aftersun

 .

Buenos Aires a los veintisiete días de agosto del 2026


el mismo cielo infestado de cuervos y garzas
el terror de quemar un edificio en erupción
la piedra de la locura nos quita
el magma de este feroz volcán
nuestros riñones dañados
de padre a hija los días que nunca llueven
la tarta y felicidades por tu pasado 10 de mayo
el sonido del disco rayado gritaba domingo
este es nuestro último baile
pasos y cerebros en el suelo

te acuestas con el horizonte desde el cuarto piso
el cielo anaranjado tiñe tu cuerpo cian-lila
el vhs en el estante dice: escena familiar de 1995
rebobino los días hasta llegar al magma
al capullo al núcleo
rebobinar rebobinar un padre dormido
un volcán inactivo
dar replay

 

o mesmo céu infestado de corvos e garças
o terror de queimar um prédio em erupção
nos arranca a pedra da loucura
o magma neste vulcão feroz
nossos rins prejudicados
de pai pra filha os dias que nunca chovem
o bolo e o parabéns em seu último 10 de maio
o som do disco arranhado gritava domingo
esta é nossa última dança
passos e miolos pelo chão
você se deita com o horizonte do quarto andar
o céu laranja tinge seu corpo ciano-lilás
a vhs da estante diz: cena familiar de 1995
rebobino os dias até que chegue ao magma
ao casulo ao núcleo
rebobinar rebobinar um pai adormecido
um vulcão inativo
dar replay

 
Bianca Monteiro García
 
 
 
. Bianca Monteiro Garcia . Rio de Janeiro . Brasil . 1994
  Versión . Lina Gabriela Cortés
...  Imagen . Tony Karpinski

 

 

 

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submarina

 .

Buenos Aires a los veintisiete días de agosto del 2026

Te lo tenía que decir.
Tengo casi treinta años
y una vida marítima que no ves,
que no se puede contar.
Empieza así: fue engendrada en la espuma,
como una Venus aún sin belleza,
sobre la piel nacían los corales,
piel de ballena, caliza y dura.
O así: la luz marítima trabaja lentamente,
los peces comienzan a consumir por dentro
la sal del deseo,
están acostumbrados a la sal.
Cuando miras, el agua inunda los pulmones,
en ellos crecen algas íntimas,
los ojos se vuelven hacia adentro,
al sueño infinito del mar.
Las manos se mueven a un ritmo sumergido,
los pensamientos se guían por la noche
del Océano, una noche más grande que la noche.
Tengo casi treinta años y una vida antigua,
anterior a mí.
De ahí mi silencio, de ahí mi desconcierto,
de ahí mi rechazo a la promesa de ese día
que tú me ofreciste,
ese día que es como una cama
que se ofrece al pez
(no deberías querer
un pez en tu cama).

Quién le atribuiría al mar
la culpa por la soledad de los corales
por las vidas imperfectas
de los peces acostumbrados al abismo,
monstruos callados
¿solo de sal, silencio y sueño?
Tenía que decirte algo,
mientras las palabras aún resisten,
antes de convertirse en moluscos
en las espinas de la noche,
antes de perderse para siempre
en el esplendor de la vida
submarina.







Eu precisava te dizer.
Tenho quase trinta anos
e uma vida marítima, que não vês,
que não se pode contar.
Começa assim: foi engendrada na espuma,
como uma Vênus ainda sem beleza,
sobre a pele nasciam os corais,
pele de baleia, calcária e dura.
Ou assim: a luz marítima trabalha lentamente,
os peixes começam a consumir por dentro
o sal do desejo,
estão habituados ao sal.
Quando vês, a água inundou os pulmões,
neles crescem algas íntimas,
os olhos voltam-se para dentro,
para o sono infinito do mar.
As mãos se movem num ritmo submerso,
os pensamentos guiam-se pela noite
do Oceano, uma noite maior que a noite.
Tenho quase trinta anos e uma vida antiga,
anterior a mim.
Daí meu silêncio, daí meu alheamento,
daí minha recusa da promessa desse dia
que você me oferece,
esse dia que é como uma cama
que se oferece ao peixe
(você não haveria de querer
um peixe em sua cama).

Quem atribuiria ao mar
a culpa pela solidão dos corais
pelas vidas imperfeitas
dos peixes habituados ao abismo,
monstros quietos
só de sal silêncio e sono?
Eu precisava te dizer,
enquanto as palavras ainda resistem,
antes de se tornarem moluscos
nas espinhas da noite,
antes de se perderem de vez
no esplendor da vida
submarina.







Ana Martins Marques


. Ana Martins Marques . Belo Horizonte . Brasil . 1977
  Versión Chiara  De Luca
... Imagen. Natalie Karpushenko
 
 

 

 

 .

te lo juro


.

Buenos Aires a los veintisiete días de agosto del 2026



a esta hora
serás la muchacha ejemplar y enamorada
a quien engañan y maltratan
todos los hijos de puta de la tierra
lo cual no tiene la menor importancia
ellos siempre regresan
compungidos
a tus faldas
solícitos
con la cara lavada
con la excusa de siempre
con la eterna cantata
yo te perdono
yo te prometo
yo te lo juro
mi ego te besa
al final de la escena
hasta el perro es feliz


Lydda Franco Farías



. Lydda Franco Farías . San Luis . Venezuela . 1943 . Maracaibo . Venezuela . 2004
... Imagen   .  Andrea Torres Balaguer
 
   

 

 

 .

antítesis

.

Buenos Aires a los veintisiete días de agosto del 2026


Soy como la antítesis de mi misma
soy una negación de lo que soy.
Yo río con mi risa más sonora
cuánto más triste estoy.
Soy blanca y fina y frágil como un lirio
casi inspiro piedad.
Y mi alma es acero bien templado
y mi voz: la Verdad
Miro al mundo con gesto hostil y malo
grito el odio con cálido fervor.
Mientras ansío darme toda entera
y me exalto de amor.
Tengo el sexto sentido de escudriñar las almas
Toqué todos los fangos, vi palpitar los odios
como monstruos rugientes
Y quedaron mis manos impolutas
mis ojos inocentes.
Juego con mis angustias como una juglaresa
hablo, con gesto escéptico y burlón
ya mis parias hambrientos les reparto
todo lo fresco de mi corazón.
Soy distinta a mí misma en cada cosa
soy una negación de los que soy.
Y como un fuego fatuo de quimeras
por mi camino voy.



Salvadora Medina Onrubia

 

 

. Salvadora Medina Onrubia . La Plata . Argentina .1894 . Buenos Aires . Argentina. 1972
... Imagen . Ana Priscila Rodriguez

 

 

 

 

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quedémonos

.

Buenos Aires a los veintisiete días de agosto del 2026

En esta viva sal quedémonos que quema
sin consumir; en esta levadura
que de los huesos secos saca abejas, miel
multiplicada; en esta savia
que en el bloque del pecho
irriga un corazón de carne
y despierta los ojos
con su corriente limpia,
y remontémosla
dejándonos
en el fermento de sus uvas cada
día. De lo que abunda
el corazón hable la boca.

 

Alejandro Crotto 


.    Alejandro Crotto . Buenos Aires . Argentina .   1978
 ..  Imagen. Ibai Acevedo


 

 

 .

mi vida huele a flor


 .

Buenos Aires a los veintisiete días de agosto del 2026 

Debo reconocer
que no tengo miedo:
sólo heridas.

He redondeado esquinas
para no encontrar monstruos a la vuelta.
He redondeado esquinas
y me han atrapado por la espalda.
He lamido mi cara cuando lloraba, cuando lloraba
para recordar el sabor del mar
y solo he sentido escozor en los ojos.
He esperado de brazos cruzados
para abrazarme
y me he dado de bruces contra mi propio cuerpo.
He mentido tanto que cuando he dicho la verdad
no me he creído.

He huido
con los ojos abiertos
y el pasado me ha alcanzado.
He aceptado con los ojos cerrados
cofres vacíos
y se me han ensuciado las manos.
He escrito mi vida
y no me he reconocido.
He querido tanto
que me he olvidado.
He olvidado tanto
que me he dejado de querer.

Pero he muerto tantas veces
que ahora sé resucitar.
He llorado tanto, tanto
que se me han hecho los ojos agua
cuando he reído,
y me he besado.

He perdido el rumbo
pero he conocido la vida en el camino.
He caído
pero he visto estrellas en mi descenso
y el desplome ha sido un sueño.

He sangrado,
pero
todas mis espinas
se han convertido en rosa.
Y ahora
mi vida
huele a flor.

 

 Elvira Sastre 

 

 .  . Elvira Sastre . Segovia .  España . 1992
.. Imagen .  Hana Katova

 

 

 

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veo veo CXXXIX (ruth orkin)

 .

Buenos Aires a los veintisiete días de agosto del 2026 

The Card Players, New York City - 1947


 Ruth Orkin

 

otra mirada CLXXXVI ( nicolas de staël)

 .

Buenos Aires a los veintisiete días de agosto del 2026

Plage de Syracusepaysages siciliens

Paysages siciliens


Nicolas de Staël

 

.

con tu cuerpo

.
Buenos Aires a los dos días de agosto del 2026 
  


me gusta mi cuerpo cuando está con tu
cuerpo. Es completamente una cosa nueva.
Más nervios y mejores músculos.
me gusta tu cuerpo. me gusta lo que hace
me gustan sus cómos, me gusta sentir la columna
de tu cuerpo y esos huesos y la temblorosa
-resuelta- suavidad que
una vez y otra vez y otra vez
voy a besar, me gusta besarte aquí y allá
me gusta acariciar lentamente el escandaloso vellón
de tu pelambre electrizada, y lo que es viene
sobre la carne separada... Y ojos grandes migajas de amor

y tal vez me gusta el estremecimiento
de ti debajo de mí completamente nueva
 
 
i like my body when it is with your
i like my body when it is with your
body. It is so quite a new thing.
Muscles better and nerves more.
i like your body. i like what it does,
i like its hows. i like to feel the spine
of your body and its bones, and the trembling
-firm-smoothness and which i will
again and again and again
kiss, i like kissing this and that of you,
i like slowly stroking the shocking fuzz
of your electric fur, and what-is-it comes
over parting flesh . . . . And eyes big Love-crumbs,

and possibly i like the thrill
of under me you quite so new
 
 
 
e. e. cummings


. e.e. cummings . Cambridge . Estados Unidos . 1894 . North Conway . Estados Unidos . 1962
  Versión Jorge Aulicino 
.. Imagen .  Marat Safin
 
 

 

 

 .

medicina soviética

 

.

Buenos Aires a los dos días de agosto del 2026 


En Bolonia me atrapó una lluvia
y no me pasó nada
En Venecia perdí el vaporetto
cerraron el paso justo delante de mí
pero no perdí el avión
En el congreso de Malta parece que me compraron​​
el billete a posta para que me fuera un día antes
de hacer la visita guiada por la ciudad
pero no pasó nada
Dicen que la medicina soviética nos mintió
y con fiebre uno puede tomarse un baño
e incluso pasear
pero soy de los pocos que siguen creyendo que las corrientes de aire
esos pequeños fantasmas del movimiento encerrado
resortes contraídos que se disparan de las
rendijas de las ventanas como semen
hieren las amígdalas:
Estuve enfermo contigo en Kharkiv en Riga y
por escrito
el tiempo más largo que estuve enfermo fue sin ti pero
de tu hija
En Minsk me gustó mucho estar enfermo
viniste a verme con una rosa y una redecilla ridícula
en la cabeza
En Moscú no pude abrir los ojos
que lloraban y sangraban
y nos perdimos una buena exposición
En Helsinki estuve enfermo solo
tomando té con agua caliente del grifo
En Viena nadie estuvo enfermo
(aunque estuvimos todo el tiempo fumados)
En Letonia lo único que se puede hacer es estar enfermo
de otra manera allí no se vive
En Ámsterdam tanto el dolor de cabeza
como el síndrome de abstinencia de medicamentos
se curan con un porro
En Berlín y en Hamburgo basta con decir que estás enfermo
para darte una vuelta por la ciudad
En Buenos Aires esto también funciona
En Kiev quedé contigo
a veces en manía otras veces
drogado
mi cuerpo se curvaba enfermizo hacia ti
hacia tus dedos de plastilina
algo se derretía como la cera
inundando las sábanas
algo tenía que pasar

pero siempre le tocaba a uno estar enfermo​​






В Болонье я попал под дождь
и со мной ничего не произошло
В Венеции опоздал на речной трамвай
прямо передо мной защелкнули карабин ограждения
но я не проебал самолет
На конференции в Мальте мне будто специально
взяли такой самолет чтобы я улетел за день до
экскурсии по городу
но ничего не случилось
Говорят советская медицина врала
и с температурой можно принимать ванну
и даже гулять
но я из тех немногих оставшихся кто верит в сквозняк
в этот маленький призрак закрытой подвижности
сжатые пружинки выстреливающие из оконных
щелей словно сперма
прямо в лакуны миндалин:
Я болел с тобой в Харькове Риге и по
переписке
дольше всего я болел без тебя но твоим
ребенком
В Минске болеть очень понравилось
ты пришел ко мне с розой и в дурацкой бахиле
на голове
В Москве я не мог открыть глаза
из них текли слезы и кровь
мы тогда не пошли на хорошую выставку
В Хельсинки я болел один
заливая чай горячей водой из-под крана
В Вене никто не болел
(зато мы все время были обкурены)
В Латвии только и можно делать что болеть
жить иначе в ней невозможно
В Амстердаме головная боль
как и последствия отмены лекарств
тоже снимается​​ joint'oм
В Берлине и Гамбурге под предлогом болезни
можно свинтить и слоняться по городу
В Буэнос-Айресе тоже работает
В Киеве я встречался с тобой
то в мании то
обдолбавшись
мое тело болезненно выгибалось к тебе
твоим пластилиновым пальцам
что-то растапливалось словно воск
заливая простыни
что-то должно было случиться

номы все время болели по очереди



Friedrich Chernyshov

 


... Friedrich Chernyshov​​ . Donetsk . Ucrania . 1989
    Versión . Anna Orlítskaya
... Imagen . Chris Friel




 

 

 .

lentamente

 .

Buenos Aires a los dos días de agosto del 2026 



Lentamente, él se acostumbraba a que ella dejara, olvidara cosas
en su casa.
Cerillos, un pañuelo cuando lloró, una
bufanda de sus hijos, sus guantes, sus anteojos a veces.
Él, en general, dormía cuando ella se iba, estaba cansado.
Sabía que ella se quedaba ahí, en su casa, fumando cigarrillos y
pensando en Dios sabe qué.
Por la mañana descubría los objetos olvidados.
Ella no dejaba de olvidar y dejar cosas en su casa.
Su brasier.
Sus cigarrillos.
Su encendedor, un libro para niños.
Su estuche de anteojos
Sus sandalias
(De seguro regresaba descalza)
Sus pañuelos
Su cabello, sobre todo su cabello
Estaba por todos lados, su cabello
En la almohada, en el cuarto de baño, en la cocina.
Una verdadera pesadilla.
Su cabello negro, en todas partes, en todo el departamento.
La última vez, olvidó sus manos.
Dos manos sin anillos, posadas sobre el borde de la mesa,
inmóviles, sangrando un poco en los puños donde ella las había
cercenado.

 

Lentement, il s'habituait à ce qu'elle laissât, oubliât des choses
chez lui.
Des allumettes, un mouchoir quand elle avait pleuré, une
écharpe de ses enfants, ses gants, ses lunettes parfois.
Lui, en général, il dormait quand elle partait, il était fatigué.
Il savait qu'elle restait là, chez lui, à fumer des cigarettes et à
penser à Dieu sait quoi.
C’est le matin qu'il découvrait les objets oubliés.
Elle ne cessait pas d'oublier et de laisser ses affaires chez lui.
Son soutien-gorge.
Ses cigarettes.
Son briquet, un livre d'enfant,
Son étui à lunettes
Ses sandales
(Elle devait rentrer à pieds nus)
Ses mouchoirs
Ses cheveux, surtout ses cheveux
Il y en avait partout, de ses cheveux
Sur l'oreiller, dans la salle de bain, dans la cuisine.
Un véritable cauchemar.
Ses cheveux noirs, partout, dans tout l'appartement.
La dernière fois, elle avait oublié ses mains.
Deux mains sans bagues, posées sur le rebord de la table,
immobiles, saignant un peu aux poignets où elle les avait
sectionnées.

 



Ágota Kristóf



. Ágota Kristóf . Csikvánd, Hungría . 1935 - Neuchâtel. Suiza . 2011
  Versión . Mónica Mansour
.... Imagen . Катерина Крючкова
 

 

 

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inside

 

 .

Buenos Aires a los dos días de agosto del 2026 


Voy por la alfombra morada dentro de tu ojo
y llevo el cuchillo de plata para manteca
pero un camión ruge
y me estampa la huella negra de su neumático en el pie
y las imágenes viejas, el ruido de las puertas mosquitero en las
tardes calurosas de verano y una mosca zumbando sobre la Kool Aid volcada
en la pileta de la cocina,
parpadean como reflejos sobre una superficie de metal.


Entrá, dijiste,
adentro de tus cuadros, adentro de la fábrica de sangre, adentro de
las canciones viejas que te llenan las manos, adentro de
los ojos que cambian como un copo de nieve a cada instante,
adentro de las hojas de espinaca que sostienen esa pieza única de grava,
adentro de los bigotes de un gato,
adentro de tu sombrero viejo, y más que nada adentro de tu boca donde
molés los pigmentos con los dientes, y pintás
con una botella rota sobre el piso, y pintás
con la pluma de un avestruz sobre la luna que sale rodando de mi boca.

No podés dejarme caminar mucho tiempo adentro tuyo adentro
de las venas donde mis pies chiquitos tocan
fondo.
Tenés que meter la mano y sacarme
como una bala de plata
de tu brazo.

 

I walk the purple carpet into your eye
carrying the silver butter server
but a truck rumbles by,
leaving its black tire prints on my foot
and old images the sound of banging screen doors on hot
afternoons and a fly buzzing over the Kool-Aid spilled on
the sink
flicker, as reflections on the metal surface.

Come in, you said,
inside your paintings, inside the blood factory, inside the
old songs that line your hands, inside
eyes that change like a snowflake every second,
inside spinach leaves holding that one piece of gravel,
inside the whiskers of a cat,
inside your old hat, and most of all inside your mouth where you
grind the pigments with your teeth, painting
with a broken bottle on the floor, and painting
with an ostrich feather on the moon that rolls out of my mouth.

You cannot let me walk inside you too long inside
the veins where my small feet touch
bottom.
You must reach inside and pull me
like a silver bullet
from your arm.



Diane Wakoski

 



.  Diane Wakoski . California . EE. UU. 1937
   Versión . Sandra Toro 
... Imagen .Valeria Pazos 

 

 

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la flor del desconsuelo

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Buenos Aires al segundo día de agosto del 2026



Feliz de arder en tu abandono. Feliz
de llorar con tus recuerdos.
Feliz de que después de alcanzarte siga
llorando este amor, que aún vive aquí dentro.

¿Pensaste que por separarnos
en ti no pensaría?
Qué decirte si aparte de tus llamas
nada más en mis entrañas arde.

De noche, junto a las palmeras,
cuando ruge el Karún con sus pesares,
parece que mis gritos de anhelo se disuelven
en sus aguas y se oyen desde sus mareas.

De noche, siéntate un rato en su orilla,
Para ver, desnuda, aparecer mi pena.
De noche, que tu sombra me observe
para ver en sí misma la inquietud de mi alma.

Con los labios fríos de la brisa, al alba,
una canción te mando.
Yo soy aquella estrella que brilla cada noche
sobre el cielo de la casa donde duermes.

La alambrada del desierto no podrá interponerse
entre tú y yo.
Soy aquella paloma solitaria
que vuela mar adentro.

Feliz de arder de nuevo, como una rama seca,
en la pira de tu repudio.
Este cuerpo febril, al parecer,
sigue aún abrasado por el sol de tu tierra.

Cómo iba a morirse tu recuerdo en mí
si es el recuerdo del primer amor.
Tu recuerdo es aquel otoñar que se quiere
por sus miles y miles de colores hermosos,
inolvidable.

Deja que los del sayo negro, los devotos
que calumnien ante las ciudades, sus gentes, su baldío.
Que mancillen mi nombre con deshonra
esos los hijos del mismo demonio.

Pues yo, que soy la flor del desconsuelo,
que broto del tallo de tu memoria,
te busco de noche en mi rincón,
entre tus cálidos recuerdos para siempre
míos, vivos para siempre


Forugh Farrokhzad




. Forugh Farrokhzad. Teherán . Irán . 1935 , 1967
 Versión Nazanín Armanian
... Imagen . Polina Osipova

 

 

 

 .