Mostrando las entradas con la etiqueta Poesía Inglesa. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Poesía Inglesa. Mostrar todas las entradas

funeral blues

 .

Buenos Aires a los cuatro días de  febrero del 2026 



Detengan los relojes, descuelguen el teléfono,
con un hueso jugoso eviten que el perro ladre,
silencien los pianos y con un sordo timbal
traigan el ataúd, dejen que los dolientes vengan.
Dejen que los aviones nos sobrevuelen en círculos luctuosos
garabateando en el cielo el mensaje Él se ha muerto,
pongan moños alrededor de los cuellos de las palomas
permitan a los policías usar negros guantes de algodón.
Él era mi Norte, mi Sur, mi Este y mi Oeste,
mi semana de trabajo y mi descanso dominical,
mi mediodía, mi medianoche, mi palabra, mi canción;
creía que el amor perduraría por siempre: me equivoqué.
No precisamos las estrellas ahora; apáguenlas todas;
empaquen la luna y desmantelen el sol;
drenen el océano y barran los bosques;
porque desde ahora nada será como antes.


 

Stop all the clocks, cut off the telephone,
Prevent the dog from barking with a juicy bone,
Silence the pianos and with muffled drum
Bring out the coffin, let the mourners come.
Let aeroplanes circle moaning overhead
Scribbling on the sky the message He Is Dead,
Put crepe bows round the white necks of the public doves,
Let the traffic policemen wear black cotton gloves.
He was my North, my South, my East and West,
My working week and my Sunday rest,
My noon, my midnight, my talk, my song;
I thought that love would last for ever: I was wrong.
The stars are not wanted now: put out every one;
Pack up the moon and dismantle the sun;
Pour away the ocean and sweep up the wood.
For nothing now can ever come to any good.



Wystan Hugh Auden

 

 

. Wystan Hugh Auden . York . Inglaterra .1907 . Viena . Austria . 1973
  Versión Rodrigo Arriagada Zubieta 
..... Imagen . Jaume Llorens

 

 

.

oración

.
 Buenos Aires a los nueve días de julio del 2024
 



Como si eso pudiera salvar mi vida. Y podría.
Por los muertos dentro de los bajos de la tierra.
Por los muertos desechados en cascadas y los chales de ceniza.
Sobre campos y grandes masas de agua. O descansando
en un estante dentro del capullo de una urna.

Por aquellos menos ceniza que pequeños fragmentos de hueso.
Por aquellos no encontrados.
Por aquellos no nacidos aún, en reposo
en el bolsillo más profundo de la imaginación con las inocuas,
desencordadas vértebras de los dioses. Esperando

los apetitos y los errores de los vivos
para darles forma. Y lo mismo para los vivos.
Por los vivos. Por nosotros. Con nuestros muertos y nuestras deidades. Por nosotros,
con nuestros labios contra las diminutas lápidas que hacemos cada vez
que juntamos nuestras manos en oración.

 



As if it could save my life. And it might.
For the dead inside the hem of the earth.
For the dead dismissed in cascades and scarves of ash.
Over fields and great bodies water. Or resting
On a shelf inside the bud of an urn.

For those less ash than nuggets and snippets of bone.
For those not found.
For those not yet born, at rest
in the imagination’s deepest pocket with the harmless,
unstrung vertebrae of the gods. Waiting

for the lusts and the mistakes of the living
to give them form. And so to the living.
For the living. For us. With our dead and our deities. For us,
with our lips against the tiny headstones we make each time
we put our soft hands together in prayer.
 
 
 
 

Jude Nutter



Jude Nutter .  North Yorkshire .  Inglaterra
Versión . Silvia Camerotto


 

 

.

pregunté

 .

Buenos Aires a los veintiocho  días de mayo del 2023



Creí ver a una muchacha
entre dos paredes picadas.

La busqué en la casa blanca
la del tejado desmoronándose en barro.

Sobre un clavo en la cocina
un delantal raído. 

Las hojas de una muñeca de maíz
colgada del techo.

le pregunté a la muñeca por lo que ha visto
le pregunté


Busqué a la muchacha por las escaleras. Encontré
un cepillo, flores secas, una madeja de lana roja

deshilándose. Un ciruelo creció a través de la
ventana, y sobre el borde de esta una fotografía

en blanco y negro, pero su boca ha desaparecido
marchita y desconchada hacia una nada blanca.
 

le pregunté al árbol por lo que ha visto
le pregunté 



PJ Harvey



... Polly Jean Harvey . Bridport . Reino Unido . 1969
   Versión . Pedro Carmona
... Imagen .  Marit Beer


 

 

 

 .

la que está ausente

 .

Buenos Aires a los tantos días de  abril del 2021 


No, Señor, no sos vos,
soy yo la que está ausente.
Al principio,
creer era una dicha
secreta, con la cual
me escabullía sola
en lugares sagrados:
una mirada rápida y furtiva
en todas direcciones.
Hace ya mucho tiempo
que pronuncié tu nombre, pero ahora
eludo tu presencia.
Pienso en vos, y mi mente,
como una mojarrita,
se lanza hacia las sombras,
a los destellos que agitan sin cesar
la trama en movimiento de las aguas del río.
Ni un segundo mi mente
podrá quedarse quieta,
sino que vagará por cualquier parte,
girará donde encuentre
algún recodo. No sos vos,
soy yo la que está ausente.
Y vos sos la corriente, el pez, la luz,
la sombra palpitante,
sos la presencia inalterable, en la que todo
se mueve y cambia.
¿Cómo puedo fijar mi parpadeo, percibir
dentro del corazón del manantial
el zafiro que sé que está allí oculto? 


Denise Levertov



. Denise Levertov . Ilford .  Inglaterra . 1923 . Washington . EEUU . 1997
  Versión . Ezequiel     Zaidenwerg
... Imagen . Misha Maslennikov


 

 

 


 .

quizás

.
Buenos Aires a los tantos días de agosto del 2020


Quizás soy “una parte enferma de
algo enfermo”
quizá
algo me dio alcance
sin duda hay una niebla
entre los dos
Apenas puedo
verte
pero tus manos
son dos animales que
abren la niebla y me tocan



Denise Levertov



. Denise Levertov . Ilford .  Inglaterra . 1923 . Washington . EEUU . 1997
  Versión . Ezequiel Zaidenwerg
... Imagen .   美撒郭






.

cuando no hay palabra

.

 El poeta está a disposición de su propia noche

Jean Cocteau



No tener sino ser.
El corazón negro de la amapola,
Oh estar ahí como una semilla.

Convertirme en la bienamada.
Cuando el mundo se acabe, ingresar
en la última nota de su música


Denise Levertov



. . Denise Levertov . Ilford .  Inglaterra . 1923 . Washington . EEUU . 1997
  Versión Sandra Toro.
..Imagen . Sarah Moon




 .

bajo agua


.


Sueño con tus manos silenciosas
Que bogan sobre las olas
Rugosas caprichosas
Y que reinan sobre mi cuerpo sin equidad
Me estremezco me marchito
Pensando en las langostas
De antenas ambulantes y ávidas
Que raspan el semen de los barcos dormidos
Para extenderlo luego sobre las crestas del horizonte
Las crestas perezosas espolvoreadas de peces
En las que yo me repatingo todas las noches
La boca plena las manos cubiertas
Sonámbula de mar salada de luna.


Joyce Mansour




. Joyce Mansour . Inglaterra . Reino Unido . 1928 - París . Francia . 1986
  Versión . Eugenio Castro
...Imagen . Mira Nedyalkova




.

plateando (se)

.


Veía la oscuridad como una vestimenta raída
extendida en el aire.
A través de sus rasgaduras y agujeros de polillas
caía a raudales la luz plateada.


Denise Levertov



. Denise Levertov . Ilford .  Reino Unido . 1923 . Washington . EEUU . 1997
  Versión  .  Cynthia Mansfield
... Imagen. Rimel Nefatti




.

la lune

.



Imagen vía Maria Windschüttel

Bach.Erbarme dich, mein Gott (Matthäuspassion).Galou (Roth)

 


¿Aseguraste la luna?
Por favor, ata esas cuerdas más fuerte.
Y al pan empújalo un poco
que la luz lo estropea - una baguette
tan dorada por fuera y tan blanca por dentro
no se ve todos los días.
¡Por Dios no vayamos a irnos
sin el océano! Acomódalo ahí
entre los zapatos, y ata la luna
detrás. ¡Ya es hora!



Denise Levertov



. Denise Levertov . Ilford .  Reino Unido . 1923 . Washington . EEUU . 1997
  Versión  .  Cynthia Mansfield




.

los lazos de nuestro amor.

-
elle64
Imagen vía kathleen mercado





En mi ropa en la manta en el sofá hay pelos
tuyos que se enredan sigilosos
atándome los pies, desatando los recuerdos.
Los rastreo y recojo
y los he ido anudando
uno por uno, para hacerte un collar
que me sirva, de paso, como soga.
Lo ataré de noche a la bombilla del salón
a una silla,
y después de meterme la cabeza, y proferir
las palabras de sobra conocidas
daré una leve patada, y veré entonces
si son débiles los lazos de nuestro amor.



Nialls Binns    "Canciones Bajo El Muérdago"



 .   Nialls Binns  .   Londres .  Inglaterra  . 1965


.

de súbito el azul de la plegaria

  .

Mi amistad con de uno a dos, o tres, sí tres
hombres por los que sentí
una vez un deseo desenfrenado, hiriente,
aún conserva, tras tantas transformaciones,
restos de aquella fragancia,
como en un cofre donde cierta vez
se guardaron las hojas de una hierba exótica,
hierba de propiedades variadas, curativas y peligrosas,
pero ya muy mustia.




Denise Levertov


.


. Denise Levertov . Ilford .  Reino Unido . 1923 . Washington . EEUU . 1997
 Versión  .  Cynthia Mansfield
. Imagen vía Phạm Bích






.

esos dos

.

Buenos Aires, sábado de gloria del segundo mes de 2011



Imagen vía Maree

The Cure - Lullaby




Él la amaba y ella lo amaba
Él, sus besos la vaciaban de todo pasado o futuro o eso intentaban
No conocía otro alimento
Ella lo mordía chupaba mordisqueaba
Lo deseaba entero en su interior
A salvo y bien seguro para siempre jamás
Ellos, sus gritos revolaron entre las cortinas

Ella, sus ojos no admitían que nada se escapara
Sus guiños le clavaron manos muñecas codos
Él la agarraba fuerte para que la existencia
No se la llevara de aquel instante
Quería que el futuro se acabara
Quería caerse abrazado a ella
Caerse del borde de aquel instante
Hacia la nada o hacia lo eterno o lo que fuera
Ella, su abrazo era una prensa gigantesca
Quería ver su huella en cada hueso
Él, su sonrisa era el aguijón de una araña
Él se tumbaba, inmóvil, hasta sentir su hambre
Él, sus palabras eran ejércitos de ocupación
Ella, sus risas eran los intentos de un asesino
Él, sus guiños eran balas puñales de venganza
Ella, sus miradas eran fantasmas con horribles secretos
Él, sus susurros eran látigos y botas de montar
Ella, sus besos eran abogados escribiendo sin pausa
Él, sus caricias eran los últimos anzuelos de un náufrago
Ella, sus costumbres eróticas eran un chirrido de llaves
Ellos, sus gritos se arrastraban por el suelo
Como bestias uncidas a una trampa

Él, sus promesas eran la mordaza del cirujano
Ella, sus promesas le abrieron la tapa de los sesos
Se haría un broche con los restos
Él, sus votos de amor le abrieron los tendones
Le enseñó cómo hacerse un nudo de amor
Ella, sus votos le bañaron los ojos en formol
Los guardó en su cajón secreto
Ellos, sus gritos se aplastaban contra el muro

Sus cabezas se abrieron en el sueño
Como las dos mitades de un melón,
Pero el amor es algo difícil de parar

Mientras dormían enlazados, intercambiaron brazos piernas
Mientras soñaban, sus cerebros se secuestraron mutuamente

Al despertar, vestían el rostro del otro


Ted Hughes




. Ted Hughes . Mytholmroyd . Yorkshire . 1930. Londres . Reino Unido . 1998
  Versión . Javier Calvo


.



.

posesa

.

Buenos Aires primer viernes del último mes de 2010






Una extraña ha venido
a compartir mi cuarto en esta casa que anda mal de la cabeza,
una muchacha loca como los pájaros.

Traba la puerta de la noche con sus brazos, sus plumas.
Ceñida en la revuelta cama
alucina con nubes penetrantes esta casa a prueba de cielos.

Hasta alucina con sus pasos este cuarto de pesadilla,
libre como los muertos
o cabalga los océanos imaginarios del pabellón de hombres.

Ha llegado posesa
la que admite la alucinante luz a través del muro saltaría,
posesa por los cielos.

Ella duerme en el canal estrecho, hasta caminar el polvo
hasta desvariar a gusto
sobre las mesas del manicomio adelgazadas por mis lágrimas.

Y tomado por la luz de sus brazos, al fin, mi Dios, al fin
puedo yo de verdad
soportar la primera visión que incendia las estrellas.




Dylan Thomas


.

. Dylan Thomas . Gales. Reino Unido. 1914 . Nueva York . EEUU . 1953
Versión . Elizabeth Azcona Cranwell
maleva


.

ersatz

.
 

Oh, ¿Qué es lo que te aflige, caballero de armas
Solitario y deambulando débilmente?
El junco se marchita en el lago
Y ningún pájaro canta.

Oh, ¿Qué es lo que te aflige, caballero,
Tan demacrado y tan lleno de dolor?
El granero de la ardilla está lleno
Y la cosecha ya ha sido recogida.

Veo un lirio en tu frente
Con la agonía de las gotas de febril rocío
Y en tu mejilla una rosa que rápida,
se desvanece al marchitarse

Conocí a una dama en los prados
de completa belleza, una niña de las hadas;
Su pelo era largo, su caminar ligero
Y sus ojos salvajes

Hice una guirnalda para su cabeza
Brazaletes también, que la llenaron de fragancias;
Ella me miró al hacerme el amor
Con dulces suspiros.

La senté en mi corcel
Y nada más vi durante el resto del día
A mi lado ella se recostó, y cantó
Una canción de las hadas.

Ella me encontró raíces de dulce sabor
Miel salvaje y maná del rocío
Y en un lenguaje ciertamente extraño dijo-
‘Te amo’

Ella me llevó a su cueva encantada
Y allí lloró, y suspiró dolorida,
Y allí con cuatro besos
cerré sus ojos salvajes..

Y allí me cantó hasta dormirme
Y allí soñé – ¡Oh! ¡Maldito sea!
El último sueño que tuve
En la pendiente de la fría colina.

Vi pálidos reyes, y princesas también,
Pálidos guerreros, todos con la palidez de la muerte;
Ellos gritaban – ‘¡La bella dama sin piedad
Te ha esclavizado!’

Vi sus hambrientos labios en la penumbra
Bien abiertos, advirtiendo
Y desperté, y me encontré aquí,
En la pendiente de la fría colina.

Por eso me encuentro aquí
Solitario, deambulando débilmente,
Aunque el junco se marchite en el lago
Y ningún pájaro cante.


John Keats





.   John Keats. Londres. Reino Unido .  1795   .  Roma . Italia . 1821
    Versión . Marina  Kohon

.


deseo

.

Buenos Aires, un día   cualquiera  del octavo mes de 2010






"El deseo sexual, si es recíproco, origina un complot de dos personas que hacen frente al resto de los complots que hay en el mundo. Es una conspiración de dos.
El plan es ofrecer al otro un respiro ante el dolor del mundo. No la felicidad sino un descanso físico ante la enorme responsabilidad de los cuerpos hacia el dolor.
En todo deseo hay tanta compasión como apetito. Sea cual sea la proporción, las dos cosas se ensartan juntas. El deseo es inconcebible sin una herida. Si hubiera alguien sin heridas en este mundo, viviría sin deseo.
El cuerpo humano realiza proezas, posee gracia, picardía, dignidad y otras muchas capacidades, pero también resulta intrínsecamente trágico como no lo es ningún cuerpo de animal (ningún animal está desnudo).
El deseo anhela proteger al cuerpo amado de la tragedia que encarna y, lo que es más, se cree capaz. La conspiración consiste en crear juntos un espacio, un lugar de exención, necesariamente temporal, de la herida incurable de la que es depositaria la carne. Ese lugar es el interior del otro cuerpo. La conspiración consiste en deslizarse al interior del otro, allí donde no se les pueda encontrar.
El deseo es un intercambio de escondites. (hablar de "volver al útero" es una vulgar simplificación).
Tocar una pierna con mano de amante. Que sea para excitar o para relajar no supone diferencia alguna. El tacto aspira a alcanzar, más allá del fémur, la tibia o el peroné, el propio corazón de la pierna, y el amante completo espera acompañar ese gesto y habitar en él.
No hay altruismo en el deseo. Al principio están implicados dos cuerpos y la exención, siempre y cuando se logre, los protege a ambos. La exención es inevitablemente breve, y sin embargo, lo promete todo.
La exención suprime la brevedad y con ella las penas asociadas a la angustia de lo efímero.
Ante la mirada de una tercera persona, el deseo es un breve paréntesis. Desde dentro, una inmanencia y una entrada en la plenitud.
Normalmente la plenitud se considera una acumulación.
El deseo revela que es un despojamiento: la plenitud de un silencio, de una oscuridad."


John Berger.




. John Berger . Londres . Inglaterra. 1926 . París . Francia . 2017
  Versión . Ramón Vera Herrera
.. Imagen .  Oscar Chazarreta



enagua


.

infinite brouillard

.


Buenos Aires, tercer martes del tercer mes de 2010



Así es, no volveremos a vagar
Tan tarde en la noche,
Aunque el corazón siga amando
Y la luna conserve el mismo brillo.

Pues así como la espada gasta su vaina,
Y el alma consume el pecho,
Asimismo el corazón debe detenerse a respirar,
E incluso el amor debe descansar.

Aunque la noche fue hecha para amar,
Y los días vuelven demasiado pronto,
Aún así no volveremos a vagar
A la luz de la luna.



Lord Byron
 


. Lord Byron . Londres . Reino Unido. 1788 . Mesolongi . Grecia . 1824
Versión . Ismael Enrique Arciniegas
.. Imagen . Sara Silks




.



el envolvente flujo del amor


.

Buenos Aires 15 de Julio del 2009




Lo que más me reconcilia con mi propia muerte es la imagen de un lugar:
un lugar en que tus huesos y los míos sean sepultados,
tirados, desenterrados juntos.
Allí estarán desperdigados en confuso desorden.
Una de mis costillas reposa contra tu cráneo.
Un metacarpio de mi mano izquierda yace dentro de tu pelvis.
(Como una flor, recostado en mis costillas rotas, tu pecho)
Los cientos de huesos de nuestros pies, esparcidos en la grava.
No deja de ser extraño que esta imagen de nuestra proximidad,
que no representa sino mero fosfato de calcio,
me confiera una sensación de paz. Pero así es.
Contigo puedo imaginar un lugar donde
ser fosfato de calcio es suficiente.




John Berger




. John Berger . Londres . Inglaterra. 1926 . París . Francia . 2017
  Versión . Pilar Vázquez 
.. Imagen .   Susanna Majuri

 
 
.




.

instante infinito


..


“Todo instante más breve que el pulso de una arteria tiene la duración y el valor de 6000 años, pues en ese espacio de tiempo se hace la obra del poeta.
Y toda grandeza ocurrida en el tiempo se engendra y viene al mundo en uno de esos períodos en el interior de un instante, la pulsación de una arteria.”
La tierra es una llanura infinita y abierta; su forma esférica pura ilusión. “El microscopio lo ignora y también el telescopio: estos aparatos se limitan a variar la relación de los órganos del observador con los objetos: pero éstos quedan como están.

Pues todo espacio más grande que el glóbulo rojo de sangre humana es quimérico, y es engendrado por el martillo de *Los; y todo espacio más pequeño (...) se abre a la eternidad, de la que este mundo es sólo una sombra”


William Blake. Milton




William Blake Londres . Reino Unido . 1757 . 1827
Versión . Bel Atreides


* Sus cuatro Zoas, entidades primarias de la creación del Universo, son: Urthona/Los, la Imaginación; Luvah, la Pasión; Urizen, la Razón y Tharmas, el Cuerpo.

* Blake nos lleva por un mundo donde lo invisible es visible, capaz de contemplar árboles repletos de ángeles, de ver el mundo en un grano de arena o de entender que cada pájaro que cruza el aire es un mundo de goce constreñido por nuestros cinco sentidos.

.