un amor de esos

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Yo conozco a una mujer, las manos de niña
un ballet los cisnes de sus dedos
que sueño tomar, apropiármelos,
llevármelos a la boca.
Conozco a una mujer, las piernas celestiales
dos pilares de carne divina
que sueño tomar, apropiármelos,
llevármelos a la boca.
Conozco a una mujer, los ojos vitreaux de templo
luces de incesante gala
que sueño tomar, apropiármelos,
llevármelos a la boca.
Conozco a una mujer, los dos pechos buenos
manjares legados para todo el hambre toda la sed
que sueño tomar, apropiármelos,
llevármelos a la boca.
Conozco a una mujer, el tono de voz
entre plañido y dulce queja de amor
que sueño tomar, apropiarme,
llevármelo a la boca.
Hoy descubrí en esta mujer que conozco
una épica hinchazón en sus heroicas piernas,
agua bendita olí en sus manos de santa fregona,
en sus ropas los óleos sagrados de su cocina,
y vi nubes de congoja
en su boca de recluta doméstica.
Esta mujer que conozco
hoy profirió palabras de bella lucidez
y palabras de lúcida belleza;
y todo ello vuelve más querible
más inevitable y cierta y deseada
a esta mujer que conozco
y que sueño tomar, apropiármela,
llevármela a la boca.


Marcos Silber



. Marcos Silber . Buenos Aires .1934
...Imagen . Antonio Merini





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