor sin tensar.
Grito tu nombre a las estrellas que salen,
aúllo en los extremos del viento.
Las calles surgen vertiginosas,
una tras otra,
te amurallan de mí;
las luces de la ciudad me pinchan los ojos
y ya no puedo ver tu cara.
¿Por qué te dejo
y me lastimo así contra los bordes filosos de la noche?



Amy Lowell





. Amy Lowell . Massachusetts. Estados Unidos . 1874 . 1925
  Versión  Daniela Cammozi
... Imagen . Lukasz Wierzbowski





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medianoche

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Buenos Aires a los veintidós días de agosto del 2019

Me despierto
y comienzo a volar en círculos
sobre mi casa.

Tomo impulso
y avanzo.
Allá la casa .
Abajo los techos
las copas de los árboles .

Arriba
siempre el cielo.

Mi envoltura carnal
desaparece
y soy un  esqueleto
que cruza la avenida
colmada de  murciélagos.

Cerca
tu  casa.
La sobrevuelo.
Me desplomo sobre ella.
Estallo en pedazos,

Espero que me rearmes.
Con paciencia.
A tu gusto.



Estela  Figueroa



.  Estela Figueroa . Santa Fe . Argentina . 1946
... Imagen .  Nishe






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algo

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Buenos Aires a  los veintidós días de agosto del 2019


Algo susurró algo
que no era ni siquiera una palabra.
Se parecía más  a un silencio
o a un misterio, a punto de abrirse.
Yo estaba  parada
al borde del estanque.
Nada vivo, lo que se dice vivo
estaba  a la  vista.
Y sin embargo, la voz me atravesó
mi cuerpo entero
con tanta felicidad.
Y no había nada alrededor
excepto el agua, el cielo, la hierba.


Mary Oliver



.  Mary Oliver . Ohio. Estados Unidos . 1935 . Florida . Estados Unidos . 2019
   Versión . Natalia Leiderman - Patricio Foglia
... Imagen . Irina Orwald






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madreselva

.
Buenos Aires a los veintidós días de agosto del 2019

Mi corazón  es como una copa
de vino amargo
porque nuestro encuentro
no se consumó .

Junté para ti
flores de  todos los caminos,
pero ves, mis flores
no alcanzan.

Y mi tiara, mi pobre tiara
¡ rómpela !
Mira que pálida es
sin amor.

El corazón lleno  de sangre
se quebró como un cristal.
Se derramó
por un único amor.


Cherubina de Gabriak




. Cherubina de Gabriak . San Petersburgo. Rusia . 1887 . Taskent . Uzbekistán . 1928
  Versión . Natalia Litvinova
... Imagen . 美撒郭






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olvidándome

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Buenos Aires a los dieciocho días  de agosto del 2019


Quédate
ahí;
mutando, sí
yéndote
en otros besos
haciéndote polvo
olvidándome
pero ahí:
en donde nada
de lo anterior
nos separa.



Ana Jimena Sánchez



. Ana Jimena Sánchez. Ciudad de México. México . 1990
.... Imagen . Bobby Mandrup








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sacás

.
Buenos Aires a los dieciocho días de agosto del 2019

Sacás la mexicana en mí.
El escondido espiral grueso y oscuro.
El núcleo de un grito del corazón.
La amarga bilis.
El tequila de lágrimas en sábado todo
hasta el próximo domingo de la semana.
Sos el único al que me gustaría dejar ir con otros amores,
entregar mi casa de mujer sola.
Permitirte el vino tinto en la cama,
incluso con mis sábanas de encaje vintage.
Puede ser. Puede ser.

Por vos.

Sacas la Dolores del Río en mí .
El rabiosa mexicana en mí .
Las navajas crudas, brillo y pasión en mí .
El ascenso de Caín y el baile con el diablo de patas gallo en mí.
Las lentejuelas salpicadas en mí .
El águila y la serpiente en mí .
La sangre de las trompetas de mariachis en mí.
La guerra de amor azteca en mí.
La lengua feroz obsidiana en mí .
la berrinchuda, bien-cabrona en mí .
La curiosidad de Pandora en mí .
La muerte pre-colombina y la destrucción en mí.
El desastre de la selva, la amenaza nuclear en mí .
El miedo de los fascistas en mí .
Sí, lo hacés. Sí, lo hacés.

Sacas la colonizadora en mí .
El holocausto del deseo en mí.
El terremoto en la Ciudad de México del '85 en mí .
El Popocatépetl - Iztaccíhuatl en mí .
La ola de la recesión en mí.
El Agustín Lara romántico empedernido en mí .
Los taquitos barbacoa del domingo en mí.
La cubierta de los espejos con un paño en mí.

Dulce gemelo. Mi otro malvado,
Soy la memoria que rodea tus pernoctaciones ,
que te tira tenso como la luna de océano remolcado.
Te afirmo todo mío ,
arrogante como el Destino Manifiesto .
Quiero sacudirte y rasgarte en dos.
Quiero contaminarte y elevarte al infierno.
Quiero sacar los cuchillos de cocina,
opacos y afilados, y batir el aire con cruces.
Me sacas lo mexicana en mi,
te guste o no, cariño.

Sacás el Uled - Nayl en mí .
La atenta perra blanca en mí.
La navaja en el maletero de mi.
La clavadista de Acapulco en mí .
El desastre de montaña Flecha Roja en mí .
El dengue en mí.
La ¡ Alarma! asesina en mí .
Podría matar en nombre tuyo y pensar
si vale la pena. Blandir un tenedor y aterrorizar rivales ,
femeninos y masculinos, que pierden el tiempo y te miran,
lánguido en tu luz. Oh,

Soy mala. Soy la sucia diosa Tlazoltéotl.
Soy la succionadora de pecados.
La diosa de la lujuria sin culpa.
El libertinaje delicioso. Sacás
la exquisitez primordial en mí.
La obsesión desagradable en mí.
El pecado venial corporal en mí.
la transgresión original en mí.

Ocre rojo. Ocre amarillo. Índigo. Cochineal .
Piñón. Copal. Pasto dulce. Mirra .
Todos ustedes santos, beatos y terribles ,
Virgen de Guadalupe, diosa Coatlicue,
Los invoco.

Quiero ser tuya. Sólo tuya. Sólo vos.
Quiero amarte.  Atarte . Amarrarte .
Amar de la forma en que una mujer mexicana ama. Dejame
mostrarte. Amar de la única forma que conozco.


Sandra Cisneros





. Sandra Cisneros . Chicago . Estados Unidos . 1954
  Versión . Hugo Zonáglez
... Imagen . Carlos Bracho





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vaivenes

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Buenos Aires a los dieciocho días de  agosto del 2019

De brotes ramas
de ramas flores, de flores
néctar.
Blanco o negro todo o nada
empezamos a vernos
sin reparar en matices.
La redondez de tus dedos
sobre un cuchillo que no corta
roza el pan
un sábado a la mañana.
Naranja sobre blanco
las espigas de trigo bajo el sol
la molienda el molino
las manos de una mujer volviendo pan
la corona de harina.
Pan que ahora llevamos a nuestra boca.
Naranja sobre blanco
mermelada sobre miga tostada.
La redondez de tus dedos
rozando mi corazón.


Verónica Yattah



. Verónica Yattah . Buenos Aires . Argentina . 1987
... Fotograma . Skins (third generation) .  Bryan Elsley






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baby

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Buenos Aires a los diez días   de  agosto  del 2019

Después de un supremo esfuerzo
el tiempo logra separar a los amantes
Pero el brazo de uno,  partido,
queda pegado al sexo del otro.


Fabián  Casas




. Fabián Casas . Buenos Aires . Argentina . 1965
... Imagen . Tyler Shields






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hueca

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Buenos Aires a los diez días de agosto del 2019


Yo soy como la Tierra, siempre
sola, siempre viva. Siempre
gravitante. Siempre giratoria.
Siempre trescientos sesenta y cinco.
Y cuatro. Años bisiestos
y estaciones.

Fantaseo con la niña que duerme
en la otra cama. Se ha hecho amiga
de gallinas hacinadas y ratas
con ojos de sangre. Ella y yo
vivimos en una casa con muros
descubiertos, pilares enormes,
ventanas sin vidrios, alfileres en
las fotos, veneno para gatos.

Me quiere, pero me habla cerca
de la oreja y no consigo ver
lo que me dice. Todo porque soy
una mujer sin párpados ni boca.
Hueca.

Vacía como la Tierra.
Oscura como la Tierra




Andrea Abreu López



. Andrea Abreu López . Tenerife . España . 1995
... Imagen  . Zhang JiaCheng









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esas minas

 .
Buenos Aires  a los diez  días  de agosto  del 2019


Brindemos por las locas, por las inadaptadas
por las rebeldes, por las alborotadoras,
por las que no encajan,
por las que ven las cosas de una manera diferente.
No les gustan las reglas y no respetan el status-quo.
Las puedes citar, no estar de acuerdo con ellas,
glorificarlas o vilipendiarlas.
Pero lo que no puedes hacer es ignorarlas.
Porque cambian las cosas.
Empujan adelante la raza humana.
Mientras algunos las vean como locas,
nosotras vemos el genio.
Porque las mujeres que se creen tan locas
como para pensar que pueden cambiar el mundo son las que lo hacen.




Jack Kerouac



. Jack Kerouac . Massachusetts . Estados Unidos . 1922 . Florida . Estados Unidos . 1969
  Versión  . Mariano Antolín
... Imagen .Vogue Italia July 1998 . Ellen von Unwerth







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evanescente

 .
Buenos Aires a los veintiséis  días de julio del 2019



Dijo que no. Y el Tiempo se quedó sin tiempo.
Luego, la vida hizo una pausa
y todo pareció recomponerse
como esos acertijos infantiles
en los que sólo falta una palabra,
una palabra necesaria y rara.
Pero dijo que no. Cerró los labios
y escuchó el gorgoteo de las sílabas
luchando por vivir a la intemperie.
Dijo que no. Y el tiempo oyó el silencio.
Luego, la vida hizo una pausa.
Y todo fue distinto: el dolor fue
más cauto, más sensato,
la lujuria lloró en su madriguera.
Y el tiempo inauguró sus máscaras
hubo un pequeño espanto en los rincones,
temblaron los espejos agobiados
defendiendo impotentes el azogue.
Los pájaros callaron esa tarde
y la luna brilló blanca y sin manchas.
Ardió la noche como vieja tea
con la absurda avaricia de la muerte,
con su luto distante y pegajoso,
y un rencor resabiado y carcomido
descargó como lluvia en el desierto.
Entonces, sólo entonces,
oyó a su corazón ladrando
y se volvió despacio a los espejos
y los vio tiritar con mucho frío
y pedir compasión desde su escarcha.
Y no supo qué hacer con tanta desmesura:
cerró los labios y escuchó al silencio.


Francisca Aguirre




. Francisca Aguirre .  Alicante. España . 1930
... Imagen . Laura Makabresku






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puro cuento

 .
Buenos Aires a los  veintiséis días de julio del 2019 

No es verdad Blancanieves, los bosques de esperar
lenguas azules que nos despierten
al dolor de los pezones.

No somos elegidas
de los dioses para la transparencia:
ellos también son cuentos.

Porque la poesía,
igual que los sepulcros de cristal o ser mujer,
no será nunca un don.

No nos hace más nubes, ni más madres,
ni ha de encontrarnos siempre
trabajando.

A menudo, nos halla
menstruando, acariciando gatos sucios.

Sacando la basura.


Martha Asunción Alonso





 .Martha Asunción Alonso . Madrid . España . 1986
... Imagen . Lukasz Wierzbowski






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no vengas

.
Buenos Aires a los  veintiséis días de julio del 2019


No vengas, Julieta, esta noche
a molestarme a mi ventana.
Han llegado primero los mosquitos,
el ventilador zumba como una dinamo
y mi mujer ronca y me patea.
No vengas, no soy capaz de ningún sacrificio,
No haré favores a ningún autor con mi conducta,
quiero ser un anónimo.
Y dormir. Y que el calor se vaya,
y que el sueldo me alcance.
No vengas, no me iré de vacaciones
de todos modos. Puedes mirar
mi ventana y soñar, estaré siempre.
Te lo pido, déjame en paz, Julieta.
No cruces el vacío
por la soga de tender la ropa.



Eduardo D´Anna




Eduardo D'Anna . Rosario . Argentina . 1947
... Imagen , Nicholas Fols







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move over

.
Buenos Aires a los veintitrés días de julio del 2019


Cuando suena Move over tomo sol
en la terraza, bajo mi espalda hierve
la membrana plateada impermeable
y el verano y el aceite Johnson
me calcinan la piel.
Cuando suena Move over me pregunto
cuántas cosas podré hacer en esta vida
y concluyo que todas.
Estoy despierta, pero el mundo duerme
su antigua siesta
y en un zaguán Basil, el palestino,
me da un beso. Su lengua asoma
femínea y delicada
entre los pelos negros de la barba
cuando suena Move over.
Pero una chica como yo -y él no lo sabe-
hubiera muerto por besar a Jannis Joplin
entrando a la cabina de un estudio
con manos anilladas y vibrando
a capella Summertime.
Los platillos redoblan las campanas
porque ella sigue ardiendo y nunca
ardió más que cantándome Move over
en mis auriculares.
La música es un río que esta tarde
desemboca en su boca que es el cuadro de Munch
y los golpes de bata alejan
cualquier pasado, con excepción del suyo.
Y al sonar Move over, Janis Joplin
tiene los ojos de mi amiga Carolina, ocultos bajo lentes
redondos y dorados y el pelo revuelto y abundante.
El verde de su iris atraviesa los vidrios
ella me mira con la fuerza concentrada en ese verde
muriendo en su esplendor
como el amor
mientras suena Move over.


Paula Jiménez España



. Paula Jiménez España .  Buenos Aires . Argentina . 1969
... Imagen . Vane Llimelli









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carne de luz

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Buenos Aires a los  veintitrés días de julio del 2019

Si muero
te invito al sol
alma mía
y no olvides
llevar tu cuerpo

Sufriremos felices
y juntos seremos
carne de luz
en la memoria de Dios

Y si no hay Dios
lo mismo da

Recordaremos el sol
que tanto nos gustaba
allá en Cali Colombia
Nuevo Mundo ¿Recuerdas?

¿O era en la luna?

¡Lo olvidé!


Gonzalo Arango



. Gonzalo Arango . Andes . Colombia . 1931 . Gachancipá . Colombia .1976
... Imagen . Oleksandra Pavlenkо







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cada día

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Buenos Aires a los veintitrés días de julio del 2019

Si entre esferas me acuesto
                                   Si entre esferas me despierto
Es porque tu sexo
                                   Es porque mi sexo
Se parece tanto al mío
                                   Se parece tanto al tuyo
Que no conozco nada
                                   Que no conozco nada
Más oscuro ni más tibio
                                   Más oscuro ni más tibio
Más redondo ni más puro
                                   Más redondo ni más puro
Un obelisco de dulzura
                                   Un abismo de ternura
Un animal escamoso en la mañana
                                   Otro suavísimo en la noche
Un corazón en cambio
                                   Un corazón
Significa sólo fuego
                                   Significa sólo fuego
Una pared de ceniza
                                   Entre tu cuerpo y el mío
Un fragmento de mejilla
                                   La redondez de tu ombligo
Una calavera que me espera
                                   Una calavera que te espera
Y yo que te pienso diverso
                                   Yo que te pienso diverso
Cada día me parezco más a ti
                                   Cada día me parezco más a ti
Que no te pareces a mí.





Jorge Eduardo Eielson





Jorge Eduardo Eielson . Lima . Perú . 1924 . Milán . Italia . 2006
....  Fotograma . Endless Love . Franco Zeffirelli . 1981






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mousike CLXIV (the national )

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Buenos Aires a los veintiún días de julio del 2019





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toi et moi

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Buenos Aires a los veintiún  días de julio del 2019

Querido mío
te recuerdo como la mejor canción
esa apoteosis de gallos y estrellas que ya no eres
que ya no soy que ya no seremos
y sin embargo muy bien sabemos ambos
que hablo por la boca pintada del silencio
con agonía de mosca
al final del verano
y por todas las puertas mal cerradas
conjurando o llamando ese viento alevoso de la memoria
ese disco rayado antes de usarse
teñido según el humor del tiempo
y sus viejas enfermedades
o de rojo
o de negro
como un rey en desgracia frente al espejo
el día de la víspera
y mañana y pasado y siempre

noche que te precipitas
(así debe decir la canción)
cargada de presagios
perra insaciable ( un peu fort)
madre espléndida (plus doux)
paridora y descalza siempre
para no ser oída por el necio que en ti cree
para mejor aplastar el corazón
del desvelado
que se atreve a oír el arrastrado paso
de la vida
a la muerte
un cuesco de zancudo un torrente de plumas
una tempestad en un vaso de vino
un tango

el orden altera el producto
error del maquinista
podrida técnica seguir viviendo tu historia
al revés como en el cine
un sueño grueso
y misterioso que se adelgaza
the end is the beginning
una lucecita vacilante como la esperanza
color clara de huevo
con olor a pescado y mala leche
oscura boca de lobo que te lleva
de Cluny al Parque Salazar
tapiz rodante tan veloz y tan negro
que ya no sabes
si eres o te haces el vivo
o el muerto
y si una flor de hierro
como un último bocado torcido y sucio y lento
para mejor devorarte

querido mío
adoro todo lo que no es mío
tú por ejemplo
con tu piel de asno sobre el alma
y esas alas de cera que te regalé
y que jamás te atreviste a usar
no sabes cómo me arrepiento de mis virtudes
ya no sé qué hacer con mi colección de ganzúas
y mentiras
con mi indecencia de niño que debe terminar este cuento
ahora que ya es tarde
porque el recuerdo como las canciones
la peor la que quieras la única
no resiste otra página en blanco
y no tiene sentido que yo esté aquí
destruyendo
lo que no existe

querido mío
a pesar de eso
todo sigue igual
el cosquilleo filosófico después de la ducha
el café frío el cigarrillo amargo el Cieno Verde
en el Montecarlo
sigue apta para todos la vida perdurable
intacta la estupidez de las nubes
intacta la obscenidad de los geranios
intacta la vergüenza del ajo
los gorrioncitos cagándose divinamente en pleno cielo
de abril
Mandrake criando conejos en algún círculo
del infierno
y siempre la patita de cangrejo atrapada
en la trampa del ser
o del no ser
o de no quiero esto sino lo otro
tú sabes
esas cosas que nos suceden
y que deben olvidarse para que existan
verbigracia la mano con alas
y sin mano
la historia del canguro -aquella de la bolsa o la vida-
o la del capitán encerrado en la botella
para siempre vacía
y el vientre vacío pero con alas
y sin vientre
tú sabes
la pasión la obsesión
la poesía la prosa
el sexo el éxito
o viceversa
el vacío congénito
el huevecillo moteado
entre millones y millones de huevecillos moteados
tú y yo
you and me
toi et moi
tea for two en la inmensidad del silencio
en el mar intemporal
en el horizonte de la historia
porque ácido ribonucleico somos
pero ácido ribonucleico enamorado siempre



Blanca Varela





. Blanca Varela. Lima.  Perú. 1926 . 2009
... Imagen. Ed van der Elsken





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ojos entornados

.
Buenos Aires a los veintiún   días de julio del 2019


acá estoy
sin brújula
esperando

la llaga encadenada
al árbol seco

esperando

que el ave se despoje
de su garganta muda
que una nota cruce
los vacíos
de la vida
y de la muerte

que en algún lugar del universo
me dejes unir
tu sombra con la mía.



Marina Kohon



. Marina Kohon. Buenos Aires . Argentina . 1965
... Imagen . Nishe 






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pídeme

 .
Buenos Aires a los  veintiún    días de julio del 2019 

No me pidas lo imposible:
porque bajarte la luna,
limpiar tu cueva de dragones,
partirte en dos follando
o amarte con la fuerza de los bares
son hitos al alcance de cualquiera,
promesas que no valen nada.

A mí déjame demostrarte
que, sin dejar de ser un niñato,
me has hecho un hombre, pídeme
gestos de épica cotidiana
y prometo ser tu héroe siempre
que no tenga excesiva resaca.

Pídeme lo posible: que vaya
a las fiestas de tu pueblo
y visite sobrio a tus abuelos,
que baje un poco la música,
que no coma tanto y me pierda
alguna vez algún partido.

Que te baje una comedia romántica
y haga el esfuerzo de empezar a verla.
Dime que te cuente cómo me ha ido
en el curro, que no hable tanto de política
y que deje el móvil mientras comemos.

Pídeme que te pida que te cases conmigo.

Pídeme que me corra dentro.



Víctor Peña Dacosta



. Víctor Peña Dacosta . Cáceres . España . 1985
... Imagen . Jean Philippe Lebee






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dentro del viento

.
Buenos Aires a los veintiún    días de julio del 2019

la delicadeza
con que la noche se desliza
sobre las ramas, sobre las piedras
le da cierta nostalgia.
en sus sienes, las venas laten azules
y temblorosas como hojas secas.
no sabe qué hora es, qué mes, qué día.
así ocurre con quien espera, nada hay
para quien espera
de pie sobre el pasto, solo, aquel chico
con los ojos empañados
puedo ser yo, o vos, y los dos
podríamos decir:
tu amor es como el patio de mi infancia,
tu amor es el lugar más bello
y también el más triste.
entonces sopla el viento.


Adrián Agosta



. Adrián Agosta . Buenos Aires . Argentina . 1994
... Imagen . Laura Makabresku






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¿ seguís ?

 .
Buenos Aires a los veintiún días de julio del 2019

Cada tanto necesito hablar con las mujeres que amé
saberlas ahí latiendo en el mismo universo
escribirles decirles
hola qué hacés en qué andas
seguís salvando el mundo
seguís llevando siempre una aguja y un hilo en la mochila
por si alguien se rompe?
Cada tanto les escribo
como no queriendo guardar la ropa de abrigo
aunque empiece a hacer calor,
están en otros lugares ellas
lugares diferentes a donde yo las amé
tienen nombres y amores diferentes
yo también, supongo,
yo también amaré otras cosas
me dejaré llevar por otras luces
cocinaré otras comidas
no me doy cuenta
en mi
los cambios.
Por eso cuando un viento fuerte
mueve alguna de sus banderas
necesito saberlas.
No las conozco ya
no conozco quiénes son ahora
tienen otros peinados
otras ganas
otras cuevas,
cuándo las amé
cuando caminamos las mismas calles
las mismas playas
las mismas derrotas
las supe enteras:
las galletitas preferidas
lo que les hacía reír
las puertas que querían abrir
las batallas que daban por perdidas antes de empezar
las voces de recién despiertas
las maneras de poner las manos cuando deseaban algo
les conocía los pasos en la escalera
las horas de llamada
el ruido de las llaves justo antes de entrar a casa.
Yo no decía -mi- casa- , decía casa
porque es imposible apropiarse de un universo.
Las amo todavía,
de formas y cómos puedo hablar en otro poema
pero no creo en dejar de amar
lo que una vez se amó con la fuerza de la vida.
Cada tanto necesito escribirles
cambiaron su número algunas
la dirección de sus casas
la risa
a veces no puedo
y por eso escribo esto.
¿Seguís escuchando Dolina todas las noches antes de dormirte
pusiste las plantitas que querías adentro de los foquitos de luz
seguís escribiéndole cosas a los lápices
seguís cuidando tus estrellas
seguís amando como yo sé que amás


Véronica Peñaloza



. Verónica Peñaloza. Buenos Aires. Argentina . 1986
... Imagen .  Tamara Dean





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atmósfera teñida de fresnos

.
Buenos Aires a los veintiún días de  julio del 2019


Giraban en el living de tu casa
las hojas de los fresnos,
el aire olía a morfina,
era otoño, recuerdo,
y el viento enloquecía al ras el piso.
Qué cosa rara esa tarde,
nuestra quietud callada en los sillones,
el polvo anticipado,
y vos, hermana, muriéndote
con las ventanas abiertas.


Valeria Pariso





.   Valeria Pariso . Provincia de Buenos Aires . Argentina . 1970
... Imagen . Barbara Anne Von Rosengarten






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julio

.
Buenos Aires a los veintiún días de julio del 2019
Tuve miedo de tu frío
de que tu frío se adueñara de mí
como un bloque de hielo
atado a mi espalda

en las noches
llorabas en mí de frío
y pensé en abrigarte
con una frazada de ribetes azules

supe mucho más tarde
(demasiado tarde)
que Anaïs quiso hacer lo mismo
con su muerto
(¿una solución literaria?)

en que entonces
el frío
vos y yo
éramos los únicos
en este mundo de locos


Alejandra Correa





. Alejandra Correa . Minas . Uruguay. 1965
.. Imagen . Kody Zenger






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te juro escribir te escribí

.
Buenos Aires a  los veintiún días  de junio del 2019


Te escribí
o creo
haber visto tu sonrisa
melancólica
leyendo.
Tu silencio no sería
silencio
si no es en relación con esas cartas.
Te desespera esa distancia,
yo sé,
de milímiteros,
cuando los labios se buscan
me alejo,
espero que me digas.
Te llamé
y no estabas,
te llamé y estabas
en reunión,
en off,
te deje en el contestador,
en minitel,
CD.
Vi tu rostro de ángel desterrado
de toda fiesta,
el cuerpo también miente.
Tus ojos entrecerrados,
la boca a punto de decir
esperá,
no es el momento de alejarte.
Paso los dedos con saliva,
las uñas por la espalda,
como una descarga eléctrica paso
el cuerpo contra tu cuerpo
contra la pared.
Camino hasta la puerta,
giro y te veo
las palmas hacia arriba
entregándote a una ley
más fuerte que el sentido.
Ese vacío de un segundo,
un centímetro,
lo suficiente.
No hay presencia que conjure,
no hay fusión
que colme lo que es
completamente
soledad.
Todo placer es virtual,
objeto por sí mismo
distante
del cuerpo que se vive
como fuera
del cuerpo que desea.
Todo vale
sólo por comprobar
que más
y más adentro
es más el desamparo.
Y aunque digas así,
deforme tu sonrisa la humedad.
No sé qué murmurás,
tu aliento me quema
el oído,
una ráfaga de lucidez
te vuelve indescifrable.
Yo quería un romance
inolvidable,
buscar noticias de tu pueblo
en los diarios,
nevó
se hundió un pesquero
frente al muelle.
Quería escribir cartas.
Y aunque miremos
como si fuéramos nosotros el video
que vimos en un cuarto de hotel,
uno lejos del otro
tocándose
mientras el otro pasa
los dedos por la boca
como quien dice se hace agua,
tragar,
atragantar,
llename.
Desde lejos acaricio
la ilusión de postergar
la indiferencia
posterior.
Sudor, disolución
de la frontera que es uno.
Rodeame, apretá,
rodamos
y el piso era madera áspera.
Alcohol
que vaya derramando entre las
piernas
hasta olvidar para qué entramos
en esa habitación
Esperá
las gotas con la lengua
como un reloj de sal,
un plazo más agónico
por su morosidad.
Esa acritud de las axilas
que marca la escena con su olor
como quien dice se trata de animales
y goza de pensarlo.
Se enreda,
me enredo entre tus piernas
o en tu cuello,
nos desmembramos,
rearmamos en el techo espejado
una medusa,
algo resbala, siempre
algo se escapa.
Te ato
y tu caricia permanece,
ángel mío,
no se te hace justicia.
Te vendo los ojos,
no sabés por dónde
vendrá el ataque,
la caricia,
tenés escalofríos, gemís,
decís que ya no soportás
ni siquiera acabar.
Es poco
lo que queda
en pocas horas, al día siguiente
te vas mientras yo duermo.
Te escribí
a mano incluso,
con la otra mano me tocaba,
impregnaba el papel con ese olor
que ahora es tuyo, digo,
pero no es cierto.
Tengo la propiedad
de imaginarte
en cualquier situación.
Tengo grabados tus gestos,
tu voz,
los puedo insertar,
interactuar.
Pero no sé qué pensás
ahora,
si tomás café en la mañana,
si alguien duerme con vos.
No conozco tu cama,
tu mesa,
si está ante una ventana.
No conozco tu puerta, por ejemplo
abrís
y allí estoy
o el cartero.
No sabés quién soy,
sólo eso,
Unabomber,
un relámpago,
un flash.
Ese instante
en que rugimos o gritamos,
gemimos.
No hay forma de olvidar
la distancia de un cuerpo
a otro,
del otro al universo
prometido,
una luz que se fragmenta
en su espectro
al estallar el cuarzo.
Tus ojos en blanco
Mientras decís así,
así
matame.
Matame.



Susana Villalba




. Susana Villalba . Buenos Aires. Argentina .1956
... Imagen .  Laura Makabresku








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disolverse

.
Buenos Aires a los diecisiete días de junio del 2019


Me pedís que te ate el pelo.
Con el inicio del viento y los álamos
balanceándose cerca del muelle
decís “haceme un peinado”.

Tomo tu cabello como a un racimo de uvas.
Como a uvas de una naturaleza muerta
entre seguir mirando y atacar
hundo mis dedos en tu pelo,
lo envuelvo con mis manos.

Ahora queda libre tu nuca
y tu columna vertebral
es el camino de una gota.
Hasta disolverse, esa gota de agua
recorrerá tu espalda.

Es un descenso que estremece.
Entonces suelto tu pelo y te abrazo quién sabe
si por primera o por última vez.




Verónica Yattah



.  Verónica Yattah . Buenos Aires . Argentina . 1987
... Imagen . Larry Towell . Ann Sleeping in Tent








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girará

 .
Buenos Aires a los diecisiete días de junio del 2019

Ningún hombre vendrá a buscar sus vestigios entre mis cosas.

Se han mudado a otras casas,
lejos de aquí,
a otras ciudades
todas las mujeres que he sido.

En la maceta que da a la ventana
hay oculta una llave
con que abrir la puerta.

Pero en vano girará
y en vano entrará.
Sólo paredes blancas.

Y un extraño alivio
en el aire.


María Belén Aguirre





. María Belén Aguirre .Tucumán. Argentina .1977
......  Imagen . Gloria Paletale







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por ti

.
Buenos Aires a los diecisiete   días de junio del 2019


Yo morí por ti,
pero tú fuiste mi vida

Tú caminaste conmigo,
tú cantaste en mí
Allí donde caminaba por las calles,
tú caminaste conmigo
tú cantaste en mí,
tú abriste la ventana de la mañana
a los gorriones enamorados en los álamos
Cuando la noche se repetía,
cuando la noche no terminó,
abriste tú la ventana de la mañana
a los enamorados gorriones sobre los álamos

Tú viniste a nuestra calle con tus luces
Con tus luces viniste
cuando los niños se fueron,
las flores de los acacios dormían,
y yo estaba sola frente al espejo
Viniste con tus luces.

Tú regalaste tus manos
Tú regalaste tus ojos
Tú regalaste tu bondad
Y cuando estaba hambrienta
regalaste tú tu vida
Tú eras igual de generoso como la luz

Tú recogiste tulipanes y arreglaste mi pelo
Cuando mi pelo reventó de desnudez,
recogiste tulipanes
Cuando ya no tenía nada que decir
apretaste tu rostro con la angustia de mi pecho
Tú apretaste tu rostro
con la angustia de mi pecho
y escuchaste mi sangre que circulaba tintineando,
y mi amor que llorando murió

Tu escuchaste, pero no viniste


Forough Farrokhzad



. Forough Farrokhzad . Teherán . Irán .  1935 .1967
  Versión . Nazanín Amirian
.... Imagen . Lisa Troyanovskaya






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sabes ¿?

 .
Buenos Aires a  los nueve días de  junio del 2019



Sabes,
a veces
la velocidad nos tumba,
vuelve la lámpara a la cama,
alumbra los gestos
los despliega
y la erupción
irrumpe
y baja la lava por los cuerpos,
dilatada.

Es tiempo,
-alguien susurra-
tiempo que llega
y flota,
detrás de la marea,
contra toda solidez.

La ciencia no sabe cómo.

No hay quien pueda meter el amor en un frasco
y germinarlo como a una plantita desolada
nace increado
y nos instaura
un incómodo deseo
de permanecer
por siglos
en estado de coma.

Cuando sucede
sólo los caballos lo ven venir
y lo anuncian
huyendo en estampida.

Tu,
que no eres caballo
deja nomás que te cabalguen

a nadie le hace daño
destrozarse
debajo de las patas del amor



María Casiraghi



. María Casiraghi . Buenos Aires . Argentina . 1977
... Imagen .  Alessio Albi





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veo veo CXIV (bruno barbey)

.
Buenos Aires a los nueve días de junio del 2019


Portugal

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otra mirada CCCXXIV (manuel domínguez)

.
Buenos Aires a los nueve días de junio del 2019
the death of Seneca
resurrection of Jairo's daughter




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pétalos en rama

.
Buenos Aires al segundo día  de junio del 2019
No hay más que la memoria, maravilla sin igual, horror sin semejanza. Hace mucho que me entregué a las sombras. Y no me contenta mi destino sombrío, mi destino asombrado. Me han asolado, me han agostado. Libérame de ti pues te amo y no estás. No me hables. No te apostes en mis rincones preferidos. Estás aquí. Me deliras. Me cortas las cintas de colores que me aliaban a las niñas que fui. Me abandonas loca furiosa, comiendo sombras furiosamente, girando convulsa con las manos espantadas, revolcándome en tu huida hasta los atroces orgasmos y gritos de bestia asesinada. Pero te amo. A ti te asumo, ante ti sin pasado ni relojes ni sonidos. Sucia y susurrante, leve, ingrávida, llena de sangre y de sustancias sexuales, húmeda, mojada, reventando de calor, de sangre que pide. Me dañas la columna vertebral, tantos días despeñada sobre tu cuerpo imaginado. Me dañas la cabeza que di contra las paredes porque no sabía qué hacer salvo esto: que debía golpearme y castigarme ya que tú no venías.
Con tu sonrisa de paraíso exactamente situado en el tiempo y en el espacio. Con tus ojos que sonríen antes que tus labios. En tus ojos encuentro mi persona súbitamente reconstruida. En tus ojos se acumulan mis fragmentos que se unen apenas me miras. En tus ojos vivo una vida de aire puro, de respiración fiel. En tus ojos no necesito del conocimiento, no necesito del lenguaje. En tus ojos me siento y sonrío y hay una niña azul en el jardín de un castillo. Ahora que no estás me atrae la caída, la mierda, lo abyecto, lo denigrante. Salgo a la calle y siento la suciedad, la ruina. Entro en los bares más siniestros y tomo un vino como sangre coagulada, como menstruación, y me rodean brujas negras, perros sarnosos, viejos mutilados y jóvenes putos de ambos sexos. Yo bebo y me miro en el espejo lleno de mierda de moscas. Después no me veo más. Después hablo en no sé cuál idioma. Hablo con estos desechos que no me echan, ellos me aceptan, me incorporan, me reconocen. Recito poemas. Discuto cuestiones inverosímiles. Acaricio a los perros y me chupo las manos. Sonrío a los mutilados. Me dejo tocar, palpar, manos en mi cuerpo adolescente que tanto te gustaba por ser ceñido y firme y suave. La lisura de tu vientre, tus caderas de efebo solar, tu cintura hecha a la medida de mis manos cerrándose, tus pechos de niña salvaje que los deja desnudos aun cuando llueve, tu sexo y tus gritos rítmicos, que deshacían la ciudad y me llevaban a una selva musical en donde todo confabulaba para que los cuerpos se reconozcan y se amen con sonidos de leves tambores incesantes. Esas noches en que hacíamos el amor debajo de las grandes palabras que perdían su sentido, porque no había más que nuestros cuerpos rítmicos y esenciales. Y ahora llueve y tengo náuseas y vomito casi todo el día y siempre que hay un olor espantoso en la calle, un olor a paquete olvidado, a muerto olvidado. Y tengo miedo. Eso quería decir: que no estás y tengo miedo.



Alejandra Pizarnik



.. Alejandra Pizarnik . Buenos Aires . Argentina . 1936 .1972
....Imagen Barbara Von Rosengarten







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