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querida

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Buenos Aires a los treinta días de abril del 2017

Querida mía:
hoy vinieron a visitarme
los pescadores evangélicos,
los que me hallaron ahogado
en la rompiente de los sueños.
Vino un caballo muy viejo
que aún nos recordaba
abrazados entre los girasoles.
Ya estoy mucho mejor:
la cama aquí en el abra del pajal
es lo que más me alivia.
Dos mujeres cretenses vinieron hoy temprano;
en los pechos desnudos trajeron vino rojo
y un toro lejano en las pupilas.
Tal vez porque no hay sombra
nadie se queda mucho.
La etérea familia de saltimbanquis
pasó como a las tres,
dejaron más azul que nunca el cielo.
Si vieras, querida, las golondrinas,
las iguanas a la siesta en la baranda de mi cama.
Ayer vino desnudo tu recuerdo
y me pidió con señas que le trenzara el pelo.
Voy a sanar,
lo sé porque al crepúsculo
se echan junto a mí los animales.
Son tan lindos los días, tan enormes.
De vez en cuando puedo cerrar los cielos
y unas sogas de luz de música serena
consiguen remontarme hasta quién sabe dónde,
sin sábanas, mi vida, sin memoria.


Pedro Mairal



. Pedro Mairal . Buenos Aires . Argentina  .  1970
... Imagen . Arthur Elgort





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amarillo

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Buenos Aires a los veintiocho días de febrero del 2017


Ella es el verde y yo el azul.
Y cuando estamos azul sobre verde
somos la tierra y el cielo,
porque ella es la ofrenda fértil
y yo soy los vientos con tormentas y soles;
porque ella es la risa, el pan, la tierra
y yo la senda de los pájaros, el cielo.
Y así, durante el verde bajo el azul,
durante el azul sobre el verde,
somos el mundo.



Pedro Mairal



. Pedro Mairal . Buenos Aires . Argentina  . 1970
... Imagen . Katia Chausheva





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la casa de paredes deshojadas

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Buenos  Aires a los veintiún días de enero del 2017


Yo sé de la luz blanda de tu departamento,
de siestas como un tímido suicidio.
Libros de anatomía con dibujos
de brazos otorgando sus arterias,
con voces como sacro, laringe, línea alba.
O puntos del espacio
donde dormí tranquilo,
pozos de mí cual trampas
en los que caes a veces y me extrañas.
La cola de tu gata dirigiendo
la música barroca de tus actos:
abrir una ventana, hojear un libro,
bañarte con el agua como un río
que baja por la tierra.
Unas monedas dentro de una caja
guardando griteríos entre hermanos.
La tenue aspiradora desmayada
en un rincón detrás de la mañana.
Nostálgicos idiomas, fragores europeos,
que emanan de tus fotos escondidas.
Toda la claridad, toda tu casa,
dulce guarida, posta del resuello.
Pueden llevarme allí como dormido
un colectivo diáfano de barrios,
un místico ascensor, un par de llaves.


Pedro Mairal



.  Pedro Mairal . Buenos Aires . Argentina . 1970
... Imagen .  Virginia Rota





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soñar amaneciendo

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Dormir con vos soñar y amanecerse
al lado de tus ojos buenos días
tu sonrisa a las nueve sombras frías
unos mates y hablar y conocerse
hablar de basho buson o vallejo
de tu infancia feliz tus perros sueltos
mis verbos en la luz medio revueltos
estás lindo dijiste y el reflejo
de toda la mañana estaba vivo
temblando en tu cocina y la remera
que usás de camisón dejaba afuera
tu culo de melón superlativo
me fui por la vereda tan contento
las ramas se movían con el viento

Pedro Mairal


 


. Pedro Mairal . Buenos Aires . Argentina  .  1970
.. Imagen . Suzanne Cummings




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