Buenos Aires a los quince días de noviembre del 2022
Porque soy mina, vivo de carambola Y así me amaron, me criaron, me pegaron. Me aplaudieron, también de carambola. Me embarazaron, me parieron. Me abrazaron. Me engañaron, seguro de carambola. Y de pura carambola encontré el mejor orgasmo. Engordé y adelgacé. Moriré un día de carambola. Ojalá no sea hoy.
Malena Martinic Magan
. Malena Martinic Magan. Punta Arenas. Chile. 1967 (actualmente vive en La Plata )
Buenos Aires a los tantos días de octubre del 2021
Andar más, con más miedo, por calles más vacías, no creer en otros mundos posibles o imposibles, hacer daño a los otros sin palabras, comprar cosas usadas por el placer extraño de su tacto, vender cosas, romper cosas que nunca hemos tenido, arrojarlas al fuego como quien cambia la hora
Comemos. Él se tensa sobre el hueso arqueado de su estatura. Yo estoy desaforada, maltrecha, colorada, poco fiable mi estómago. Buscamos, cada vez que nos peleamos, elegantes comidas extranjeras: ensalada de algas, traslúcidas, con engarces de sésamo; espesos ñoquis a la crema de zapallo, tan dulces que a la vez me calman y me caen mal; carne argentina, su delicada sangre apenas más clara que el vino. Tomamos. No tomamos lo suficiente. Nos amamos, pasamos hambre, somos mezquinos. Irrelevante la comida, extravagante, prescindible, cara. El cuerpo agradecido por tener qué tragar y desechar. Volvemos en auto a casa. Casi no hablamos. Nos dormimos, despertamos con la panza vacía.
Robin Myers
. . . Robin Myers . Nueva York . EEUU . 1987 Versión . Ezequiel Zaidenwerg
... Fotograma. Une femme mariée . Jean-Luc Godard . 1964
Una parte de mi corazón se lleva un pedacito tuyo. Quedate tranquila que ni te vas a dar cuenta.
Subo a besos por su sangre, cuento los días. Ella abre un paquete de Merengadas comemos. El sur vuelve lleno de camarones y aire de los Aguirre. Y todos sudan: la madre, el padre y el pingüino. Ella suda. Ella se vuelve clítoris, y yo también
Vicente Luy
. Vicente Luy . Córdoba . Argentina . 1961 . Salta . Argentina . 2012
Abre los ojos. Su mano cae sobre los libros apilados junto a la cama, toma uno al azar y lee un poema: es como abrir una ventana en una casa desconocida, a la que llegamos por la noche, agotados de caminar bajo la lluvia helada. Aún somnoliento, su cerebro organiza el trabajo: ¿puede aprovechar algo de sus sueños? El asno que cae de lo alto de la montaña o aquella voz que, en la oscuridad, afirmaba: "la muerte es una silla en una habitación vacía". Escribe. Corrige. Vuelve a escribir. La tarde despliega la pregunta de siempre y, al anochecer, cree encontrar una respuesta en otro libro abierto al azar: debo escribir poemas, la más fatigante de las ocupaciones. Enciende la luz. Se acerca a la ventana. Otras luces resplandecen a lo lejos, entre las copas de los árboles. Algunas permanecerán encendidas hasta la madrugada.
mucha esperma en las candelas Tu piel al canasto de las rosas y yo como perra debajo del temporal Mírame date la vuelta de una vez por todas clávame otra espina un milagro de dinosaurios que renace sobre el plexo lunar de tu sonrisa
Vengo mamando las palabras el aroma a pan
a pan con tinta y azufre cuando estalla el sexo Luego el firmamento puesto a secar como si los pétalos fueran frágiles y yo no me perdiera al inicio del libro
Mis pies se llenan de insectos y sí me declaro pecadora en ti Aún no llego a tu fondo falta el grillo en la espalda el oscuro pronóstico de la madrugadas tu voz mordida a la par de las manzanas y esta necesidad enferma de quererte tocar hasta en las fotografías
Paola Valverde Alier
... Paloma Valverde Alier . San José. Costa Rica . 1984 ......... Imagen . MoHo Pourazizi
Evito delatarme a través de nuestra música.
Evito deslizarme entre la escarcha roja de una habitación sin fondo.
El tiempo ha lavado todos los rostros y ahora conozco la exacta dimensión de los silencios.
Estuviste, fuiste, creíste.
Eres un informe signo del pasado arrastrando las palabras de un futuro extraño.
Soy, resisto, amo con todas las equivocaciones del presente.
Busco la nebulosa que fuimos pero el cielo está vacío
e l c i e l o e s t á v a c í o
y una habitación remota gira en los recovecos de mi anestesiada memoria.
Somos un eco fragmentado alrededor del mundo.
El mundo inmundo de nosotros.
Diana Moncada
. Diana Moncada . Caracas. Venezuela . 1989
... Fotograma . À bout de souffle . 1960. Jean Luc Godard
Buenos Aires a los veinticinco días de marzo del 2019
Al contrario de lo que quiere la gente,
yo ruego que el colectivo
venga lleno cada vez que viajamos juntos.
Nosotros no tenemos nada en común.
Jamás nos hubiésemos conocido viajando.
Él vive hacia el norte; yo más al centro.
Ni siquiera nos coinciden los horarios. Damos
dos pasos atrás. Se agarra del pasamano. Yo
me agarro de él –no puedo hacer más: con suerte
le llego al pecho-. Nos presionan de todos lados:
entregar un libro en dos días; sus clases
de los viernes, y veinte albañiles que intentan
llegar temprano a casa. ¡Un pasito más!, grita el chofer.
Lo miran con mala cara, en cambio, su cara
es inconfundible: no está enojado, no está triste.
Quiere pedirme lo que no podría darle. Vení,
me dice con esa voz grave que usa a veces, y yo
me interno como una adolescente en el hueco
que hay entre su abrigo y la camisa verde musgo.
Lo abrazo. Él y yo no tenemos nada en común,
pero su corazón está en la punta de mi boca –lo
siento latir-, el colectivo va lleno, un bebé
llora adelante y nos quedan quince minutos
de algo demasiado parecido al amor.
Cecilia Romana
. Cecilia Romana . Buenos Aires . Argentina . 1975
... Imagen . Saul Leiter