la memoria de las flores

 Buenos Aires a  los veintiocho días de  octubre    del 2016


 se desvive el alba entre los árboles
rotos de luz y sombra
tan sólo estando así contigo
veo mi elemento

Spinetta

No es para hablar de mí que escribo
de la glicina: cayó
su lluvia ligera
azul
violácea
celeste.

Ni es para hablar de la glicina
que la comparo con una lluvia
y adjetivo esa lluvia.

Es para detener este momento nocturno
la casa en calma
y los pensamientos que ennoblecidos velan
por un ordenamiento que lo abarque todo


Estela Figueroa



 . Estela Figueroa . Santa Fe . 1946



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