Mostrando las entradas con la etiqueta Chantal Maillard. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Chantal Maillard. Mostrar todas las entradas

escribir

 .

Buenos Aires a los veintisiete días de abril del 2025


escribir
para curar
en la carne abierta
en el dolor de todos
en esa muerte que mana
en mí y es la de todos

escribir
para ahuyentar la angustia que describe
sus círculos de cóndor
sobre la presa
aunque en el alma no
en el alma
la estimación del tiempo que concluye
y es arriba
algo más que un silencio
con ojos semiabiertos

escribir
como condescendencia y como rebeldía
sin elección
sin pausa
porque se va la luz, las fuerzas
se le acaban
y el ser se va de vuelo
en las garras de un ave
carroñera

escribir
para decir el grito
para arrancarlo
para convertirlo
para transformarlo
para desmenuzarlo
para eliminarlo
escribir el dolor
para proyectarlo
para actuar sobre él con la palabra

escribir
para descansar
(escribir que el sol, en invierno, es hermoso)
por no llorar tan dentro
tan a escondidas

escribir
hasta la extenuación
para que se derrame el dolor contenido
desde el inicio del mundo

escribir
para rebelarse
sin provecho
a pesar de la derrota ya prevista
porque no hay rebeldía que no esté justificada
ni violencia que no sea, en el fondo,
inocente.

escribir
con derecho al llanto

escribir para curar
escribir para guarecerse
escribir como si cerrase los ojos
para no cerrarlos
para mover la mano y seguir su curso
para sentirse viva
AÚN
para aplazar la angustia
como simulación
para guiar la mente y que no se desboque
para controlar lo controlable

escribir
como quien deja la luz encendida
y duerme de pie sobre sí mismo
para saldar las cuentas con el miedo

escribir
para reorganizar

escribir
sin hacer concesiones

escribir
como quien des-espera
para cauterizar
para tomarle las medidas al miedo
para conjurar
para morder de nuevo el anzuelo de la vida
para no claudicar

escribir
para apuntar al blanco

escribir
con palabras pequeñas
palabras cotidianas
palabras muy concretas
palabrasojo
palabras animales
palabrasbocadegato
ásperas por dentro y por fuera
suaves como “tal vez”
palabraslatigazo
como “demasiado” y “tarde”

escribir
para no mentir
para dejar de mentir
con palabras abstractas
para poder decir tan sólo lo que cuenta

decir que a las once
de la noche de hoy
mientras la luz calienta
el lado izquierdo de mi almohada
y la sábana verde se desdobla
en el espejo del armario
estoy en mí
en el lugar en que acostumbro
a encontrarme
en este aquí hecho de extraña
duración en lo mismo
repitiéndome
la carne dolorida
los huesos lastimados
los nervios, la piel
tirante, amoratada
el pelo encanecido
el grito sólo postergado
y hoy a las once
de la noche de hoy
mientras la luz calienta
el lado izquierdo de mi almohada

muere un niño
o dos o no sé cuántos
mueren y una anciana dice
sus últimas palabras
o no las dice y muere
y es otra la que habla
pero no habla, dice
apenas dice y muere
sin decir
apenas
nada
y algo se me atraganta
tal vez un alarido
largo como las once horas de esta noche
o tal vez la conciencia
que duerme encendida
como una lumbre la conciencia
de todos los que mueren
como una fogata
un espantoso incendio
que prende en las ventanas
de la ciudad y en el mar no se apaga
una conciencia absurda
una antorchahorizonte
la conciencia de todos los que saben
que se están acabando
en sus huesos de antorcha
hoy, mañana, siempre

escribir
todas las muertes son mi muerte
mi grito es el de todos
y no hay consentimiento
escribir

¿para consentir?
¡escribir para rebelarse!
no hay lugar para plegarias
no hay lugar para el sosiego
el ajuste de las almas
se hace en rebeldía

Estamos solas
y nos pertenecemos.
En nosotras está el poder
Somos un pueblo de almas
en rebeldía
¡Despertad!
Lo que escribo aquí
se traza en el aire
el dolor es la senda
el dolor es el medio
por el dolor la fuerza
que combate el dolor
y lo transforma
por el dolor deshago
mi dolor en lo ajeno
y el ajeno en el mío

escribir
para des-esperar
por todos los que están
por todos
los que fueron
los desaparecidos
escribir para cuidar
sus des
apariciones
para alimentarlas
para que no se enturbien
no tan pronto
no tan siempre
pronto

escribir
para desestructurar
para vencer
las estructuras
para contra
decir
lo dicho
para demoler

escribir
para desestimar
para aprender la delgadez del trazo
su vacío
habituarse a él
a su insignificancia

escribir
para insignificar

escribir
inútilmente
para ejercer lo inútil
para abrazar lo inútil
para hacer de la inutilidad un manantial

escritura como sortilegio
—Volé esta madrugada
más alto que ninguna otra vez

Cada noche, en la duración de un grito
viene una sombra nueva

Cada noche, en la duración de un grito,
un alma acude a mí.
La acojo.
En el grito.
Ella no dura. Sólo se abre.
Y hay que entrar. Suavizar.
No hay que recordar.
Tan sólo entrar.
Respirando.

escribir luego
para reforzar
los frágiles puentes
los conductos sutiles
con temor
de que se borren
en el espacio leve
entre lo presentido y lo sentido

escribir
para desescribir
para desdecir
para reorganizar
las consciencias y
que cada una cumpla
su ceguera
El espacio de las almas
ha de guardarse oculto
En la palabra está el engaño

escribir pues
para confundir
para emborronar
y, luego, volver a escribir
en el orden que conviene
el mundo que hemos aprendido

escribir
como quien cuenta los pasos que da
por no oír el silencio
como quien cuenta pasos — uno, dos —
y se salta el tercero —cuatro, cinco—
para ver si se ha ido
para comprobar
pero no: sigue estando
y ya no dejará de andar
para contar los pasos
hasta caer exhausto
en el silencio enorme que se ensancha
entre sus piernas como un charco
de sangre

escribir
porque el héroe se hace con el miedo
sobre todo su miedo
a partir de su miedo
se hace héroe el héroe
ahuecando el miedo
y llenándolo de acción
para entumecerlo
haciendo tiempo en lo hermoso
haciendo tiempo en lo vivo

yo no soy ningún héroe
yo sólo escribo
para colmar la distancia
entre mi miedo y yo

escribir
“Se pone un abrigo de cuero.”
escribir
“Un hombre joven se levanta del asiento.
Se pone un abrigo de cuero.
Lleva gafas oscuras.
Se vuelve.
Su espalda es ancha.
Se dirige a la puerta.
No sé qué hará mañana.
No le conozco.
Ha cruzado la vía.
El cristal me devuelve mis ojos
y esa tristeza que se mide en mis labios.
El hombre joven tal vez camina hacia una casa.
Tal vez sea su casa.”

escribir
“En mi rostro el paisaje
— atravesándolo —
el paisaje.”

escribir
“Tiene las uñas recortadas.”
escribir
“Se desprende, muy lenta, de una frase,
la desliza en el cuaderno y espera.
Tiene las uñas recortadas
y una blusa de encaje.
Lleva una bolsa de color violeta
en las rodillas.
Cuando respira hace juego
con los versos de Sylvia Plath.
Hay un desfiladero en su mirada
y no termina de cruzarlo.”

escribir
para confundir las palabras
y que las cosas aparezcan

(Campos de limoneros cargados con sus frutos. Y cañizales
separando sembrados. Y vinagreras cubriendo de oro las taludes… )

que las cosas presionen
que un mundo se abra paso
(Es invierno, y ya crecen el trigo y la alfalfa. Aún hay campos entre ciudades y hermosos pueblos y una anciana se sienta en un portal con un rayo de sol en su regazo. La tierra arada humea bajo el sol y los olivos jóvenes tensan sus cuerpos retorcidos hacia el cielo. Creciendo.
Crecer es ascender.
Crecer es ensancharse.
Crecer es romper límites.
Crecer es invadir…)

que estallen los cristales de mis manos
que abran ojos en las letras

(Hileras de olivos.
Sus sombras paralelas…)

escribir
para rastrear

escribir
para perdonar
para ser perdonado

¿dónde hallaré al sacerdote,
al mediador, aquel que tenga
conocimiento de los límites
y el poder de traspasarlos?
¿dónde hallaré a aquel
capaz de arder sin consumirse
y, entre los muertos y los vivos,
ecualizar
transformar, ¡bendecir!?

escribir
para hallar la paz
después de haber hablado
con los muertos

escribir
para sellar la paz
para conciliar
en mí
para perdonar en mí

escribir
la culpa misma que golpea y se licúa
en el pecho
y surte y es agua que mana
con fuerza y que nos une
agua que forma
remolino de amor irradiando

todas las culpas son
el mismo sufrimiento
el de existir queriendo
queriendo serlo todo
queriéndolo todo
y todo está en mis manos
en esta encrucijada donde permanecemos
el tiempo suficiente
para sufrirlo todo

en mi interior barrunto el gran estruendo:
todo el dolor del mundo me pesa entre los muslos

abrid los ojos: ¡ved!
es tan terrible vivir
¡quien sobrevive saluda!
morituri somos todos

toda la historia de tu estirpe
está presente y te reclama
como crisol
eres
la mediadora
operas
en ti misma el milagro
de la conciliación

y de repente soportas
el peso del mundo y su dolor
lo bebes todo entero.
Agradecida.

escribir
porque crujen las rodillas
y hay como un sueño
esperando ser soñado
justo detrás del dolor.

— Hoy observé las gaviotas.
He de volar muy alto esta noche.
He de volar sin lastre.
Hasta que amanezca.—

escribir
“otoño”
para recordar cómo
uníamos castañas con palillos de dientes
y surgían princesas y perros y dragones
y mi madre era hermosa
y ¿quién sabe? tal vez
fue feliz, también ella,
ese día.

escribir
para arquear el espinazo de las letras
a imagen del dolor
para trazar las líneas de la vida
líneas que se encogen
líneas retráctiles
como nervios apresados en la carne
como venas quebradizas
venenos infiltrados
en las arterias, líneas
que merodean en torno al corazón
calado por la angustia
y el cansancio
líneas como cables tendidos
entre una vida y otra menos vida
líneas ultracortas
líneas entrecortadas
líneas respiradero
líneas túnel
para desembocar
en el horizonte
recuperar allí
las fuerzas del principio pero
líneas quebradas
presionadas
oprimidas, líneas
de vuelta atrás
combadas sobre el tiempo
que queda
el tiempo que nos queda
termitero o volcán
vaciado por los seres (los insectos, la lava)
que operan desde dentro

líneas
de retroceso
¡si fuesen sólo al sueño!
pero no: más abajo.

escribir
como quien muerde un rayo
con los brazos en cruz

escribir
que sus pulmones se cerraron
como las alas de una
mariposa.
Dejó un rastro de polvo azul
en los dedos de quienes fueron
a tocarla

escribir
como aquel que se fuga de un hospital y arrastra tras de sí
las sondas, el goteo, la máscara de oxígeno y corre
sobre agujas envenenadas

¡Despertad!
¡nadie podrá evitarlo!
sólo es cuestión de tiempo
contad los gritos que dais
en el fondo del agua
¡Contad los gritos!

cada cual con su dolor a solas
el mismo dolor de todos

— Alguien disimula. Sonríe,
devuelvo la sonrisa. Sé
que para él ya oscureció.
También él lo sabe.
Pero se esfuerza. Todos
nos esforzamos.
Gritar es esforzarse.
Gritar es rebelarse.

escribir
porque alguien olvidó gritar
y hay un espacio en blanco
ahora, que lo habita

escribir
porque es la forma más veloz
que tengo de moverme

escribir
¿y no hacer literatura?
¡y qué más da!

hay demasiado dolor
en el pozo de este cuerpo
para que me resulte importante
una cuestión de este tipo.
Escribo
para que el agua envenenada
pueda beberse.



Chantal Maillard

 

 

 ... . Chantal Maillard . Bruselas . Bélgica . 1951 
............. Imagen . Polly__in_wonderland
 
 

 

 

 

.

abandonarse

Buenos Aires a las tantos días de octubre del 2021



Si te pregunto qué es el mar me dices:
"un animal de lluvia que sin tregua recorre la distancia infinita
que de sí mismo lo separa”.

 

 

Chantal Maillard .  Hainuwele

 

 



... . Chantal Maillard . Bruselas . Bélgica . 1951
. Video . Ani Acopian .  conceptual artist

 

 

.

locas de atar

.


Buenos Aires a los tantos días de septiembre del 2021


escribir
para no mentir
para dejar de mentir
con palabras abstractas
para poder decir tan sólo lo que cuenta


Ch. Maillard



Somos locas rebeldes,
locas de estar vivas,
locas maravillosas,
estrafalarias, floridas.

Ovejas negras
descarriadas sin remedio,
vergüenza de la familia,
piezas de seda fina,
amazonas del asfalto,
guerrilleras de la vida.

Locas de mil edades
llenas de rabia y gritos,
buscadoras de verdades,
locas fuertes,
poderosas,
locas tiernas,
vulnerables.

Cada día una batalla,
una norma que rompemos,
un milagro que creamos,
para poder seguir siendo.

Locas solas,
tristes,
plenas.

Mujeres locas, intensas,
locas mujeres ciertas.

 


Rosa María Roffiel

 

 


.   Rosa María Roffiel . Veracruz .  México . 1945
...   . Chantal Maillard . Bruselas .    Bélgica .    1951
.. Imagen . Eva Milkonskaya


.
 
 
.

no mediras la llama

.
Buenos Aires a los tantos días de febrero del 2021
 

No medirás la llama 
con palabras dictadas por la tribu,
no pondrás nombre al fuego, 
no medirás su alcance. 
Todas las llamas son el mismo fuego. 
Mi cuerpo es una antorcha que alumbra los espantos 
que la razón construye en sus tinieblas. 
Hay que bajar al cuerpo, muy adentro, 
tocar el centro ardiente, abrirlo y propagar 
el gozo de la lava. 
No importa en qué caderas, 
en qué pecho resbale, 
no importa la estatura, el sexo o la materia
 pues todos caminamos sobre la misma pira. 
No medirás la llama con palabras 
que encubren los viejos sentimientos de los hombres. 



Chantal Maillard

 

 

. Chantal Maillard . Bruselas .Bélgica . 1951
... Imagen . Francesca Woodman  


 
 
.

cristales oscuros



.

Buenos Aires a los tantos días de febrero del 2021 

El cansancio. La sed. El pánico.
Dentro. Fuera no se mueve. Dentro,
pánico. Humedad que traspasa la
casa-huesos.

Chantal Maillard
 
Ningún amor termina,
yace en la cara oscura de la mente
como los objetos en el cuarto
luego de apagar la lámpara

Esas sombras no se apartan
oprimiendo una perilla
como quien descorre un cortinado
para llamar a la mañana.

Es por eso que llegamos a olvidar
aun el nombre querido,
a besar labios idénticos
sin reconocer
aquellos que solíamos besar.

Ningún amor termina:
siempre el azar lo trae
a la luz de los días presentes.

Por eso quiero esconder los ojos
tras cristales oscuros
y desviar el haz de la linterna nocturna,
pues vuelvo a ver el turbante que usabas
la tarde del vermut en Plaza Navona,
el lanzallamas negro y los pajaritos.





María Moreno




. María Moreno . Buenos Aires . Argentina . 1947
..... Chantal Maillard . Bruselas .Bélgica . 1951
.. Imagen . Toshnotaa


 

 

 .

pintura china

.
Buenos  Aires  a los  nueve días de septiembre del 2017

Una mañana acorde a la estética de un pintor de la época Tang:
viento en la gran acacia del jardín,
lluvia de flores amarillas.
Ella, por precaución,
se ha quedado en la casa y me contempla
a través de un cristal.
Sabe que me alimento del olor de las hojas,
del susurro del aire en la corteza
de los árboles,
sabe que volveré colmada y repartiendo vida por doquier.
Y con cuánta cautela me esquiva entonces la mirada,
con cuánta discreción separa su piel de los objetos tenebrosos,
con cuánta suavidad se desdibuja
para no perturbar la danza del sol en mis cabellos.



Chantal Maillard



. ..... Chantal Maillard . Bruselas .Bélgica . 1951
.... Imagen . Annalisa Patuelli







.

quemándolo todo

.

Buenos Aires a los veintitrés días de abril del 2017

no pondrás nombre al fuego
no medirás su alcance.

Chantal Maillard

yo siempre tan fuego
quemé lo que se daba
ahora me pregunto
qué parte de tu cuerpo me ofrecerás mañana
qué ropa tendré que ponerme
para dejarte sin temblar.



Malena Ezcurra




. ..... Chantal Maillard . Bruselas .Bélgica . 1951
.. .Imagen . Kristamas Klousch





.

a veces (solo a veces) el sol tiembla

.


Si preguntan quién soy, contesto:
vibro a mayor velocidad que un árbol.
Y si preguntan qué deseo, digo:
quiero asistir al parto de las hadas
en los nenúfares.
Pero mi voluntad cada vez se parece más
a mi destino: vibrar alto y fuerte
como la última mujer
que danzase con alas de libélula.
Si preguntan por mí diré
que la mirada del hombre es de cristal
que refleja el deseo y hace al mundo a su imagen.
Yo seré aquello que tiñe de rojo
el cristal afilado
cuando la sangre brota más veloz
que la savia de un árbol
herido:
la imagen de la luz cuando amanta.


Chantal Maillard



.   Chantal Maillard . Bruselas .Bélgica . 1951
...Imagen. Sally Mann




 
.

saliva como pluma

.


Ser pájaro.
Cual considerando.
Andar desnudo. Las heridas
cauterizadas por el aire.
Entre las plumas, disimuladas.
Cuerpo sin carga, movimiento.
Ser de vuelo. Ser
pájaro. Tener por límite tan sólo
la helada imprevista o la bala o
el ansia de la carne
por otra carne ajena.

Presagiando la urgencia de
las migraciones, Cual.
Aleteo.
Un rumor
de horizonte en el pulso
batiendo.


Chantal Maillard



.   Chantal Maillard . Bruselas .  Bélgica . 1951
....Imagen . Marit Beer




.

detrás del paisaje

.



Deseé alguna vez que un poeta me amase

Ahora duelen sus poemas en mi cuerpo‚
algo de mí que en él se reconoce hasta quebrar la imagen
de todo lo que fui.
Ahora deseo que me amase tanto que dejara de amarme
y sus palabras fuesen nieve
que el sol de junio fundiese entre mis pechos‚
allí donde su aliento insiste en acallar
esta tristeza antigua que siempre me acompaña.



Chantal Maillard



.Chantal Maillard . Bruselas . Bélgica . 1951
.. Imagen .  Alex Grazioli





.

entre

.


Entre una imagen tuya
y otra imagen de ti
el mundo queda detenido.
En suspenso. Y mi vida
es ese pájaro pegado al cable
de alta tensión,
después de la descarga.


Chantal Maillard



.  Chantal Maillard . Bruselas . Bélgica . 1951
... Imagen . Polina Washington







.


el fuego de tu boca

.


Anduve por el dorso de tu mano, confiada,
como quien anda en las colinas
seguro de que el viento existe,
de que la tierra es firme,
de la repetición eterna de las cosas.
Mas de repente tembló el universo:
llevaste la mano a tus labios
y bostezando abriste la noche
como una gruta cálida.

Llevabas diez mil siglos despertando
y el fuego ardía impaciente en tu boca.


Chantal Maillard




..  Chantal Maillard . Bruselas .Bélgica . 1951
...Imagen .  Mary Robinson 





 
.


peur du feu

.



Por mucho que vacíes las imágenes
de todo lo que nace
no lograrás saber lo que es la muerte.
Morir es nuestro privilegio,
por eso hemos inventado el miedo,
eso que tú, eterno, no puedes concebir.
Tú sólo puedes encarnarte:
dosificar tu fuego entre las formas.
Permíteme decirte
que lo consigues mal.

No conoces muy bien el arte de ser ciego



Chantal Maillard



. Chantal Maillard . Bruselas . Bélgica . 1951
.. Imagen.   Francesca Woodman


 

.

partir . quedar .contar

.



Partir, quedar, querer. Dejar de querer.
Dime lo que he de hacer.
Rituales. Dime.
No preguntes.
Dispón. Dejar de querer.
Sin respuestas. Sin voluntad.
Para estar aquí. Más.
Cuéntame una historia
que no tenga final.
Que no tenga principio.
No preguntes, dispón.
Partir, quedar, contar.
No dejes de contar.

Dime qué fue de mí.



Chantal Maillard




.  Chantal Maillard . Bruselas . Bélgica . 1951
.  Imagen . Aleksandra Patova
...... No dejen de  fascinarse con el  documental  El Jardín Secreto  sobre momentos de la vida de Diana Bellessi (Cine Cosmos)  


.

yo no sé que me hicieron tus ojos XXVI

.



Imagen vía occhiNonSoltantoPerVedere
Nightmares on Wax .I Am You



Y si ocurren en mí tus manos y tu boca,
tu alivio y mi constancia,
si te detienes en la luna que asciende por mis muslos
y te asombras de esta vida que fluye en mi costado,
si por tu sien el mar tan dulcemente te abandona
posando con la espuma tu nombre por mi vientre
será por no existir un gesto más perfecto
que nos disuelva en tarde, en lluvia
o en las arañas lentas que ordenan cada tarde
el mundo en nuestra alcoba.



Chantal Maillard



..... Chantal Maillard . Bruselas .Bélgica . 1951



alma evanescente


.

por todo el fuego

.



Vitali Chaconne - Sarah Chang



Por todas partes, en todas las cuevas
donde he velado el fuego que me consume y me alimenta
te he vuelto a conocer,
y te he amado
en los ojos que besan las serpientes,
en la humedad del viento,
en el sol que calcina los huesos de los lobos.
Te he amado y te amo
en todo lo que muere
y en todo lo que mata
y en la raíz que corre a ras de suelo como una comadreja.

*

L
levo acostada largo tiempo
en la orilla. Mis pechos
son colinas cubiertas de hoja seca.
Levanto la cabeza y me contemplo:
en mis muslos el vello a punto de ser vello,
me incorporo: la hierba a punto de ser hierba,
doy un paso y despierto al agua
a punto de ser agua,
se asusta un ave negra a punto de ser ave a punto
de ser negra.
Un resplandor me ciega:
el bosque me contempla, a punto de ser bosque,
a punto de ser tuya.



Chantal Maillard


.



..... Chantal Maillard . Bruselas .Bélgica . 1951
... Foto .  Tina Sosna 

.